Sociedad

Inteligencia Artificial para predecir cómo evolucionará la Covid-19 en cada paciente

Investigadores de la Universidad de Granada han creado una plataforma que permite aplicar tratamientos personalizados desde el punto de vista genético.

Cuatro viriones del SARS-CoV-2 en los que se aprecia la corona, formada por decenas de espículas que se proyectan hacia fuera.
Una de las fuentes de datos de las que se sirve esta plataforma son las proteínas que genera el organismo infectado por el virus.NIAID Rocky Mountain Laboratories (NIH, Estados Unidos)

La IA (Inteligencia Artificial) y sus algoritmos han estado presentes en todas las etapas de la pandemia. Incluso en momentos anteriores, ya que fue una startup canadiense –BlueDot- la que, gracias a un algoritmo basado en inteligencia artificial, logró predecirla. A través del procesamiento y análisis de noticias provenientes de todos los países del mundo, junto con información relativa a rutas de vuelos comerciales y brotes de enfermedades, pudieron pronosticar, no tan sólo la existencia de una enfermedad potencialmente pandémica, sino también el epicentro de la misma, así como su trayectoria más inmediata.

En el ámbito epidemiológico, esta ciencia no solo ha dotado a los especialistas de herramientas para establecer un mayor control sobre la propagación del virus, sino que ha permitido aplicarlas de manera práctica en el diagnóstico, tratamiento e investigación de la Covid-19.

Gracias a ella, investigadores de la Universidad de Granada están desarrollando una plataforma para predecir la gravedad del coronavirus y que permitirá aplicar terapias adaptadas a la singularidad genética de cada afectado. Esto significa, en esencia, poder saber por adelantado cómo evolucionará la infección en cada nuevo paciente y, de este modo, poder afinar en el tratamiento más adecuado.

La herramienta, de la que ha informado la Junta en un comunicado, está muy avanzada y la previsión es que pueda estar finalizada para su uso en la segunda mitad de este año.

¿Cómo funciona?

La clave de la plataforma es la tecnología de aprendizaje automático, que permitirá gestionar y procesar volúmenes ingentes de datos para detectar patrones en segundos y utilizarlos para predecir resultados futuros y extraer conclusiones valiosas con las que poder salvar, en definitiva, vidas humanas. Los investigadores llevan meses alimentando el sistema con tres fuentes de información disponibles en bases de datos de uso público para la comunidad científica: una combinación de imágenes médicas (básicamente radiografías de pulmones), información genética derivada de la secuenciación de los genomas de enfermos que están realizando muchos hospitales del mundo, con datos procedentes de hospitales de EEUU, Francia, China o Alemania y una tercera fuente de carácter proteómico, con la que se mide la producción de proteínas en el organismo infectado.

“El objetivo es crear un soporte que ayude de forma ágil y precisa en la toma de decisiones médicas”, explica Ignacio Rojas, catedrático del Departamento de Arquitectura y Tecnología de Computadores y director del Centro de Investigación en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, que ha considerado que “si se logra ofrecer un diagnóstico preciso y rápido, se podrán elegir los fármacos y las dosis necesarias y personalizadas para cada paciente”. Rojas cuenta para este proyecto con un equipo multidisciplinar de doce especialistas en Ciencias Computacionales, Matemáticas, Biología, Biomedicina o Bioquímica. Este equipo investigador ya tenía experiencia en la gestión inteligente de grandes volúmenes de información en el ámbito del estudio de cánceres de piel, páncreas y pulmón, un bagaje clave para su aplicación en la lucha contra esta pandemia.

Fiabilidad del 95%

Rojas ha destacado que el sistema de software diseñado está demostrando un nivel de fiabilidad y acierto cercano al 95 % en el campo de las imágenes médicas y de porcentajes superiores, incluso, en el caso de la información genética.

Y es que la medicina personalizada y de precisión, clave en investigación biomédica, se ha vuelto imprescindible también en el abordaje de la Covid-19, y gana terreno a la aproximación global que aplica la medicina poblacional, en la que se administran los mismos medicamentos a la generalidad de los pacientes con una dolencia.