El reto de ser madre más allá de los 40 años

¿Puede ser la Transferencia de Huso una solución a la infertilidad de la mujer relacionada con una edad avanzada?

¿Puede ser la Transferencia de Huso una solución a la infertilidad de la mujer relacionada con una edad avanzada?
¿Puede ser la Transferencia de Huso una solución a la infertilidad de la mujer relacionada con una edad avanzada?DREAMSTIMEDreamstime

El nacimiento de un nuevo bebé hace unas semanas en Argentina gracias a la técnica denominada «Transferencia de Huso Meiótico», MST (Meiotic Spindle Transfer), —conocida también como la técnica de los tres padres— volvía a poner en el punto de mira los avances de la reproducción asistida y a dar esperanza a mujeres que desean ser madres sin tener que renunciar a su identidad genética.

Los primeros bebés del mundo concebidos con esta técnica nacieron en Estados Unidos y Brasil en los años 2000, y últimamente en México en 2016, después de una pausa debida a obstáculos administrativos. En este último caso se recurrió a la MST para sortear la transmisión de enfermedades mitocondriales, para lo que en un principio se había desarrollado esta técnica. Posteriores estudios demostraron que, aparte de esta aplicación, la MST también puede tener otras, como sería su uso en el fallo repetido de la fecundación in vitro o en la corrección de defectos citoplasmáticos presentes en ovocitos, así como en pacientes de baja reserva ovárica u ovocitos de mala calidad. Esta última circunstancia afecta a muchas mujeres que acuden a clínicas de fertilidad, estando relacionado, habitualmente, con la edad, ya que, a partir de los cuarenta, los óvulos de mala calidad suelen superar en número a los óvulos «sanos».

Esta técnica se aplicó por primera vez para solucionar problemas de infertilidad en Grecia. Allí nació el 9 de abril del 2019 un niño sano cuya madre presentaba una baja respuesta ovárica. La mujer acumulaba dos intervenciones derivadas por una endometriosis y se había sometido a cuatro ciclos de fecundación in vitro sin lograr ningún embarazo; gracias a la citada técnica consiguió ser madre sin renunciar a su identidad genética.

La maternidad tardía, una realidad social

Retrasar la maternidad superada la barrera de los cuarenta años es cada vez más frecuente. Las razones de este aplazamiento son múltiples, pero, según estadísticas realizadas por reconocidas clínicas de fertilidad, lo cierto es que la edad más frecuente de las pacientes que acuden a consulta supera los cuarenta años. Esto implica que uno de los mayores problemas que encuentran los médicos de reproducción asistida para tener éxito en los tratamientos es una baja reserva ovárica y una mala calidad de los ovocitos. Por todo esto, la reciente noticia de que una mujer con infertilidad se convirtió en madre gracias a la Transferencia del Huso en Argentina, ha vuelto poner en debate la necesidad de legalizar esta técnica en todos los países, entre ellos España, para poder ofrecer a mujeres con problemas, como los antes citados, la posibilidad de ser madre con su identidad genética sin tener que recurrir a un banco de ovocitos.

Tres reputados profesionales de la materia nos dan su opinión

Para intentar aclarar qué beneficios puede reportar en la sociedad actual esta técnica y para qué problemas está indicada, hemos entrevistado al doctor Ahumada, director de Embriología de Procrearte, la clínica argentina que ha conseguido este nuevo éxito de MST, al doctor Jan Tesarik, director de la Clínica MARGen de Granada y autor de la técnica MST, y a la doctora Juana Crespo, fundadora de la Clínica Juana Crespo, una de las clínicas con mejores tasas de embarazo en casos complejos.

Dr. Ariel Ahumada, director de Embriología de la clínica Procrearte
Dr. Ariel Ahumada, director de Embriología de la clínica Procrearte FOTO: Fotografía de archivo

Respecto a la técnica, el doctor Ahumada —Doctor en Ciencias Biológicas— señala que «la Transferencia de Huso es, sin duda, uno de los procedimientos de mayor complejidad técnica en los centros de reproducción asistida, y solo unos cuantos laboratorios en el mundo la han podido implementar. Esto es una de las explicaciones por la que aún no se ha generalizado su aplicación. La técnica en cuestión consiste en tomar el óvulo o el ovocito de una mujer joven, de una donante, y a ese ovocito se le extrae el material genético que tiene y se le reemplaza por el material genético de la paciente que va a hacer el procedimiento, de esta forma, se obtiene un ovocito reconstituido que tiene toda la maquinaria metabólica del ovocito joven y el ADN de la paciente». Entre los principales beneficios de este tratamiento, el especialista remarca que «la paciente, en este caso, no tiene que renunciar a su identidad genética», como sí sucede cuando se realiza un procedimiento de ovodonación. «Se utiliza el ovocito de la donante, pero sin su material genético, sino con el material genético de la madre; esa es la gran innovación de esta técnica», enfatiza el Dr. Ahumada. El especialista apunta que el éxito de este nacimiento «alienta a poder implementarlo en otros casos de infertilidad».

