Salud

Dieta Keto, ¿por qué dicen que protege frente a la gripe?

Un estudio en “Science Inmunology” apunta que la dieta baja en carbohidratos evitaría los estragos de la infección estacional

Seguir una dieta cetogénica o Keto, baja en carbohidratos y alta en grasas parece que sirve para protegerse frente al virus de la gripe. Así concluye una investigación publicada en el último número de "Science Inmunology". De momento, quienes se han visto beneficiados de este tipo de alimentación, que excluye los hidratos de carbono, son los ratones del laboratorio donde los científicos de la Universidad de Yale, en Estados Unidos han desarrollado su teoría. Para quienes encuentren en la protección frente al virus una excusa más para seguir este tipo de alimentación, hay que advertirles de que "lo cierto, es que hay que tener en cuenta dos cosas: primero, que es una dieta a la que hay que habituarse; y, segundo, e importante, que es en ratones genéticamente modificados. Me parece muy teórico y bioquímico", apunta Raúl Ortiz de Lejarazu, director emérito del Centro Nacional de Gripe en Valladolid.

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La cuestión que persiguen los investigadores es sobre si los cambios en la dieta estimuladores del sistema inmunitario durante la infección o la enfermedad, lo que requiere una investigación más profunda. Pero, estos hallazgos preliminares sugieren que vale la pena explorar los efectos beneficiosos de la dieta Keto como una vía previamente no reconocida para el tratamiento de la gripe. Pilar Riobó Servan, especialista en Endocrinología y Nutrición del Hospital Fundación Jiménez Díaz y profesora asociada de la Universidad Autónoma Madrid (UAM), afirma que "efectivamente parece que la dieta cetogénica durante siete días antes de la entrada del virus de la gripe en la nariz de los ratones protege de la infección. Sin embargo, habría que comprobar que también ocurre igual en humanos".

¿Cómo funciona la dieta en los roedores?

Si bien los científicos continúan trabajando en una vacuna universal contra la gripe, aún se necesitan estrategias terapéuticas alternativas para combatir la infección por gripe, que causa más de 650.000 muertes por año en todo el mundo. Los únicos tratamientos formulados para prevenir la resistencia viral o mejorar la capacidad del cuerpo para tolerar la enfermedad que hay hasta ahora son las vacunas estacionales.

Las investigaciones actuales indican que hay un metabolito de la cetona que podría inhibir las secreciones inflamatorias de las células inmunes. Emily Goldberg y su equipo han planteado la hipótesis de que una dieta cetogénica (90% de calorías provenientes de grasas y menos del 1% de carbohidratos) podría reducir la gravedad de la infección vírica. Los ratones fueron alimentados con este régimen durante siete días antes ser infectados, no perdieron peso, retuvieron cantidades más bajas del virus en los pulmones y tuvieron mayores tasas de supervivencia en comparación con los ratones en una dieta equilibrada (18% de calorías de grasas; 58% de carbohidratos), explican en el estudio.

Riobó subraya que "no lo veo útil en personas debido a que aquí se hace una infección controlada un día concreto, que generalmente no es así. Nunca sabes cuándo te vas infectar. Y no vas a estar haciendo la dieta cetogénica durante el todo el invierno". Por su parte, los investigadores, el coautor principal, Akiko Iwasaki, profesor de Inmunobiología y Biología Molecular, Celular y del Desarrollo de Waldemar Von Zedtwitz e investigador del Instituto Médico Howard Hughes admiten que "fue un hallazgo totalmente inesperado". El proyecto de investigación fue una creación de dos "becarios": uno que trabajaba en el laboratorio de Iwasaki y el otro con la coautora principal Visha Deep Dixit, profesora de Medicina Comparada y de Inmunobiología.

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¿Qué efecto produce?

Los investigadores apuntan que los efectos protectores de la dieta pueden proceder de la inducción de la expansión de las células T γδ en el pulmón, lo que fortaleció la barrera del tracto respiratorio, evitando que los agentes virales entren en las células de la barrera pulmonar. Los ratones, que carecen de células T γδ desarrolladas adecuadamente fueron más susceptibles a la lesión de barrera después de la infección por gripe. La expansión de estas células T protectoras γδ específicamente requirió alimentar a los ratones con una dieta cetogénica, no una dieta alta en grasas (60% de calorías de grasa; 20% de carbohidratos) ni una provisión separada de cetonas químicas. Destacan la necesidad de seguir estudiando los mecanismos detrás de este efecto dietético.