Órbita baja

Rusia destruye un satélite con un misil y pone en peligro a la Estación Espacial Internacional

Estados Unidos ha criticado la actuación que ha generado 1.500 “escombros orbitales rastreables” y “cientos de miles de desechos orbitales más pequeños”

Los sietes tripulantes de la Estación Espacial Internacional tuvieron un desagradable despertar el pasado lunes. Los astronautas se vieron obligados a interrumpir su descanso para aislar los módulos radiales de la estación y refugiarse en las cápsulas acopladas, preparados para una posible evacuación de emergencia. El motivo era la cercanía de un campo de escombros provenientes de la destrucción de un satélite ruso.

Poco antes, Rusia había acabado con un antiguo satélite, Cosmos 1408, con un misil antisatélite DA-ASAT. La operación fue un éxito, pero generó aproximadamente 1.500 “escombros orbitales rastreables” y “cientos de miles de desechos orbitales más pequeños” en la órbita baja que tenían el riesgo de impactar con la Estación Espacial Internacional a gran velocidad, poniendo en peligro su integridad y la de los astronautas.

Los astronautas permanecieron en sus cápsulas durante dos horas mientras La NASA evaluaba el riesgo. La EEI se acercaba o se cruzaba con el campo de escombros cada noventa minutos y, tras un segundo y tercer acercamiento, se consideró que la estación no estaba en peligro y podía volver a su funcionamiento habitual. En un comunicado, la NASA ha explicado que continuará monitorizando la situación para garantizar la seguridad de la EEI y sus astronautas.

“Estoy indignado por esta acción irresponsable y desestabilizadora. Con su larga historia en los vuelos espaciales tripulados, es impensable que Rusia ponga en peligro no sólo a los astronautas estadounidenses e internacionales asociados en la ISS, sino también a sus propios cosmonautas. Sus acciones son imprudentes y peligrosas, y amenazan también a la estación espacial china y a los astronautas a bordo” ha afirmado el administrador de la NASA, Bill Nelson.

La crítica a la operación rusa ha sido generalizada por parte del gobierno estadounidense. El comandante del Mando Espacial de Estados Unidos (USSPACECOM), James Dickinson, ha declarado que “Rusia ha demostrado un desprecio deliberado por la seguridad, la protección, la estabilidad y la sostenibilidad a largo plazo del dominio espacial para todas las naciones. Los desechos creados por el DA-ASAT de Rusia seguirán suponiendo una amenaza para las actividades en el espacio exterior durante los próximos años, poniendo en peligro los satélites y las misiones espaciales, además de obligar a realizar más maniobras para evitar colisiones”.

Rusia, por su parte, ha admitido haber destruido el satélite Cosmos 1408, en órbita desde 1982, pero ha negado las acusaciones de haber puesto en peligro la Estación Espacial Internacional. Considera “hipócritas” las acusaciones de Estados Unidos tras haber ignorado “las propuestas de Rusia y de China para un acuerdo internacional que impida una carrera armamentística en el espacio”, según recoge el medio France24.