Cuántos segundos tardaría el misil nuclear ruso RS-28 Sarmat en alcanzar España

Rusia espera tener operativo el nuevo misil balístico intercontinental, que tiene un alcance de 18.000 kilómetros, antes de que finalice el año

Imagen del lanzamiento de un misil RS-28 Sarmat correspondiente al vídeo que el ministerio de Defensa ruso publicó al anunciar el éxito de la prueba de vuelo del arma.
Imagen del lanzamiento de un misil RS-28 Sarmat correspondiente al vídeo que el ministerio de Defensa ruso publicó al anunciar el éxito de la prueba de vuelo del arma. FOTO: RUSSIAN DEFENCE MINISTRY PRESS S EFE

Desde el comienzo de la invasión de Ucrania y la subsiguiente guerra, que ya se acerca su sexto mes sin visos de un final en el horizonte, las amenazas veladas y no tan veladas por parte de Rusia a las potencias occidentales que respaldan a Ucrania se han sucedido.

Entre las del primer tipo se encuentran anuncios como el que realizó Putin sobre el éxito de la prueba de vuelo del misil balístico intercontinental RS-28 Sarmat, también conocido con el propagandístico nombre de Satan II, llevada a cabo en abril y que el Ejército ruso esperar tener incorporado a su arsenal antes de que finalice el año. “Garantizará la seguridad de Rusia frente a las amenazas externas y hará pensar dos veces a quienes amenazan a nuestro país con una retórica desenfrenada y agresiva”, dijo entonces Putin. Su alcance es, según Rusia, de 18.000 kilómetros, lo que le permitiría llegar, prácticamente, a cualquier objetivo en el planeta.

Entre las segundas, se encuentran, por ejemplo, las declaraciones realizadas en un programa de debate político de la televisión estatal rusa en el que, con motivo del anuncio de Putin, se mostraba una infografía con el tiempo que un mísil RS-28 Sarmat tardaría en alcanzar varias capitales europeas mientras que Aleksey Zhuravlyov, presidente del Partido Nacionalista Rodina, lanzaba arengas sobre la capacidad militar rusa. “Contad los segundos, ¿podéis hacerlo? Ya están aquí” señalaba Zhuravlyov sobre la inmediatez con la que Satan II alcanzaría sus objetivos y la dificultad de reaccionar en tan breve plazo de tiempo. “Estos misiles no pueden ser interceptados, lo importante es que no pueden derribarlos”, añadió, aunque es una afirmación que no puede ser comprobada al igual que todo lo que rodea a esta arma de la que lo único que se conoce es lo que Rusia ha dicho sobre ella.

El misil balístico internacional RS-28 Sarmat, que Rusia viene desarrollando desde al menos 2014, es el misil de su clase más grande jamás construido. Con un peso de 208 toneladas, una longitud de 35,5 metros y un diámetro de 3, puede cargar 10 ojivas nucleares grandes o hasta 16 más pequeñas, o una combinación de cabezas nucleares y de contramedidas o vehículos hipersónicos de impulso y deslizamiento armados con ojivas nucleares que vuelen hasta su objetivo final. De ser ciertas las cifras dadas por el Kremlin, su impresionante rango de alcance le permitiría llegar a cualquier objetivo en Europa, América, Asia, África y Australia desde su base de lanzamiento en Kaliningrado.

Según la televisión rusa, un misil RS-28 lanzado desde Kaliningrado, tardaría 106 segundos (1´46″) en alcanzar Berlín, 200 segundos (3´20″) en impactar en París y 202 (3´22″) en arrasar Londres tras su lanzamiento. El programa no citó otros objetivos en Europa, pero se puede calcular lo que tardaría en alcanzar cualquier punto en España en base a los datos afirmados en la televisión rusa.

De acuerdo con estos, la velocidad que tomaría el misil para llegar a Berlín, la ciudad más cercana al punto de lanzamiento, sería de aproximadamente 17.761 km/hora mientras que para los objetivos de París y Londres, alcanzaría los 25.110 km/h y 25.197 km/h respectivamente, una velocidad ligeramente superior a Mach 20. La disparidad de velocidad entre los objetivos de Alemania, Francia y Reino Unido puede deberse a que, dada la cercanía de Kaliningrado con Berlín, 523 kilómetros, el misil no llega a alcanzar sus velocidades máximas. Hay que tener en cuenta que el arma no sigue una línea recta en su trayectoria sino una parábola, elevándose primero hasta la órbita baja terrestre para escapar a la detección de los sistemas antimisiles, por lo que la distancia que recorren es mayor que la que hay, en línea recta, desde su punto de lanzamiento al objetivo.

Tomando como referencia el tiempo que tardaría en alcanzar el Reino Unido, un misil RS-28 Sarmat lanzado desde Kaliningrado tardaría 340 segundos (5´40″) en impactar en Madrid tras su lanzamiento. A Barcelona llegaría en 286 segundos (4´46″) y, al que probablemente sería el primer objetivo militar en España, la base militar estadounidense de Rota en Cádiz, que cuenta con el sistema de defensa contra misiles balísticos Aegis, 409 segundos (6´49″).