Carlos Soroa: «Hablando con mis amistades me decían: ‘’No lo vas a conseguir’'»

Protagoniza «Bienvenidos a Edén», que ha renovado para una segunda entrega, en Netflix

Carlos Soroa interpreta a Eloy
Carlos Soroa interpreta a Eloy FOTO: NIETE/NETFLIX NIETE/NETFLIX

Carlos Soroa está encantado con haber protagonizado «Bienvenidos a Edén», y que la serie haya renovado para una segunda temporada para Netflix. Siempre quiso ser actor, pero a su alrededor todos le trataban como a un loco y durante un tiempo se conformó con trabajar en la cocina hasta que llegó su oportunidad. Ah, y es sordo.

¿Cómo le llegan a Carlos Soroa las ganas de ser actor?

La verdad es que desde que soy pequeñito tengo esa afición por la interpretación. Cuando no había subtitulado y era más pequeñito veía la gente que salía en televisión, pero no entendía el diálogo porque no lo podía oír; no era accesible para mí. En mi familia somos todos sordos y estábamos sentados alrededor intentando saber qué es lo que pasaba. Me encantaba jugar a hacer como que yo era la intérprete y me inventaba los diálogos y los ponía en lengua de signos. En el colegio se fomentaba mucho que los alumnos participaran en actividades como teatro; lo probé y me gustó mucho.

Era indistinto a la sordera

En este caso no tenía nada que ver. Fui creciendo y me di cuenta de que me gustaba e hice el bachillerato artístico. Lo que pasa es que en mi familia, no es que no me apoyaran, pero sin un referente de actor sordo, iba a ser muy difícil. Es una carrera muy complicada y me decían «no vas a conseguir tener una estabilidad...». Luego, poco a poco surgió el tema de publicidad y hacer anuncios, también algún cortometraje como «Sí a todo» con el director Roberto Pérez. Vimos que se colgó en Youtube y tuvo muchos visionados y que poco a poco fueron surgiendo cositas. Hasta ahora, con lo de «Bienvenidos a Edén».

¿Ha tenido que escuchar muchos, «tú sueñas»?

Pues sí. Antes de «Bienvenidos a Edén» era como mi ilusión y hablando con amistades les decía, «me encantaría salir en esta serie, en esta peli». Y un poco en negativo me decían: «Tú estás loco, eso es imposible, no lo vas a conseguir...» Yo veía la serie de «Élite» y era como un sueño entrar en una serie así y estar integrado. Pero claro, con la lengua de signos pues como que resultaba muy difícil. »Bienvenidos a Edén» ha sido casi como si me tocara la lotería.

¿Cuándo decidió ir a por todas?

En el momento en el que surgió esa oportunidad estaba trabajando en una cocina, pedí una excedencia y lo pude hacer. Tuve mucho apoyo por parte de mi familia. Mis amistades todavía dudaban un poco más. Lo que pasa es que sabíamos que era una situación que podía ser difícil, era un mundo en el que yo me iba a encontrar solo, muy nuevo para mí: todos oyentes.

Pero hay muchos referentes, como Marlee Matlin

Es verdad fuera hay modelos de personas sordas, pero no es lo mismo porque es una cultura distinta. La lengua también es ligeramente distinta y hay una serie de diferencias. Eran modelos que me quedaban muy lejanos. Y la situación de Estados Unidos no es la misma que aquí.

El actor Emilio Insolera dice que la sordera es «una cultura no una discapacidad»

Es un tema muy largo de explicar. Es verdad que hay olimpiadas específicas para personas sordas y sí hay mucha gente que no se identifica con la discapacidad. Yo me veo y no creo que tenga una discapacidad. No tengo oído, pero mi cabeza está igual que el resto, mi cuerpo también. Es un tema complicado. Creo que tengo barreras para comunicarme y si me ponen los recursos no siento que haya ninguna discapacidad. Te ponen un intérprete y a veces es muy caro. El tema de la cultura es clarísimo y dentro de la comunidad sorda es algo que se reivindica muchísimo.

¿Cómo reaccionaron sus compañeros y el equipo?

Al principio recibí el guión y fui viendo cómo era el personaje de Eloy y cómo lo tenían ellos hecho. Cuando llegamos allí, con los directores, en la lectura, estaban muy abiertos a propuestas. Había cosas que ni los guionistas ni ellos conocían de cómo es una persona sorda. Ver de qué manera se podía hacer y ahí yo podía aportar, porque realmente puedo hablar. Mi voz no es que sea perfecta..., pero se puede complementar por ahí. Al principio era raro que lleguemos a una isla y el personaje se tire no se cuánto tiempo sin que nadie interactúe con él. El resto de compañeros estuvieron muy predispuestos para aprender la lengua de signos para empezar a comunicarnos. Estoy muy agradecido porque han puesto todas las facilidades para que me sintiera igual que el resto.

¿Ha sido difícil interpretar a Eloy?

Eloy y Carlos somos muy diferentes, para qué te voy a engañar. La historia de Eloy, cuando yo la leía, pues era estar viviendo en una isla. Se sentía a gusto, fuera de la isla se podía entender que era una persona que había sufrido mucho. Por eso allí tiene una relación muy estrecha con Begoña Vargas. Y nosotros creamos ahí un poco la historia de esos personajes, pues veíamos como también Astrid, el personaje, era como si fuera una mamá: también ella agitaba algunas cosas y eso le hacía sentirse más unido. Pero eso no le había pasado en. También es verdad que en el caso de Eloy, para los compañeros es un personaje normalizado: igual que otros personajes con otras diversidades y esta perfectamente integrado.

¿Será una burbuja?

Pues no lo sé. La situación ha ido cambiando y creo que es como una puerta abierta. Confío y deseo que surjan otros papeles y que no sea simplemente una moda. Que se quede ahí, que se acomode. y desaparezca. Que podemos interpretar y que podemos trabajar igual. Aquí en España hay muchas personas sordas y hay muchas diferencias en la situación de cada uno. Mi deseo es que surjan más oportunidades. Y si no, la cocina siempre está y no es como el plan B. Es algo que también me gusta.