Una nueva investigación explica por qué los perros inclinan la cabeza cuando les hablamos

Es uno de los gestos más curiosos de estos animales y, según un nuevo estudio, puede ser causa de una gran inteligencia

Perro inclinando la cabeza
Perro inclinando la cabezaLa Razón (Custom Credit)

Uno de los gestos más curiosos de nuestros amigos de cuatro patas, y que más sonrisas y curiosidad nos producen, es inclinar la cabeza, un gesto que suelen realizar mientras se les está hablando. Según un nuevo estudio publicado la semana pasada, la simpática inclinación de la cabeza que hacen algunos perros cuando sus compañeros humanos les hablan, aunque parezca incredulidad o confusión, podría ser una señal de concentración y mayor atención y estar relacionada con la forma en que procesan y memorizan las órdenes.

Perros en coche
Perros en coche FOTO: dreamstime La Razón

Hasta donde sabemos, ningún estudio ha descubierto la verdadera función de esta inclinación en perros. Basándose en investigaciones previas sobre el giro de la cabeza y el patrón cerebral lateralizado del procesamiento del habla humana en perros. Los investigadores del estudio, publicado en la revista “Science”, plantearon la hipótesis de que las inclinaciones de la cabeza pueden estar relacionadas con una mayor atención y podrían explicarse por funciones mentales lateralizadas. Para ello, observaron a 40 perros durante las pruebas de conocimiento de etiquetas de objetos y analizaron las inclinaciones de cabeza que se producían mientras escuchaban a los humanos que solicitaban verbalmente ir a buscar un juguete en particular. Los resultados indicaron que solo los perros que habían aprendido el nombre de los objetos inclinaban la cabeza con frecuencia. Además, el lado de la inclinación se mantuvo estable durante varios meses y pruebas. Por lo tanto, el estudio sugiere una relación entre inclinar la cabeza y procesar estímulos significativos y relevantes.

Según publica la revista “Science”, los investigadores descubrieron el hallazgo de manera casual mientras realizaban un estudio de perros “dotados para aprender palabras”. En la investigación se descubrió que la mayoría de los perros no pueden memorizar ni tan siquiera los nombres de dos juguetes, aunque existen excepciones, los Border Collies, quienes pudieron recordar y recuperar al menos 10 juguetes de los que se les habían enseñado los nombres. Uno de ellos, llamado “Whiskey” recuperó correctamente 54 de los 59 juguetes que había aprendido a identificar, es decir, un 91,52%. Con el transcurso de los meses, los investigadores probaron las habilidades de los Collies para aprender y recordar las etiquetas de los juguetes, comparando sus habilidades con las de 33 perros de diversas razas. Los propietarios colocaron juguetes en otra habitación diferente a la que se encontraban los animales y se los pidieron llamando por su nombre a los objetos. Solo los siete Border Collies pudieron aprender y recordar nombres rápidamente. Aunque estos cánidos tenían algo más en común: la inclinación de la cabeza. “El patrón era demasiado consistente para ser pura coincidencia, así que decidimos investigarlo”, explicó Andrea Sommese, una de las principales autoras del estudio e investigadora de comportamiento animal en la Universidad Eötvös Loránd.

Border Collie
Border Collie FOTO: PIXABAY

Si tu perro inclina la cabeza podría ser superdotado

Debido a estos resultados, parte del estudio se utilizó para analizar el curioso patrón de movimiento. La primera hipótesis que surgió, sugiere que los perros que crecen en refugios tienen más probabilidades de reconocer palabras o entonaciones específicas. Además, respecto a los animales con una inteligencia superior, el 43% de los perros que reconocían los juguetes inclinaban la cabeza durante la duración de la práctica, en comparación al 2% en otras razas de canes. Cada uno de ellos tiene incluso su lado favorito al girar la cabeza, sin importar de dónde provenga la voz de la persona que les habla. Entre las distintas razas destacó el Border Collie, reconociendo la gran mayoría de palabras que se les decían. Los investigadores creen que esto está relacionado con su gran capacidad de procesamiento, siendo muestra de una óptima concentración. Sin embargo, estos resultados aún son de carácter preliminar y los propios investigadores señalan que hacen falta más estudios para corroborar esta teoría.