Miedo a ampliar la familia por la falta de estabilidad económica

Los menores de 45 años no tienen entre sus prioridades tener hijos. El 57,5% de familias piensan que la situación económica será peor durante este próximo año y que su calidad de vida ha disminuido

Tener hijos no es una de las prioridades de los menores de 45 años. Así, según el IX Barómetro de la Familia presentado ayer por The Family Watch, el objetivo de formar una familia en los próximos cinco años continúa relegado al cuarto puesto de las prioridades de los españoles en edad fértil.Promocionarse profesionalmente (91,3%), viajar y conocer diferentes culturas (67,8%) y ampliar sus estudios (63,9%) se anteponen a formar una familia (40,4%).

«Esto explica en gran medida el preocupante dato de natalidad de nuestro país», afirma Sara Morais, directora de investigación de GAD3, que ha elaborado este estudio. No obstante, el barómetro demuestra «un deseo» por tener hijos por parte de los participantes, asegura Morais. Una de las razones de la baja natalidad es la situación económica, que para el 57,5% por ciento de los españoles empeorará en el próximo año. Un dato alarmante que demuestra que el pesimismo de las familias se ha incrementado en más de 20 puntos porcentuales en el último año (de 36,5% a 57,5%). Los encuestados también estiman que la estabilidad económica llegará más tarde que pronto. Además, ocho de cada diez considera que actualmente existen mayores dificultades para formar una familia en comparación con generaciones anteriores.

Ludopatía en menores

Por otro lado, nueve de cada diez familias consideran que los menores acceden con demasiada facilidad al juego online y que la excesiva publicidad de las apuestas deportivas fomenta la ludopatía, por lo que creen necesarias más medidas legales de protección. A la práctica de estos «entretenimientos adictivos», repartidos entre casinos, bingos y apuestas, como la lotería o el bingo, se ha sumado la digitalización del juego, lo que ha traído nuevos peligros a menores y adultos. Por ello, las familias reclaman un mayor control y regularización al Gobierno, así como campañas de concienciación y prevención.