Cargando...

Regulación tecnológica

Una ciudad japonesa quiere limitar el uso del móvil dos horas al día

Un llamado a la consciencia sobre las dinámicas de consumo digital que contempla indicaciones por grupos de edad e incita al diálogo familiar

Con la evolución de los smartphones, también se han incrementado el número de estafas de los ciberdelincuentes con el uso de las nuevas tecnologías Dreamstime

La ciudad japonesa de Toyoake, ubicada cerca de Nagoya, ha presentado una propuesta municipal audaz que invita a sus residentes a limitar el uso de teléfonos inteligentes a dos horas diarias fuera del horario laboral y escolar. Esta iniciativa, aún no vinculante y sin sanciones, ha generado un intenso debate en una sociedad conocida por su alta conectividad tecnológica.

El gobierno municipal, liderado por el alcalde Masafumi Koki, busca promover una reflexión consciente sobre el consumo digital, sin restringir derechos individuales. La propuesta pretende fomentar el diálogo familiar y crear conciencia sobre los efectos del uso excesivo de dispositivos móviles.

La normativa incluye recomendaciones específicas por grupos de edad. Para los estudiantes de primaria, se sugiere evitar dispositivos después de las 21:00, mientras que para secundaria y adultos, el límite se establece a las 22:00. La iniciativa reconoce la importancia tecnológica, pero advierte sobre los riesgos para la salud mental y la dinámica familiar.

El objetivo no es demonizar la tecnología

La propuesta se someterá a votación el 22 de septiembre, con posible implementación el 1 de octubre. Sorprendentemente, un 80% de los ciudadanos ha manifestado rechazo, argumentando una posible intromisión en la libertad personal. al respecto, el alcalde Koki ha aclarado que la limitación no afecta usos no recreativos, como búsqueda de información o aprendizaje en línea. Los datos revelan que los jóvenes japoneses pasan en promedio cinco horas diarias conectados, y un 65% de niños de 10 años ya poseen smartphone.

Esta iniciativa tiene precedentes en Japón, como la normativa de Kagawa en 2020 que reguló el tiempo de videojuegos para menores. Toyoake busca convertir el debate sobre conectividad en un tema central de la vida familiar, reconociendo los desafíos de la era digital.

La propuesta no pretende demonizar la tecnología, sino promover un uso más consciente y equilibrado. Al situar la conversación en el núcleo familiar, Toyoake invita a una reflexión profunda sobre nuestra relación con los dispositivos móviles. Por esto, un elemento crucial es la voluntariedad de la medida. No se busca imponer, sino sugerir y motivar un cambio de perspectiva. La ciudad comprende que la solución no radica en prohibir, sino en educar y crear conciencia sobre el uso responsable de la tecnología.