Urge un plan contra el cáncer que cuente con financiación y mida los resultados

Bristol Myers-Squibb publica una guía para planificar el cáncer en el siglo XXI que permita evitar desigualdades de acceso a los tratamientos según el código postal en el que uno viva

Un lazo de sensibilización contra el cáncer, en una imagen de archivo
Un lazo de sensibilización contra el cáncer, en una imagen de archivo

La compañía Bristol Myers-Squibb ha presentado esta tarde la ‘Guía para planificar el cáncer en el siglo 21. El plan del cáncer: un plan de vida’, que ha realizado SI-Health junto con expertos con una importante trayectoria profesional en la materia, para plantear una serie de recomendaciones que sirvan de ayuda a los gestores para avanzar en los aspectos innovadores que debe contener un plan de cáncer, así como en aquellos elementos que precisan ser abordados durante su proceso de implementación.

La guía, liderada por Rafael Bengoa, revisa en profundidad, y toma como referencia las tendencias actuales en la planificación para abordar el diagnóstico y el tratamiento del cáncer en países de referencia, como Alemania, Reino Unido..., extrayendo las claves y las iniciativas que mejores resultados han obtenido.

En el acto de presentación, que se ha celebrado en la Real Academia Nacional de Medicina en Madrid, su presidente, Eduardo Díaz-Rubio, ha recordado cómo fue el proceso de contar un plan de cáncer en España, “en el que siempre faltó la financiación”. En el año 2003, se lanzó el primer Plan del Cáncer en España, aunque nunca contó con presupuesto específico para su implementación, razón por la que, años después, la comunidad oncológica mantiene viva su reclamación de una financiación específica para este área terapéutica, máxime ahora, cuando por la Covid-19 se retrasaron en un 20% los diagnósticos y tratamientos de los tumores. “No han faltado instituciones ni personas que hayan intentado conseguirlo, hemos estado en comisiones del Senado y del Congreso, pero los aspectos de financiación y de implementación y de evaluación no se han llevado a cabo”, ha lamentado Díaz-Rubio. “Tenemos que aprender de los errores anteriores y convencer a los políticos de cómo deben de hacerse las cosas”, ha añadido.

Y ese es precisamente el objetivo de esta guía. “La innovación va a toda velocidad, pero los modelos de asignación de recursos no van a la misma velocidad. Y esto es importante porque seguimos teniendo un modelo de atención y prestación que está en muchos casos más en el siglo pasado que en este”, ha recordado Rafael Bengoa, autor de la guía y director de SI-Health. En 2040 el número de casos de cáncer se duplicará en el mundo de ahí la importancia de contar con una financiación adecuada. Y es que “un plan nacional sin un presupuesto no es un plan, es un papel”, ha destacado Bengoa, que ha recordado que “sólo un tercio de las comunidades autónomas cuenta con un plan de cáncer vigente”.

“En España se hacen muchas cosas incluso sin plan, pero es necesario un marco organizado y que estas actividades estén bajo el prisma de un mando único, de un equipo, para que se tenga una visión global de la situación y obligar a que se exijan resultados. Y es que en España planificamos mucho, pero implantamos poco”, ha precisado.

“Ahora tenemos estrategias de cáncer, pero no planes porque no hay financiación. Es importante fomentar la atención multidisciplinar y la orientación a resultados es crucial”, ha manifestado la doctora Pilar Garrido, jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Ramón y Cajal.

El doctor Rafael López, jefe de Servicio de Oncología Médica del Complejo Universitario de Santiago de Compostela, ha hecho hincapié en que hay que ser eficientes. “En Reino Unido ya han analizado que entre el 20 y el 40% de acciones (pruebas) no tienen repercusión en la calidad de vida del paciente o son incluso perjudiciales para el paciente y para el sistema”. También ha destacado todo el camino por delante que nos queda en la lucha contra el cáncer en cuanto a la mejora de los resultados, ya que “a nivel europeo las diferencias en la supervivencia del cáncer de mama son del 20% y del 50% en el caso del cáncer de colon”.

Unas desigualdades que también se dan según la comunidad autónoma o el hospital que te toque, tal y como ha recordado Enric Barba, representante de la Asociación de Pacientes Melanoma España: “Es necesario que esté presente la voz de los pacientes y los datos de su asistencia. Y hay que eliminar el hecho de que según el código postal en el que uno viva haga que recibas un tratamiento oncológico u otro”. Barba también ha denunciado el retraso en la aprobación y financiación de fármacos autorizados por la EMA, ya que “el retraso en dar tratamientos innovadores afecta a la calidad de vida del paciente. No puede ser que España haya autorizado únicamente 24 de 41. No entiendo que en Alemania se aprueben medicamentos innovadores y en España no. ¿Cómo es posible que yo esté aquí gracias a un tratamiento innovador de un ensayo en 2003 y en algunas comunidades autónomas este fármaco siga en el limbo? Imagino que será por los costes, pero no tiene sentido que las empresas farmacéuticas destinen millones de invertir y lograr tratamientos y luego los pacientes no tengamos acceso a ellos. Hay que conseguir la equidad. Y si un tratamiento no tiene sentido que se elimine″.

En este sentido, la Dra. Garrido ha afirmado que si “el Gobierno decide el reembolso de un fármaco, este debería poder darse a los pacientes de cualquier lugar que cumplan con las condiciones. No puede ser que una comunidad lo dé y otra no o que esta decisión vaya por hospitales”. Además, “no se puede tardar un año en decidir que un medicamento se reembolsa”, ha denunciado la doctora.

Y para ello, el Dr. López considera esencial medir los resultados. “Se necesita hacerlo urgentemente porque si un tratamiento contra el melanoma hace que Galicia o Andalucía saquen los mejores resultados, el resto de pacientes de otras comunidades van a pedir que también se apruebe”.

“No se está haciendo que el sistema sea sostenible. Se habla mucho de diferentes pagos, pero nada de pago por resultados que haría que aumentara la competitividad asistencial. Es importante medir y evaluar porque si no no se puede mejorar. Y para ello te tienen que dar datos para que haya competencia entre hospitales. Esto evitaría la variabilidad entre hospitales y patologías”, ha afirmado el Dr. Mariano Provencio, jefe de Servicio de Oncología del Hospital Universitario Puerta de Hierro, que destacó también la importancia de la formación continua: “Los sanitarios nos buscamos nosotros la formación cuando nos la tendría que proveer el propio sistema”. No es comprensible “la inexistencia de una guía contra el cáncer en España. Hay muchos planes estratégicos, pero lo que tiene que haber es un plan”, ha recordado.

“Nos falta un plan nacional que englobe al paciente con resultados medibles”, ha destacado María Díez Campelo, médico adjunto del Servicio de Hematología del Hospital Clínico Universitario de Salamanca. “Un plan en el que se haga seguimiento de los resultados y una evaluación, algo que suele fallar en los planes. Y en el que se asegure que cuenta con los suficientes recursos para que se consigan sus objetivos”, ha concluido Ana Rodríguez, del Instituto Catalán de Oncología (ICO).

En definitiva, una guía “ayude con equidad a aumentar la vida de los pacientes y su calidad de vida”, tal y como ha afirmado el vicepresidente y director general de Bristol-Myers Squibb, Roberto Úrbez, quien ha puesto en valor la labor de la compañía en la lucha contra el cáncer.