Esto es lo que hace el microchip que Musk quiere implantar en tu cerebro

Se llama Neuralink y ya ha hecho la primera demostración en un cerdo. Los resultados son sorprendentes

Al menos un año ha pasado desde que comenzamos a hablar de Neuralink, el dispositivo diseñado por Elon Musk que busca leer nuestra mente y convertirse en un intermediario para que nos comuniquemos directamente con máquinas, sean robots, ordenadores, móviles...

Pero esta semana se han producido algunos cambios. En la página web de Neuralink se ha publicado un vídeo en el que se ve a un cerdo, llamado Gertrude, comer de la mano de una persona, mientras que en la pantalla de un ordenador se ven una serie de líneas azules que muestran la actividad cerebral de Gertrude. Lo interesante no es que gracias al dispositivo implantado se obtienen datos, esto ya se había conseguido.

Lo que de verdad importa en este avance es que la información que pasa el microchip no requiere cables, solo una conexión inalámbrica. Y los datos llegan en tiempo real.

El microchip, bautizado Link V0.9 es un dispositivo de unos ocho milímetros de diámetro (menos de un grano de arroz), con miles de electrodos más delgados que un cabello humano. Estos son los responsables de medir la actividad de las neuronas.

Ese es un gran paso adelante, y definitivamente es un elemento que ha estado ausente en la investigación sobre interfaces cerebro-ordenador hasta la fecha. Si bien existen otros implantes cerebrales inalámbricos, estos requieren cirugías para su implantación y, por lo general, son voluminosos o limitados en el lugar del cerebro en el que se pueden colocar. Neuralink, en cambio, es pequeño, no precisa cirugía y no hay condicionantes de lugar en el que se puede implantar.

Leer nuestro cerebro en tiempo real

La desventaja es que no son capaces de analizar un área de gran tamaño del cerebro. Y mientras esto no ocurra, la información que obtengamos será muy limitada. La buena noticia es que el número de electrodos aumentará exponencialmente en los próximos años si sigue la misma curva de los transistores en los microchips, que casi se duplican en menos de dos años.

¿Qué significa todo esto? En orden cronológico se espera que el Neuralink pueda leer en tiempo real lo que ocurre en nuestro cerebro, que permita anticiparse a cualquier problema (desde ataques epilépticos a Alzheimer), más adelante el objetivo es poder establecer una conexión directa entre cerebro y máquinas y, en el futuro, descargar una copia digital del cerebro. El verdadero objetivo de Musk.