Radioterapia de alta precisión para «borrar» los tumores de próstata

La técnica SBRT reduce el tratamiento a tan sólo cinco sesiones, frente a las tradicionales 38 dosis

Paciente con radioterapia SBRT
Paciente con radioterapia SBRT FOTO: Quirónsalud La Razón

El cáncer de próstata es el tumor más común entre los varones, por encima incluso del cáncer de pulmón, el colorrectal y el de vejiga, ya que se diagnostican anualmente en nuestro país algo más de 35.000 nuevos casos, según los últimos datos publicados por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), una cifra que lo corona como el carcinoma más frecuente de todas las localizaciones tumorales posibles y el tercero en cuanto a tasas de mortalidad entre los hombres. Sin embargo, a pesar de esas estadísticas, estos números van de la mano de otros muy optimistas, ya que el 90% de los casos se diagnostica en estadios precoces de la enfermedad, lo que permite contar con unas tasas de supervivencia muy elevadas.

Parte de la culpa de esas exitosas cifras está en la innovación tecnológica, que juega un papel determinante a la hora de «borrar» el tumor de manera eficaz. Ejemplo de ello es la denominada radioterapia esterotáxica extracraneal (SBRT), considerada como la técnica de radioterapia por excelencia para el tratamiento del cáncer de próstata, pues ha demostrado que permite la reducción de las sesiones, con muy pocos efectos secundarios para el afectado. ¿Cómo? Pues la clave está en que el avance de la tecnología en sistemas de imágenes tridimensionales y las técnicas de localización permiten controlar la posición del tumor en tiempo real durante el proceso de radiación, lo que facilita la administración de dosis radicales y con total seguridad para los tejidos sanos.

«En concreto, la SBRT es una técnica que se utiliza para administrar una alta dosis de radiación de forma muy precisa en un blanco extracraneal y lo hace en pocas sesiones, generalmente de tres a cinco. En el caso del cáncer de próstata reduce el tratamiento radioterápico a cinco sesiones de tratamiento, utilizando dosis ablativas con intención radical curativa, consiguiendo índices de efectividad iguales al tratamiento convencional y con mínimos efectos secundarios», asegura la doctora María Isabel Ramos, jefa del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa de Sevilla.

Las doctoras María Isabel Ramos y Julia Montañés
Las doctoras María Isabel Ramos y Julia Montañés FOTO: Quirónsalud La Razón

Las ventajas que aporta esta innovación resultan determinantes, ya que «gracias al avance tecnológico en nuestras unidades de tratamiento y al desarrollo de técnicas de radiación hemos conseguido reducir el número de sesiones, pasando de 38 a 20 y en su forma más extrema a cinco sesiones de tratamiento empleando dosis radicales de una forma segura y con mínimos efectos secundarios», detalla la doctora Ramos, quien recuerda que «gracias a nuevos sistemas de planificación, la implementación de técnicas de radioterapia avanzada como la Intensidad Modulada IMRT, la radioterapia SBRT y sistemas de control de Imagen Guiada IGRT, entre otras, hemos ido modificando nuestros esquemas de tratamiento hasta conseguir un fraccionamiento extremo de cinco sesiones de radiación con alto control tumoral, que se administran de forma ambulatoria y sin casi secuelas para el paciente». De hecho, las ventajas son notables, pues «todo esto redunda en la calidad de vida del paciente, que no tiene que acudir tantas veces al centro para recibir su tratamiento, además de que acorta su proceso terapéutico, con la consiguiente comodidad para la recuperación física y anímica del afectado», añade la radioncóloga Julia Montañés.

Perfil del paciente

El tipo de varones que pueden sacar mayor beneficio de esta técnica es muy concreto: «La radioterapia SBRT se emplea principalmente para un paciente que presenta tumores localizados en la glándula prostática, es decir, que no se han extendido fuera de la misma y, por tanto, catalogados generalmente como de riesgo bajo o intermedio», explica la doctora Ramos. En otros casos en los que resulta necesario practicar una prostatectomía radical, es decir, extirpar por completo la próstata para asegurar la eliminación del carcinoma, en ocasiones, con el paso del tiempo el marcador tumoral PSA sigue subiendo, lo que suele reflejar la existencia de células tumorales que pueden derivar en una metástasis. En estos casos, «en pacientes en los que aparece enfermedad metastásica, el enfoque terapéutico sería diferente, requiriendo habitualmente la asociación de tratamientos hormonales o quimioterapia. Sin embargo, aun así, estudiamos cada caso de forma individualizada y valoramos la posibilidad de administrar SBRT en las nuevas localizaciones tumorales. De hecho, tenemos pacientes oligometastásicos, que presentan de tres a cinco localizaciones metastásicas, que son potencialmente curables y que podrían ser candidatos a este tipo de tratamiento», asegura la doctora Ramos.