Sociedad

Los médicos piden una formación y una investigación específicas en cáncer infantil

“El cáncer no termina cuando termina el tumor. El 70% de los pacientes infantiles y adolescentes van a tener secuelas cuando crezcan”

Imagen de la serie de televisión "Pulseras rojas", que aborda el cáncer infantil
Imagen de la serie de televisión "Pulseras rojas", que aborda el cáncer infantil

Los cánceres adultos son tumores asociados a la vejez. En cambio, en niños y adolescentes se trata de cánceres en desarrollo que tienen una biología y un tratamiento diferentes. Por eso, los expertos piden dejar de aplicar los principios del cáncer de adultos a menores.

Sin embargo, en España sigue sin haber una formación específica. “Se necesita una formación reglada y específica en nuestro país porque el cáncer en desarrollo es diferente. La enfermedad es diferente. Y los tratamientos son diferentes. Hay una gran inversión de los laboratorios para investigar fármacos antitumorales, pero pocos son trasladables al cáncer infantil. Se necesita desarrollar una investigación y una formación específica en oncología pediátrica”, afirma Antonio Pérez-Martínez, jefe de Servicio de Hemato-Oncología Pediátrica y Trasplante Hematopoyético del Hospital La Paz de Madrid, durante la presentación del congreso mundial de referencia sobre oncología pediátrica (SIOP 2022) que se celebrará en Barcelona entre el 28 de septiembre y el 1 de octubre.

Cada año entre la población de cero a 14 años se diagnostican entre 1.200 y 1.400 nuevos casos en España. En adultos, en cambio, más de 250.000 casos”, apunta Andrés Morales, director asistencial del SJD Pediatric Cancer Center.

Ahora bien, a estos 1.400 “hay que sumar al menos otros 400 casos nuevos que se diagnostican en adolescentes”, añade Teresa González, miembro de la Comisión de Sanidad de la Federación Española de Padres de Niños con Cáncer (Fepnc) y presidenta de la Asociación Infantil Oncológica de Madrid (Asion).

Su hija tuvo un neuroblastoma y sabe mejor que nadie lo importante que es “la especialización de los médicos en cáncer en desarrollo, el papel que debería tener la atención primaria en la detección precoz” y que el cáncer no termina cuando se cura, sino que hay que prestar atención a las “secuelas de los supervivientes”.

Y es que “el cáncer no termina cuando termina el cáncer. El 70% de los pacientes van a tener secuelas físicas, psicológicas, educativas, laborales, sociales cuando crezcan y se conviertan en jóvenes”, incide González.

“Hay más de medio millón de adultos en Europa que son supervivientes del cáncer pediátrico y el 80% son aún dependientes de su sistema nacional de salud, lo que genera una gran morbilidad que no atendemos debidamente, ya que (los médicos) nos dirigimos a la fase aguda”, añade Pérez-Martínez.

En cuatro de cada cinco casos podemos erradicar la enfermedad, pero en uno de cada cinco no. Por los estudios de secuenciación del genoma que se han hecho, en uno de cada diez casos de niños hemos identificado algo que parece que se debe a la predisposición hereditaria” en el desarrollo de los tumores de desarrollo, explica Morales.

Por eso para Pérez-Martínez, “la secuenciación del genoma debería ser una herramienta para impulsar el primer screening temprano antes de que el cáncer aparezca en niños con riesgo de poder desarrollarlo”.

No obstante, Jaume Mora, director científico del SJD Pediatric Cancer Center, matiza: “No hay manera de diagnosticar precozmente el cáncer a los niños. No se pueden hacer screening masivos porque el cáncer en niños son accidentes”.

Una vez conseguido el diagnóstico, los padres, o al menos muchos de ellos, no saben dónde dirigirse exactamente para el tipo de tumor que tiene su hijo.

Una situación que se podría revertir si se logra una demanda de padres y médicos, como es “tener unos centros de referencia y una red que ya existe para los tumores de menor complejidad”, explica Morales.

Perez-Martínez está totalmente de acuerdo, porque lo que “no tiene sentido es tener más de 50 hospitales que atiende muchas enfermedades raras porque no crea Medicina basada en la evidencia ni Medicina basada en la experiencia. Hay que concentrar experiencia, recursos, investigación y formación porque si no prolongaremos mucho tiempo la situación actual”.

Además, “en los últimos 20 años se han desarrollado apenas 20 tratamientos específicos para el cáncer en desarrollo, cuando para adultos han salido cientos”, incide González.

Eso se debe a que la incidencia juega en contra, una situación, la de la escasa investigación, que debería revertirse. "

Aunque avances ha habido. De hecho, “la supervivencia del cáncer infantil está ya por encima del 85% y en algunos centros están llegando al 90%”, asegura Mora, que incide en que la terapia con células “CAR-T no van a resolver todos los problemas, sino algún problema en algún paciente, al igual que la inmunoterapia. Hay que dejar de hablar en general de las CAR-T, de la inmunoterapia y de la quimio” como tratamientos para todos los tumores, porque lo cierto es que “la mayoría de los pacientes infantiles con tumores se curan con fármacos antiguos que en la actualidad ni los tienen en muchos país del mundo”, añade.

Y en esta mirada global, Guillermo Chantada, presidente de la SIOP, recuerda un objetivo de la OMS: lograr un 60% de curación del cáncer infantil a nivel mundial. “Puede parecer poco ambicioso, pero es que tener un 85% de supervivencia sucede en Europa occidental, en Norteamérica y en Oceanía. En el resto solo se logra una supervivencia del cáncer infantil del 20%”.