Solo una autonomía vacuna a los turistas de otras regiones

Valencia lo hace, cuatro se niegan y el resto pide compensaciones. Un acuerdo de la UE podría obligar a todas a inmunizar a los europeos

Varias personas hacen cola para recibir la segunda dosis de la vacuna contra la covid-19 de Pfizer en el centro de vacunación masiva instalado en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia. EFE/Biel Aliño
Varias personas hacen cola para recibir la segunda dosis de la vacuna contra la covid-19 de Pfizer en el centro de vacunación masiva instalado en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia. EFE/Biel AliñoBIEL ALIÑOEFE

Cuando el Gobierno dio a conocer cómo funcionaría el certificado de vacunación contra la Covid-19, a mediados del pasado mes de abril, habló de la posibilidad de que cualquier ciudadano europeo pudiera hacer uso de él para completar su pauta de inmunización en otro estado miembro de la Unión Europea (UE). «El certificado prevé la utilización de los datos personales para usos médicos y sí estaría contemplada la posibilidad de utilizar esa información, que es interoperable, para la administración de una segunda dosis de la vacuna en un país diferente al de residencia», declaró en aquellas fechas el secretario de Estado de Salud Digital, Alfredo González.

Aunque España se ha adelantado unas semanas, este «pasaporte Covid» estará operativo oficialmente en toda la UE a partir del 1 de julio. Es, sobre todo, un facilitador de la movilidad para las personas que estén vacunadas porque permite que aquellos que lo presenten en cualquiera de los 27 estados europeos no tengan que hacerse ningún test ni guardar tampoco cuarentena. No obstante, todavía no se ha habilitado su uso para la vacunación de turistas.

Pero en España, la Comunidad Valenciana ya lo está haciendo. Es la región pionera en la vacunación de visitantes, tanto nacionales como internacionales, para impulsar la temporada turística. Sus sanitarios ya han administrado alrededor de 100.000 dosis a personas desplazadas de otras comunidades o procedentes de fuera del país. A estos turistas se les ha facilitado una tarjeta de desplazado con un SIP provisional con una duración mínima de un mes y máxima de seis. Quienes solicitan su alta son incluidos en los listados del proceso de vacunación y citados para recibir su dosis al final de la lista del grupo de edad que les corresponda. «Es necesario proteger a la población y alcanzar la inmunidad y para ello es necesario vacunar también a las personas que durante un tiempo se van a quedar en la Comunidad Valenciana, ya que se trata de una zona turística y con gran afluencia de población durante la época estival», argumentan desde la Generalitat.

Respecto a si habrá suficientes dosis para cubrir a la población local y a la forastera, José Antonio Forcada, secretario general de la Asociación Nacional de Enfermería y Vacunas, cree que «en los meses de junio, julio y agosto no va a haber problemas de desabastecimiento», otra cosa es cómo se repartan las remesas entre las comunidades. No obstante, desde Satse Valencia, el sindicato de enfermería, recuerdan que también se da el flujo contrario. Esta comunidad es una de las que más turistas nacionales recibe, pero los valencianos a su vez salen fuera y se enfrentan a la misma casuística que los que veranean en su región. «No paran de llamarnos preocupados por si se podrán poner la vacuna fuera o recuperar su cita a la vuelta, así que no les pasa solo a los que vienen».

Hay más comunidades como Madrid, Baleares, Andalucía, Castilla-la Mancha, Cantabria y Galicia que se han mostrado favorables a inmunizar a ciudadanos de otras regiones que se desplacen a su territorio a lo largo de este verano, también a turistas internacionales, como método para incentivar las llegadas y reactivar la economía, aunque han pedido algún tipo de compensación al Estado. Quieren, por ejemplo, que exista reciprocidad entre el número de dosis de la vacuna que reciben y las que inyectan a sus visitantes.

En el pasado pleno del Consejo Interterritorial, el máximo órgano de coordinación sanitaria del conjunto del Estado, la ministra de Sanidad, Carolina Darias, reconoció que se abordó el tema y que algunos consejeros de Salud autonómicos pidieron un protocolo común de actuación para vacunar a sus turistas. No obstante, Darias aclaró que no será posible tener listo este protocolo porque no existe consenso entre las comunidades ni siquiera para vacunar a españoles procedentes de otras regiones.

Entre las que se oponen se encuentran Navarra, País Vasco y Aragón. Sus autoridades aconsejan que las personas adecúen el periodo que tienen de vacaciones en función de su cita de vacunación. Sorprendentemente, también lo rechaza Canarias. Pese a ser una muy turísticas, las islas alegan que sus visitantes residen durante periodos cortos de tiempo, por lo que no ven necesidad de un plan de inmunización.

Dentro de Europa, San Marino (no pertenece a la UE pero sí usa el euro), ofrece desde el 17 de mayo a los extranjeros no residentes la posibilidad de vacunarse con Sputnik por algo más de 60 dólares. Serbia, que sí es miembro, posee más oferta que demanda de dosis. Por eso permite a los ciudadanos de países vecinos vacunarse allí.