Cannabis terapéutico para animales hiperactivos

Los aceites de CBD se utilizan con frecuencia para tratar problemas de convulsiones y ansiedad en perros y gatos

El primero en aprobar terapias basadas en cannabis para tratar perros fue el médico estadounidense Douglas Krame
El primero en aprobar terapias basadas en cannabis para tratar perros fue el médico estadounidense Douglas Krame FOTO: Dreamstime La Razón

A raíz del uso de extractos de cannabis y, en particular, de CBD para el tratamiento de humanos, muchos veterinarios han comenzado a considerar el uso de estas sustancias para el tratamiento de algunas enfermedades que afectan a perros, gatos y otras mascotas. Especialmente cuando nuestros compañeros de vida no reaccionan de forma adecuada a los tratamientos farmacológicos tradicionales, la ayuda puede provenir del cannabis.

El primero en aprobar terapias basadas en cannabis para tratar perros fue el médico estadounidense Douglas Kramer, quien personalmente intentó una cura experimental para su husky enfermo con cannabis. El éxito del experimento lo llevó a volver a intentarlo con otros pacientes caninos y muchos propietarios difundieron con entusiasmo sus hazañas, creando un gran revuelo. Pero, ¿de qué se trata el cannabis medicinal para perros, gatos y otras mascotas? ¿A qué patologías se puede aplicar la terapia con extracto de CBD? Y, sobre todo, ¿está realmente libre de riesgos?

El cannabidiol tiene la capacidad natural de calmar estados de ansiedad, relajar los nervios, constituyendo una alternativa real a los clásicos fármacos antiinflamatorios y antidepresivos. Los caminos de experimentación principalmente en perros y gatos comenzaron en Estados Unidos, donde han tenido un gran éxito y recientemente también en Italia hay quienes han iniciado este camino de tratamientos alternativos, obteniendo resultados importantes.

El CBD se administra a través de aceites o cápsulas de diferente concentración, en función del animal
El CBD se administra a través de aceites o cápsulas de diferente concentración, en función del animal FOTO: www.delightimages.com

Como afirman muchos veterinarios, hoy en día el CBD se puede administrar a nuestras mascotas en caso de afecciones patológicas como ansiedad, dolor o inflamación, pero también en caso de ataques epilépticos y tumores (no como una cura para la enfermedad en sí, sino como una terapia secundaria) que no responden a las terapias farmacológicas convencionales.

Coadyuvante natural

Hoy en día, muchos propietarios de perros y gatos a menudo se sienten intrigados por el CBD, pero todavía tienen muchas preguntas sobre su uso en animales y, a menudo, la idea de que el compuesto está asociado con la planta del cannabis. Sin embargo, el CBD no es responsable de los efectos psicoactivos causados por el cannabis, por lo que tomar suplementos que contengan altas dosis de CBD (y muy poco o nada de THC, que es el psicotrópico que se encuentra en la marihuana) no puede comprometer la salud de la persona de ninguna manera

«Cuando se habla de CBD se apunta al cannabidiol, una molécula extraída de las inflorescencias del cannabis que tiene efectos relajantes y antiinflamatorios y, por ello, se utiliza como coadyuvante en caso de enfermedades que implican dolor y en el manejo de condiciones epilépticas», explica Pia de Robertis, propietaria de una de estas tiendas en el centro de Madrid.

Desde hace años, los productos de CBD destinados específicamente a las mascotas se comercializan en Estados Unidos y han llegado también a diversos países de Europa, como es el caso de España. La sustancia vendida para uso humano no difiere mucho de la vendida para animales, solo la dosis debe establecerse de acuerdo con el peso y la patología encontrada por un veterinario.

Beneficioso para muchos síntomas patológicos

Cómo funciona el CBD en animales es fácil de explicar: «Todos los vertebrados tienen un sistema endocannabinoide que actúa sobre una amplia gama de procesos biológicos dentro del cuerpo, por lo que estimular este sistema desencadena una serie de mecanismos beneficiosos para muchos síntomas patológicos», apunta De Robertis.

Además, la investigación confirma la validez del uso de CBD para tratar animales. Los estudios realizados apuntan que en dosis regulares los extractos de CBD no pueden ser tóxicos de ninguna manera para su perro o gato.

Sin embargo, la administración podría alterar la actividad de algunas enzimas hepáticas, lo que a su vez podría afectar también al metabolismo de los medicamentos, por lo que si a su mascota le han recetado medicamentos, consulte con su veterinario antes de administrar CBD.