Drama social

Sube un 24,5% las personas sin hogar en España en solo diez años

El 26,6% lo sufren por haber perdido el trabajo y la mitad están en la calle con menos de 45 años

nmigrantes esperan a las puertas del comedor social de la ONG “Yo Soy Tú”, ubicada en un barrio obrero de Málaga, el mayor comedor-dispensador social de Andalucía
nmigrantes esperan a las puertas del comedor social de la ONG “Yo Soy Tú”, ubicada en un barrio obrero de Málaga, el mayor comedor-dispensador social de AndalucíaJorge ZapataAgencia EFE

Un total de 28.552 personas sin hogar han sido usuarias de centros asistenciales de alojamiento y/o restauración en el año 2022, de las cuales 7.277 han pernoctado en espacios públicos o «alojamientos de fortuna».

La mayor parte de las personas sin hogar son hombres (76,7%). No obstante destaca que la proporción de mujeres en esta situación ha aumentado hasta el 23,3% respecto al 19,7% del año 2012, según datos de Instituto Nacional de Estadística (INE).

El 51,1% de las personas sin hogar tiene menos de 45 años, el 43,3% entre 45 y 64 años y los mayores de 64 años representan el 5,5%. La edad media de estas personas se sitúa en 42,9 años.

El 50,1% tiene nacionalidad española y el 49,9% extranjera. El 93,3% de los españoles está empadronado en algún municipio, frente al 75,8% de los extranjeros.

Por lo que respecta a los extranjeros, la mayoría tiene nacionalidad de un país de África (53,3%), seguido por América (25,9%) y Europa (16,7%). En cuanto al tiempo de residencia, el 43,1% de los extranjeros sin hogar lleva más de cinco años en España.

En la población extranjera sin hogar se observa mayor peso de las edades más jóvenes. El 68,0% tiene menos de 45 años, frente al 34,3% de los españoles. Esta diferencia se acentúa en el grupo de edad de 18 a 29 años.

Por cada 100.000 habitantes hay 86,6 personas sin hogar. Por comunidades, las mayores tasas se sitúan en la Ciudad Autónoma de Ceuta (391,4), País Vasco (315,9), Comunidad Foral de Navarra (214,7) y Cantabria (182,6).

Por su parte, la Comunidad Valenciana (14,8), Cataluña (42,6), Castilla-La Mancha (45,0) y Región de Murcia (48,4) registran las tasas más bajas.

Desde el punto de vista del tiempo que llevan sin hogar, el 32,5% de las personas lleva menos de un año sin disponer de un alojamiento, el 27,0% entre uno y tres años y el 40,5% lleva más de tres años sin alojamiento propio.

El 36,6% de las mujeres lleva sin hogar menos de un año, frente al 31,2% de los hombres.

Las personas destacaron como principales motivos por los que se quedaron sin hogar el tener que empezar de cero tras llegar desde otro país (28,8% del total), la pérdida del trabajo (26,8%) y el desahucio de su vivienda (16,1%). Por nacionalidad, el motivo principal por el que se quedaron sin hogar los extranjeros fue por tener que empezar de cero tras migrar (54,1%). En el caso de los que tienen nacionalidad española porque perdieron el trabajo (26,7%).

Para completar las características sociales de las personas sin hogar es necesario conocer el contexto familiar antes y después de llegar a esta situación y cómo se relacionan socialmente. Así, el 24,9% de las personas de este colectivo dice tener pareja, y de éstas, solo la mitad convive con ella. Atendiendo a su situación legal, el 11,0% está casado, el 23,0% está separado o divorciado, el 63,7% soltero y el 2,3% viudo.

En cuanto a la descendencia, cinco de cada 10 personas sin hogar tienen hijos. En relación a los antecedentes familiares se observa que hasta cumplir los 18 años el 77,5% del total ha vivido con sus padres, el 10,7% solo con su padre o su madre, el 5,8% con sus abuelos u otros familiares, el 3,9% en una institución de acogida y el 2,2% con otras personas que no eran familiares.

Las situaciones familiares más frecuentes vividas por las personas sin hogar hasta los 18 años han sido la falta de dinero (45,1%), el fallecimiento de algún miembro de la unidad familiar (37,1%) y el paro prolongado de algún miembro (27,3%).

El 20,0% de las personas sin hogar dice haber vivido hasta los 18 años en un entorno familiar sin problemas o conflictos graves.

El 89,2% de las personas sin hogar pernocta todas las noches en el mismo lugar. El 40,3% ha dormido alguna noche en alojamientos colectivos (el 39,7% en un albergue o residencia, el 0,4% en centros de ayuda al refugiado y el 0,2% en centros de acogida a mujeres maltratadas).

Otro 24,7% ha pernoctado en pisos o pensiones facilitados por una ONG u organismo y el 35,0% restante se ha alojado al margen de la red asistencial existente, bien en espacios públicos (15,8%), alojamientos de fortuna (9,7%) o en pisos ocupados (9,5%).

El 14,5% de las personas sin hogar se ha quedado sin comer o cenar algún día en la semana previa a la entrevista. Atendiendo al lugar de pernoctación, los mayores porcentajes de personas que se han quedado sin comer se dieron en las personas que duermen en espacio público (39,3%) y en alojamientos de fortuna (30,5%).

Maribel Ramos, subdirectora general de Hogar Sí, señaló a LA RAZÓN que «los datos que arroja el INE son escalofriantes. El sistema no es capaz de ofrecer una buena solución a este problema. Cuando les preguntamos a las personas qué necesitan para salir de esta situación de sinhogarismo, lo que nos dicen acceder a una vivienda y un empleo», y añade que «sin embargo, existe más empeño en ofrecer otro tipo de soluciones. Por contra, más del 90 por ciento de las personas loque afirman es que no necesitan ni les ayudaría entrar en un centro de alojamiento colectivo. Hay otra serie de condiciones de vida que deberían provocar que las administraciones públicas pusieran en marcha mejores medidas para solventar esta situación. El 40% de las personas sinhogarismo consideran que su salud es mala o muy mala y solo el 17% de los afectados están cobrando el ingreso mínimo vital. Más del 30 por ciento de las personas no tienen ningún tipo de ingreso. El 50 por ciento de las personas aseguran haber sufrido algún tipo de delito cuando han estado en situación de sinhogarismo».

Y aporta otro razonamiento: «Frente a la idea que tiene la ciudadanía de que personas en situación de sinhogarismo son delincuentes la realidad es que tienen más posibilidades de ser potenciales víctimas. La Administración pública debe poner solución al sinhogarismo en España y que se transforme en el sistema de viviendas», remacha Ramos.