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La paranormal historia de Paz Padilla y su muñeca de vudú: “Tuve que quemarla cuando mi marido enfermó”

La presentadora ha narrado en ‘Cuarto Milenio’ un extraño suceso que le ocurrió cuando quemó una figura que se trajo de su viaje a Benín

Paz Padilla en 'Cuarto Milenio'
Paz Padilla en 'Cuarto Milenio' FOTO: La Razón Cuatro

El 18 de julio de 2020, la presentadora, actriz y humorista Paz Padilla sufrió la pérdida de su marido, Antonio Juan Vidal, tras un año luchando contra un cáncer. La forma en la que la humorista ha llevado el duelo ha suscitado interés, pero también críticas. Y es que a muchos les ha sorprendido la naturalidad con la que la gaditana habla de la muerte tras un proceso tan duro como el que tuvo que vivir. De esa aceptación habla en su libro “El humor de mi vida”, en el que repasa su vivencia y que ha presentado en ‘Cuarto Milenio’.

A los espectadores les extrañó la presencia de la humorista en el programa de Iker Jiménez, pero algunos aspectos de la superación de la muerte de su marido tienen relación con el mundo de lo desconocido. En una entrevista con Carmen Porter, Padilla habló de las ramas de las disciplinas y ramas del conocimiento en las que se ha interesado, como “neurolingüística, física cuántica, religión y filosofía”. Ahora, la humorista valora más las palabras y el poder que tienen para hacer feliz a la otra persona.

“Con Antonio descubrí que lo único que importa en esta vida es el desapego. No importa lo que acumules porque, cuando llega el momento de morir, tienes que dejar tu coche, tu casa y tus títulos, y te quedas solo con tu conciencia, con el amor que has recibido y con el que dejas. Entonces, para mí ahora todo en la vida me da exactamente igual”, confesó Paz Padilla. Para la presentadora, al fallecer, el castillo de naipes se derrumba y solo si tienes la conciencia tranquila “la muerte es muy placentera, muy bonita y dejas de tenerle miedo a lo que desconoces”.

La historia de la muñeca vudú

Durante la entrevista también hubo tiempo de profundizar en temas paranormales, como el día en el que compró una muñeca de budú durante un viaje a Benín con su marido y Jesús Calleja. Todo el mundo se lo desaconsejó, pero ella se trajo para España una figura de un hombre y una mujer atados, con un tridente entre los dos, y la colocó en un altar en su casa.

En el viaje, su marido ya estaba enfermo, aunque todavía no lo sabían. Ya en Madrid, cuando a Antonio le diagnostican el cáncer, una conocida de Paz le echó las cartas y le dijo que la enfermedad de su esposo venía de África. En ese momento, la gaditana inmediatamente pensó en la muñeca de vudú que se trajo tras el rodaje de ‘Planeta Calleja’.

Para limpiar su casa de los malos espíritus, la humorista roció todos los objetos de su hogar con agua y vinagre y puso un vaso con salmuera en las puertas de las habitaciones para explulsar al demonio. No obstante, todavía quedaba deshacerse de la muñeca. Para ello, las instrucciones eran claras: quemarla y echar las cenizas muy lejos. La presentadora hizo caso, la colocó en un barreño y le prendió fuego al objeto. Lo que ocurrió en ese momento solo lo sabe Paz Padilla, quien asegura que se formó “un tornado de viento” mientras ardía la figura y las cenizas empezaron a volar por la casa.