En contestación a la pregunta que se hacen muchas mujeres, de para quién está realmente indicada esta técnica, el Dr. Ahumada responde que «lo primero que hay que tener en cuenta es que la paciente tenga una respuesta ovárica, tiene que ser capaz de generar ovocitos, sea de la calidad que sean, ya que, aunque aún se conoce poco de en qué aspectos puede impactar la Transferencia de Huso, una de las cosas que se está sospechando y se está viendo es que en algunos de los casos hay una reversión de algunos fenómenos de desorganización genómica, y mucho de estos desórdenes están asociados con la edad materna, con la edad del gameto proveniente de una mujer en edad reproductiva avanzada, por lo que esta técnica podría dar, también, una expectativa a esas pacientes que están en una edad límite reproductiva. Somos cautelosos, no se lo ofrecemos a cualquier paciente, lo más importante es tener respuesta ovárica, aunque sea recuperar tres ovocitos, ya que también se puede hacer acopio de ovocitos mediante varios ciclos de inducción, pero lo cierto es que estas pacientes ya tienen oportunidad de ser tratadas con esta técnica». Por último, y quizás en un mensaje directo y claro a las féminas con infertilidad relacionada con una edad avanzada, declara que «hay ciertos fenómenos que están asociados con la edad materna avanzada de tipo genético que pueden ser revertidos con la Transferencia de Huso, no sé si todos, la respuesta no la tenemos todavía, la tendremos cuando sumemos más casos».

Dr. Jan Tesarik, autor de la técnica MST
Dr. Jan Tesarik, autor de la técnica MST FOTO: Fotografía de archivo

En esta misma linea se sitúa el reputado doctor Tesarik, autor de la técnica MST, quien aclara que esta técnica podría funcionar en mujeres de edad avanzada, aunque no lo puede garantizar. Piensa que quizás habría que combinar la Transferencia, pero, en este caso, no sería de Huso, sino de Núcleo de un óvulo inmaduro en el óvulo nucleado de una donante y dejar pasar la maduración in vitro. De una manera u otra, su opinión es que es muy importante seguir investigando y avanzando en esta técnica, ya que existe un gran porcentaje de pacientes de avanzada edad que podrían beneficiarse de ella.

Dra. Juana Crespo, fundadora de la Clínica Juana Crespo
Dra. Juana Crespo, fundadora de la Clínica Juana Crespo FOTO: Fotografía de archivo

«La gran batalla de los últimos veinte años es descubrir cómo un óvulo envejecido puede ser capaz de generar un niño sano», son palabras de la doctora Crespo. «El envejecimiento de la población femenina nos está situando en un disparadero que tenemos que resolver». Pero, según la Dra. Crespo, esta técnica, la MST, no va a ser revolucionaria para la mujer mayor. Según sus declaraciones, esta técnica es beneficiosa para las mujeres con una baja calidad embrionaria, pero que tengan una buena carga cromosomática, ya que no corrige anomalías cromosomáticas. «Hay que seguir avanzando, seguir investigando, pero con seguridad», con esta afirmación, y todo lo que engloba, apoya, sin dudarlo, la legislación de esta técnica, ya que piensa que es segura, aunque repite que no solucionará la infertilidad de ese 40% de mujeres mayores de cuarenta años que acuden a las clínicas de fertilidad en su deseo de ser madres.

Las conclusiones después de escuchar las declaraciones de estos tres eminentes profesionales de la reproducción asistida revelan que la Transferencia de Huso, además de servir para evitar la transmisión de enfermedades mitocondriales, es útil en el tratamiento de problemas de infertilidad, y, aunque no esclarece con rotundidad si esta es una posible solución a aquella infertilidad relacionada con una edad avanzada de la paciente, sí abre una esperanza, según la opinión del Dr. Ahumada y el Dr. Tesarik, a las mujeres mayores de cuarenta años que desean ser madres sin renunciar a su herencia genética y cuyo problema de infertilidad esté relacionado con la edad. En lo que sí coinciden estos tres doctores —y la gran mayoría de profesionales que se dedican a la reproducción asistida— es en la necesidad de legalizar esta técnica en todos los países del mundo.