Salud

Las enfermeras escolares, fundamentales para los niños diabéticos en el colegio

Si se quiere detener la epidemia de diabetes es preciso que se adquieran unos hábitos de vida saludables desde la infancia

En España hay 200 enfermeras educadoras en diabetes para atender a una población de más de 6 millones de pacientes. El Consejo General de Enfermería, comprometido con el desarrollo de estas profesionales, aprobó en 2018 una resolución que define y especifica sus competencias ya que su intervención es esencial para controlar la enfermedad y evitar complicaciones que llegan incluso a comprometer la vida del paciente.

Cada vez hay más niños con diabetes tipo 1 y esto supone una responsabilidad para los profesores que ni deben ni tienen por qué asumir: “No podemos dejar en manos de los profesores cuestiones relacionadas con el cuidado y la salud de los niños, sus competencias son otras y no podemos pretender que asuman unas funciones para la que no están preparados y que conllevan tanta responsabilidad. No es justo ni para los profesores ni para los niños y sus familias”, ha afirmado el presidente del Consejo General de Enfermería, Florentino Pérez Raya.

Si se quiere detener la epidemia de diabetes es preciso que se adquieran unos hábitos de vida saludables desde la infancia. Las enfermeras escolares son esenciales para trasladar ese mensaje a los niños y conseguir que en el futuro tengamos una población más sana.

En el marco del Día Mundial de la Diabetes, que hoy se celebra, pacientes y profesionales han reivindicado la contratación de enfermeras escolares a tiempo completo en todos los centros educativos y han hecho hincapié en que se debe potenciar el papel de las enfermeras educadoras en diabetes, cuyo número, de apenas 200 en España, es insuficiente.

Para el presidente del Consejo General de Enfermería, “esta resolución nos permite afianzar y promover la presencia de enfermeras educadoras en diabetes. Hoy en día, los pacientes con diabetes pueden llevar una vida normal, pero para ello es preciso que la enfermedad esté controlada y eso sólo se consigue con la intervención de un profesional específicamente formado que pueda dedicarle el tiempo necesario para explicarle cuestiones clave para su día a día relacionadas con la medicación, pautas alimentarias, ejercicio físico… esenciales para evitar complicaciones que, pueden llegar a ser muy graves, comprometiendo su vida o dando lugar a problemas muy serios como la ceguera, la amputación…”.

De todo ello, se ha hablado en el Ministerio de Sanidad, en el marco de una mesa redonda organizada por la Federación Española de Diabetes (FEDE) en la que ha participado Pilar Fernández, vicepresidenta del Consejo General de Enfermería. Con respecto a esta resolución, Pilar Fernández ha explicado cómo “nuestro objetivo en estos momentos es exigir a las autoridades sanitarias que se potencie la figura de las enfermeras educadoras en diabetes, esenciales en el cuidado de estos pacientes”.

Educación y cuidados desde la infancia

La buena noticia es, como aseguran los expertos, que en la mitad de los casos la diabetes es evitable porque va asociada a estilos de vida poco saludables que se traducen en obesidad. Para ello, ha hecho hincapié Pilar Fernández, “es esencial la educación en salud desde la infancia; por eso, necesitamos incorporar enfermeras escolares en todos los centros educativos”.

La enfermera María Teresa Marí Herrero, vocal de la Sociedad Española de Diabetes, defendió esta postura con un claro ejemplo: “La insulina tiene una contraindicación muy importante que es la hipoglucemia. Si el maestro administra insulina a un niño y este después tiene un problema, el maestro no tiene ningún respaldo, ningún seguro sanitario, se va a la cárcel y eso tiene que estar muy claro. Necesitamos enfermeras escolares”.

De otro lado, Florentino Pérez Raya ha apuntado también que el papel de la enfermera escolar va más allá y es que “además de los cuidados en salud, la enfermera escolar es esencial para educar desde la infancia en hábitos saludables, hábitos relacionados con una correcta alimentación y con la prevención de otros que pueden comprometer su salud como el tabaquismo, el consumo de alcohol o la comida ‘basura’. Esa educación es clave para que tengamos una población más sana y, no cabe duda, redundaría en una reducción de las cifras de diabetes tipo 2, cuyo ascenso está claramente ligado a malos hábitos”.