¿El frío provoca resfriados?: los mitos más extendidos sobre los catarros

Es una enfermedad causada por un virus, por lo que salir más abrigado a la calle no evita un posible contagio

¿Quién no le ha echado la culpa al frío cuando ha cogido un catarro? Desde pequeños nos han recordado que debemos abrigarnos bien antes de salir a la calle y nos han recriminado no hacerlo si hemos tenido la mala fortuna de tener un catarro. Es cierto que durante los meses más fríos del año es más probable ponerse malo, pero este hecho en realidad no tiene nada que ver con el descenso de las temperaturas o por salir al exterior con más capas que una cebolla. Se trata de un mito alimentado por la creencia de que el aire acondicionado en verano provoca el mismo efecto.

El catarro es una enfermedad causada por un virus, por lo que solo lo podemos tener si nos lo transmite otra persona. Entonces, ¿por qué es más fácil resfriarse en invierno que en verano? Lo que ocurre es que, ante el mal tiempo, la gente pasa más tiempo en lugares cerrados y el riesgo de contagio aumenta. Ahora que conoce qué es lo que provoca los resfriados, es el momento de desmentir algunos mitos sobre esta enfermedad.

Beber muchos líquidos para combatir el catarro

Es importante mantenerse hidratado siempre. Durante el resfriado es probable que sudemos más y es más fácil deshidratarnos. Sin embargo, no está comprobado científicamente que beber muchos líquidos sea útil para curar el catarro.

Tomar vitamina C previene el resfriado

No está comprobado que la vitamina C prevenga el resfriado o acelere el proceso de curación, pero una dieta variada y rica en este y otros nutrientes siempre es el mejor aliado para estar sano.

La miel es el mejor aliado

La miel es un alimento muy utilizado para suavizar el dolor de garganta. En algunos casos puede ser un remedio natural para la tos si se mezcla con leche y limón. Sin embargo, la OCU desaconseja su uso en bebés menores de un año.

¿Qué medicamentos me tomo?

El resfriado desaparece por sí solo a los pocos días, pero el uso de medicamentos puede hacer que el periodo de convalecencia sea más llevadero. La OCU ha elaborado una lista con los más conocidos para dar a conocer sus efectos y evitar gastos innecesarios en productos que los consumidores no necesitan:

  • Analgésicos y antitérmicos, como el paracetamol, no aceleran la curación del catarro, pero ayudan a aliviar la fiebre y los dolores. Por su parte, el ibuprofeno o la aspirina también son efectivos, pero pueden dañar el estómago.
  • La OCU no recomienda el consumo de antigripales, jarabes para la tos y medicamentos para la congestión porque no acortan la duración de la enfermedad y pueden provocar efectos adversos.