Lotería de Navidad

Así será el sorteo. Aforo reducido y de aniversario: 250 años desde que los niños cantan

La pandemia vuelve a marcar un sorteo que está de aniversario

Celebración del sorteo extraordinario de Navidad del año 2020 en el Teatro Real de Madrid
Celebración del sorteo extraordinario de Navidad del año 2020 en el Teatro Real de Madrid FOTO: Luis Díaz La Razón

Habrá más espacio entre los bombos, el aforo será reducido y no se podrá ingerir alimentos para que nadie tenga que bajarse la mascarilla. Toda precaución es poca para garantizar que nadie pueda contagiarse de covid durante el sorteo de la Lotería de Navidad que se celebra esta mañana en el Teatro Real de Madrid. El Comité de Expertos Sanitarios del teatro, en coordinación con Loterías y Apuestas del Estado (SELAE) y la Residencia de San Ildefonso del Ayuntamiento de Madrid, ha elaborado un protocolo de medidas de seguridad sanitaria y de prevención, que «vele por el bienestar de las niñas y niños que cantan los premios, de los trabajadores de Loterías, de los medios de comunicación y del público asistente».

La primera ha sido reducir el público asistente al patio de butacas. En este sentido, Loterías y Apuestas del Estado explicó que «se trata de equilibrar la seguridad sanitaria con asistencia de público de forma testimonial, ya que su presencia aporta alegría y color al sorteo». El público interesado en asistir deberá guardar cola, y, como novedad, se le facilitará una entrada en la taquilla del Teatro Real con su correspondiente butaca numerada. Asimismo, cada asistente deberá identificarse con su DNI y facilitar un número de teléfono y/o correo electrónico como medida de protección anti-covid, para garantizar la trazabilidad de los contactos durante el Sorteo. Se deberá permanecer en la butaca asignada durante el evento.

SELAE también informó de que la primera fila se mantendrá sin ocupar, para garantizar la distancia de seguridad con el escenario y las dos siguientes estarán reservadas a los fotógrafos, con la suficiente distancia entre ellos, para que puedan realizar su labor. A partir de las siguientes filas, se dejará un espacio libre entre un asistente y otro, para mantener la distancia interpersonal de seguridad.

En cuanto a las medidas del escenario, todos los profesionales de la organización que accedan al escenario o que estén en el espacio de seguridad cercano a este tendrán que presentar un test de antígenos o PCR negativa para garantizar la seguridad sanitaria de todos los asistentes. Al igual que el año pasado, el espacio existente entre los bombos se ha aumentado, para garantizar la distancia de seguridad exigida. Los niños que canten las bolas de premio y número solo podrán retirarse la mascarilla en el momento de su intervención, y mantendrán una distancia de seguridad de dos metros entre sus posiciones.

250 años cantando

Se da la circunstancia de que este año se cumplen 250 desde que la Residencia de San Ildefonso está vinculada al sorteo (desde 1771) y cantan los premios, según recordó ayer la directora, Charo Rodríguez. «Iniciamos la preparación con los que se presentan voluntarios, a quienes vamos probando las voces y seleccionamos a quienes tienen buen timbre, proyección y pronunciación clara; que ya cuenten con una edad aproximada de ocho años y altura física suficiente», explica Rodríguez.

Es cierto que todos los niños sueñan con cantar «El Gordo» y los nervios por no confundirse suele ser otro clásico de una mañana como la de hoy. Sea quien sea quien lo cante, lo importante es que toque. Eso sí, para la gran mayoría, hoy será un día de recordar la buena salud que tenemos.