¿Qué diferencia hay entre los distintos tipos de test?

Los test rápidos todavía no están estandarizados y su fiabilidad es del 70%, frente a más del 90% que da el método clásico»

-¿Qué diferencia a los test rápidos frente a los denominados clásicos que se emplean para diagnosticar el coronavirus?

-La diferencia de este tipo de procedimiento frente a los usados hasta ahora es que en este caso no identifican el ARN del virus, sino que se busca la presencia de antígenos. Se trata de un método de análisis totalmente diferente.

-¿Y en qué consiste el método tradicional?

-Se trata del procedimiento conocido como PCR, que son las siglas en inglés del concepto de reacción en cadena de la polimerasa. En concreto, se basa en la detección de la presencia de ácidos nucleicos del SARS-CoV-2 en la muestra del paciente. El procedimiento consta de dos partes: la extracción de ácidos nucleicos y, en segundo lugar, la reacción de amplificación. Lo ideal es que ambos procesos estén automatizados para disminuir errores y aumentar la rapidez diagnóstica de todo el proceso.

-¿Es preferible usar uno frente a otro?

-El método clásico es la técnica más útil para el diagnóstico de este proceso y por tanto debe ser considerada el procedimiento de elección y de referencia.

-¿Qué ventajas aporta el PCR frente a la prueba rápida?

-Detecta la presencia del virus en muestras nasofaríngeas desde los primeros momentos de la infección, por lo que resulta muy precoz. Además, permite estudiar un gran número de pacientes por la posible automatización de los procedimientos, y sobre todo resulta más sensible y específica que los otros métodos.

-¿Qué diferencia de tiempo hay en la obtención de los resultados entre ambos métodos?

-El test rápido es una prueba muy ágil que puede tardar unos 15 minutos de media, mientras que el sistema PCR puede tardar habitualmente unas seis u ocho horas desde que se empieza a hacer.

-¿Qué fiabilidad tienen?

-Las pruebas rápidas todavía no están tan estandarizadas y su tasa de fiabilidad ronda el 60-70%, frente al 90% de eficacia que aportan las pruebas clásicas.

-¿Por qué son necesarios esos test rápidos?

-Un diagnóstico inmediato de los casos a nivel hospitalario resulta relevante para identificar, aislar y tratar rápidamente a aquellos pacientes infectados con Covid-19, para limitar la transmisión del virus, así como para la descongestión de las urgencias. En este momento hacen falta para permitirnos conocer cuántas personas en sus domicilios tienen enfermedad leve y así evitar la cadena de trasmisión que se produce sin ningún control.

-¿Para qué tipo de pacientes están pensados?

-Para los enfermos hospitalizados con sintomatología grave se utilizan las pruebas estándar, mientras que los test rápidos están pensados para personas con indicios leves de la enfermedad que tienen asistencia en Atención Primaria o a nivel domiciliario. También para situaciones de confinamiento especial, como en residencias de ancianos, en prisiones, etc.

-¿Se pueden aplicar también entre los sanitarios?

-Sí, son necesarias estas pruebas para propiciar la incorporación de los sanitarios que han estado con Covid-19.

-¿Existen algunos errores diagnósticos?

-Si se realiza una toma inadecuada de la muestra, sí, por ello la interpretación de estas pruebas se debe hacer con prudencia dentro del contexto clínico, sobre todo, cuando ésta es negativa.

-¿Por qué ha fallado una partida de los test rápidos que han llegado a España?

-Porque las especificaciones técnicas que se han pedido no se han cumplido. La empresa que ha comercializado esos test rápidos ha dado una información que no se corresponde con la realidad. Las autoridades sanitarias han hecho una compra adecuada porque realmente son necesarios.0