Entrevista

«La presencia femenina ha ayudado a que la Medicina se humanice»

"El famoso techo de cristal sigue existiendo y este tipo de cosas son fronteras aún por derribar", asegura Ángeles Medina, coordinadora de la Unidad de Hematología del Hospital Costa del Sol, de Marbella

Dra. Ángeles Medina
Dra. Ángeles MedinaArchivoArchivo

El pasado viernes, 8 de marzo, se celebró el Día Mundial de la Mujer. Es mucho el talento femenino que encontramos en el mundo de la Medicina en general y de la Hematología en especial. Buena prueba de ello es Ángeles Medina, coordinadora de la Unidad de Hematología del Hospital Costa del Sol, de Marbella.

¿Cómo ha avanzado el papel de las mujeres en la medicina en los últimos años?

Me alegra que me haga esta pregunta, y quería apuntar que el Día Mundial de la Mujer Médica se celebra en febrero, porque ya hace más de un siglo, nació una inglesa que fue la primera que se graduó en Medicina y Cirugía, en Estados Unidos, que se llama Elizabeth Blackwell. Desde ese entonces, la mujer ha ido avanzando muchísimo. Según la estadística de los colegios de médicos, hasta 1965, el número de mujeres colegiadas que había pues no llegaba ni a mil y es justo en ese año cuando se supera esa cifra, pero la diferencia que hay entre hombres y mujeres en ese tiempo era realmente impresionante. Había más de 30.000 médicos hombres por cada mil mujeres. Y eso no se iguala hasta 2017, que es cuando, las curvas se invierten y ya hay más mujeres médicas que hombres. Y ese desequilibrio a favor ahora de las mujeres empieza a ser evidente en algunos grupos de edad más que en otros. Además, actualmente, España es uno de los países con un porcentaje más alto de mujeres médicos comparado incluso a otros países como Alemania, Francia o los nórdicos.

¿Es la Hematología una especialidad donde las mujeres son protagonistas? ¿Por qué motivo?

La Hematología es una especialidad donde, como en otras, predomina la presencia femenina. Creo que una de las cosas que compartimos todas las hematólogas y muchas de las mujeres médicos también y, por supuesto, los hombres, es la idea de ayudar a nuestros pacientes. Algo fundamental en nuestra especialidad en la que, desafortunadamente, muchos pacientes mueren por estas enfermedades. Esto se puede hacer en la Hematología, pues tanto el hematólogo que está a pie de cama, como el que está en el laboratorio, o el que está actualizando cualquier otra prueba diagnóstica, va a conseguir que mejoremos en el conocimiento de la enfermedad. Con lo cual, creo que sí que es una especialidad donde las mujeres son protagonistas. Además, creo que la presencia femenina ha ayudado a que se humanice tanto la Medicina como la Hematología, una especialidad en la que esto es tan importante.

¿Qué consejo les daría a las mujeres estudiantes de Medicina que serán las investigadoras del futuro? ¿Por qué debería elegir Hematología?

Yo les diría a estas nuevas generaciones que persigan sus sueños, que hay que intentar ser el mejor profesional posible, por satisfacción personal y no por competitividad. Y que, a pesar de que estamos en una era donde todas las especialidades se están tecnificando mucho, debemos escuchar a los pacientes, mirarlos a la cara y aprender de ellos. La Hematología es una especialidad amplia que es una vertiente de laboratorio, una diagnóstica y una de tratamiento y, tanto en una vertiente como en otra, ha tenido un desarrollo importante en los últimos años. Los métodos diagnósticos y las técnicas de laboratorio han ido aumentando, perfeccionándose y mejorando en los últimos años de una manera importante. Afortunadamente, también ha habido un desarrollo importante en nuevos fármacos diana dirigidos contra células tumorales específicos e inmunoterapia, lo que ha hecho que cambie el tratamiento de una forma radical en muchas de nuestras enfermedades.

¿Queda todavía trabajo por hacer por el talento femenino en la Medicina en general y en la Hematología en particular? ¿Qué retos hay?

Probablemente no haya muchas profesiones así de cualificadas en las que la mujer haya avanzado de forma tan rápida. Y este efecto de la feminización, que ha tenido muchas cosas buenas. Pero es verdad que esto tiene un coste importante a nivel personal. El ejercicio de la medicina sí que tiene un alto estrés emocional y una sobrecarga laboral importante, así como exigencias formativas altas. Todo ello hace que se generen conflictos y problemas entre lo que es el ejercicio de tu profesión y el desarrollo de tu vida personal, la conciliación con la familia, y el ocio. Hay retos en este sentido, ya que este aspecto debería cuidarse un poquito y se debería ayudar a que este desarrollo profesional no sea a costa de una sobrecarga y de un desgaste personal.

Actualmente, hay mujeres protagonizando grandes avances frente a las neoplasias hematológicas. ¿Cuál es la siguiente frontera a derribar?

En primer lugar, las hematólogas están a la altura de ese desarrollo que comentábamos de la especialidad. Pero sí que hay fronteras, y una de ellas es que deberíamos contar con apoyo de nuestros gerentes, de nuestros hospitales y de nuestras administraciones para que haya un equilibrio entre esta presión laboral y esta necesidad de formación y de estar al día que tenemos las hematólogas en general, pudiendo también compatibilizar nuestra labor con la vida familiar y personal, que hay que cuidarla, porque si no tampoco puedes desarrollar tu profesión de una forma adecuada. En este Día de la Mujer, creo que se debería poner el acento en esas dificultades que tenemos, para poder sentir que estamos bien formadas, estando al día y tratando bien a los pacientes. Pero claro, deberíamos tener una estructura que te permita esto, porque no siempre se puede. Y es que el famoso techo de cristal sigue existiendo. Las personas que realmente están ocupando puestos de responsabilidad muchas veces no son mujeres y, a veces, la organización de este tipo de cosas sí que serían fronteras a derribar.