Los graves riesgos de consumir óxido nitroso durante los botellones

Infarto, hipoxia y alucinaciones visuales, peligros de una práctica denunciada por los dentistas que se ha cobrado ya 35 vidas en el Reino Unido

Un agente de la Guardia Urbana de Barcelona vigila las calles del barrio de Gracia
Un agente de la Guardia Urbana de Barcelona vigila las calles del barrio de GraciaLorena Sopêna Europa Press

Los globos de óxido nitroso que consumen algunos jóvenes cuando hacen botellón mezclándolos con el alcohol representan un grave riesgo para la salud. Así lo asegura el Consejo General de Dentistas, que recuerda que este óxido, más conocido como gas de la risa, es un gas incoloro que se utiliza para la sedación y el control del dolor.

“Algunos de sus efectos son la aparición de euforia, entumecimiento del cuerpo, sensación de sedación, mareos, risa incontrolada, descoordinación motora, visión borrosa, confusión y cansancio. Estos efectos van directamente asociados a la inhalación del gas, por lo que desaparecen de manera inmediata en unos 3-5 minutos después de suspenderlo”, explica.

En un comunicado, el doctor Óscar Castro Reino, presidente del Consejo, asegura que “en las clínicas dentales se utiliza fundamentalmente para intervenciones no demasiado largas en pacientes que no controlan o controlan mal su grado de ansiedad (odontofobia). Está clasificado dentro del grupo de anestésicos, aunque suele usarse en concentraciones menores, mezclado con oxígeno.

De esta manera, no se duerme al paciente, el cual puede seguir colaborando sin sentir dolor ni recordar nada de ese periodo debido a su efecto amnésico”. Los dentistas recuerdan que el uso de este óxido debe ir precedido de un análisis previo del estado de salud de la persona que va a recibirlo, de su edad, de su peso, de la posible asociación a otros fármacos o drogas.

En pacientes con serios problemas respiratorios, algunas patologías cardiovasculares o determinados rasgos de personalidad puede estar contraindicado el uso de este fármaco”. Desde el Consejo General de Dentistas se insiste en que la utilización de cualquier fármaco que no haya sido prescrito por un profesional sanitario entraña unos riesgos añadidos a los del propio fármaco en sí. Algunos de los peligros más extremos de un uso indebido son la bajada brusca de la presión arterial, infarto de miocardio, hipoxia (falta de oxígeno) o alucinaciones visuales, entre otras.

Si además se asocia su consumo con otras sustancias como el alcohol o drogas, se incrementan los riesgos para la salud de quien se presta a este peligroso juego, porque se produce una desinhibición y una pérdida del sentido de riesgo. “El incremento de su autoconsumo por parte de jóvenes y adolescentes debe considerarse un serio problema de salud pública. En Reino Unido, por ejemplo, ya llevan registradas 35 muertes debidas al mal uso del óxido nitroso. Es urgente, por lo tanto, tomar medidas sobre esta peligrosa moda”, concluye el Dr. Castro.