Zoonosis: consejos para evitar las infecciones más habituales transmitidas por las mascotas

El contacto con animales en ocasiones puede traer consigo patologías

En nuestra relación con las mascotas puede producirse una indeseable posibilidad: la Zoonosis, es decir, la transmisión de una enfermedad entre los animales y el hombre.

Todos los que compartimos nuestro día a día con un animal de compañía, y más concretamente con un perro, disfrutamos de un largo abanico de situaciones, experiencias y beneficios: compañía, cariño, ayudas físicas y psíquicas... pero no siempre es oro todo lo que reluce, ya que la convivencia entre seres vivos, la interacción diaria entre animales de la misma o distinta especie, también puede acarrear algún que otro problema.

En nuestro día a día, en nuestra estrecha convivencia con nuestros compañeros no racionales compartimos muchas cosas: tiempo, espacio, buenos y malos momentos... pero también puede que seamos el blanco de alguna de las patologías que puedan estar desarrollando o padeciendo.

Antes de enumerar las acciones preventivas a tener en cuenta, debemos tener muy presente que existen personas más predispuestas a padecerlas: los niños, los ancianos y las personas con problemas inmunitarios (inmunodeprimidos) son los grandes grupos de riesgo ante las zoonosis.

En ellos, las infecciones o parasitosis que son leves o asintomáticas para los individuos sanos pueden llegar a provocar cuadros muy graves, incluso la muerte.

Tanto en estos grupos de riesgo como en el caso de personas que gozan de una imperturbable salud, se deben adoptar medidas con el fin de disminuir al máximo la posible incidencia entre los humanos.

La regla básica que se debe seguir es la higiene:

-Lavarnos las manos tras el contacto con el animal, sus objetos o sus deyecciones.

-Evitar dar besos y recibir lametazos.

-Limpiar periódicamente (al menos una vez a la semana) las superficies y zonas a las que accede el animal.

En el caso de los más pequeños de la casa debemos:

-Evitar que coman tierra en el parque.

-Limitar su acceso a zonas donde transitan y defecan los perros.

No obstante, no debemos olvidar las rutinas sanitarias que debemos proporcionar a nuestra mascota con el fin de reducir al máximo la posible transmisión de enfermedades:

-Vacunación y desparasitación según los calendarios recomendados por el profesional veterinario.

- Alimentación comercial. Los alimentos caseros crudos o que estén poco cocinados aumentan el riesgo de transmisión de zoonosis.

-Evitar que el animal ingiera basuras o excrementos durante los paseos.