Está dormido, pero no apagado

El volcán de La Palma no muestra signos visibles de actividad; sin embargo, la emisión de gases y altas temperaturas de las coladas siguen provocando estragos

A menos de una semana de declarar el fin definitivo de la erupción volcánica, los gases remanentes en las inmediaciones de las zonas cubiertas por la lava, la temperatura de las coladas y la salida de material a la superficie en la zona sur sin nuevas afecciones centraron la reunión del sábado del Comité Director del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias (Pevolca), que estuvo coordinada por el consejero de Administraciones Públicas, Justicia y Seguridad, Julio Pérez, director del Plan.

Durante la rueda de prensa, Rubén Fernández, director técnico del PEVOLCA en sustitución temporal de Miguel Ángel Morcuende, explicó que, desde el punto de vista de la seguridad de las personas, se encuentran muy pendientes de las concentraciones de gases. Los datos han ido variando y es una de las preocupaciones fundamentales que existe ahora mismo dentro de este proceso. Destacó también la importancia del uso de mascarilla FFP2, de manera recomendable a toda la población, y en especial a las personas que acceden a las zonas evacuadas.

Además, manifestó que los vecinos que accedan a sus viviendas, así como regantes y otras personas que entren en zonas evacuadas, deben cumplir estrictamente aquellas acciones para las que han sido autorizadas, y que no deben acercarse a las áreas de coladas ni circular por ninguna de ellas. En este sentido, recordó a los vecinos especialmente que acceden a sus viviendas, que no deben permanecer solos en ningún momento, y a los regantes y otras personas que acceden a zonas agrícolas, si en algún momento tienen previsto entrar a cuartos de apero o cuevas, que lo hagan también acompañados, por la posible presencia de gases perjudiciales para la salud.

Por su parte, la portavoz del Comité Científico, María José Blanco, destacó que, a pesar de que la ausencia de observables, tanto directos en la superficie, como los procedentes de los sistemas de vigilancia, muestran signos de agotamiento, hay que mantener la prudencia ya que no es descartable un nuevo repunte de actividad estromboliana y de emisión de coladas. Estos observables deben mantenerse en los niveles actuales durante 6 días para poder dar por finalizado el proceso eruptivo que comenzó el 19 de septiembre.

En cuanto a las coladas, en el día de ayer se pudo apreciar un pequeño flujo lávico remanente que procede de un tubo volcánico aún activo, por la zona sur y que pertenece a la colada número 11, aunque discurre sobre coladas anteriores y no ha afectado a nuevas zonas. Asimismo, las cámaras térmicas muestran que las temperaturas siguen siendo altas.

Sobre la sismicidad, Blanco manifestó que se mantiene en niveles similares a los días anteriores en todas las profundidades. Sin embargo, con el nivel de sismicidad actual no se descarta que puedan producirse sismos sentidos. El tremor sigue a nivel de ruido de fondo.

La emisión de dióxido de azufre (SO2) a la atmósfera por el actual proceso eruptivo en Cumbre Vieja fue baja durante el día de ayer y no está relacionada con el ascenso de magma, sino con un proceso de solidificación del magma superficial existente en los conductos del centro eruptivo. La calidad del aire ha presentado niveles buenos en todas las estaciones durante toda la jornada, sin que, por cuarto día consecutivo se produzcan superaciones de los valores límite horarios ni diarios en ninguna estación. En la madrugada de hoy se mantuvieron los niveles buenos de calidad del aire en todas las estaciones, si bien a lo largo de la mañana se registraron valores regulares en la estación de Tazacorte, y entre razonablemente buenos y regulares en la estación de San Antonio.

Los científicos buscan datos en fumarolas y depósitos de azufre

Las fumarolas se han convertido en esta última semana en el centro de las investigaciones de los equipos científicos que siguen monitoreando datos para escenificar el comportamiento del volcán en este proceso final de “inactividad” de la erupción, que se encuentra en la “cuenta atrás” para ser declarada “apagada”.

Al respecto, un grupo de científicos vinculados al Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) accedió este fin de semana a uno de los cráteres del volcán para comenzar la monitorización de la actividad fumarólica.

En las imágenes obtenidas se observan las emisiones de gases que se mantienen en el proceso de desgasificación del sistema volcánico, así como los depósitos de azufre que se concentran en estos puntos por los que antes se emitía material magmático.

Estas fumarolas, como puntos de emisión o apertura de la superficie “por donde salen vapor y otros gases”, están situadas en el cráter o en los flancos del volcán e indican que, pese a la apariencia y ausencia de otros elementos como lava o ceniza, el sistema eruptivo aún “sigue activo”, tal y como explicaron recientemente desde el Instituto Geográfico Nacional (IGN) a la hora de requerir un tiempo prudencial de 10 días para considerarlo apagado.