Chapu Apaolaza: «Las redes han censurado hasta la foto de un cocido»

La Fundación del Toro de Lidia ha reaccionado a la última polémica de Twitter con una cuenta de contenidos sobre Morante

El portavoz de la Fundación Toro de Lidia, el periodista Chapu Apaolaza, da un discurso durante la presentación del nuevo proyecto de la Fundación, un centro de pensamiento y reflexión alrededor del fenómeno de la tauromaquia, este miércoles en Madrid.
El portavoz de la Fundación Toro de Lidia, el periodista Chapu Apaolaza, da un discurso durante la presentación del nuevo proyecto de la Fundación, un centro de pensamiento y reflexión alrededor del fenómeno de la tauromaquia, este miércoles en Madrid.Fernando AlvaradoEFE

La Fundación Toro de Lidia (FTL) considera que Twitter con el bloqueo de una cuenta de un seguidor del torero Morante de la Puebla “ha atacado la libertad cultural de todo un país al censurar un espectáculo legal y que es patrimonio cultural inmaterial”. Así lo ha reconocido a Efe el periodista Chapu Apaolaza, portavoz de FTL, quien cree, a su vez, que esta actuación por parte de Twitter es “peligrosa” no solo para los aficionados a los toros, “sino para toda la sociedad en general”.

“Todo es susceptible de ser censurado en cuanto una parte de la población pueda sentirse agredida. Ahora son los toros, sí, pero es que las redes han llegado a eliminar la foto de un cocido porque consideraban que es violencia animal. Es de locos, pero es una realidad muy preocupante y peligrosa también”, considera Apaolaza.

Twitter bloqueó el pasado domingo una cuenta de un seguidor de Morante de la Puebla por colgar dos vídeos del torero sevillano toreando en la plaza de Algeciras (Cádiz), publicaciones que, según esta red social, infringían varias de sus normas, concretamente la que prohíbe publicar contenido multimedia que muestre “escenas sangrientas gratuitas”.

“No puedes compartir contenido multimedia excesivamente gráfico (como por ejemplo heridas graves, torturas...) La exposición a escenas sangrientas puede ser perjudicial, especialmente si el contenido se publica con la intención de provocar deleite en la crueldad o por placer sádico”, señalaba Twitter.

Precisamente, esa calificación de “placer sádico” es lo que más le llama la atención al portavoz de la FTL, que, además del propio calificativo, que es “vergonzoso y desacertado”, lo que molesta “no es tanto lo que se hace como el efecto que puede producir en algunas personas, que es la clave de todas las censuras morales”.

“Cuando alguien se plantea, por ejemplo, que en un país una mujer no puede enseñar determinadas partes de su cuerpo es por el efecto que esto puede tener en las personas que las ven. Por tanto, estamos hablando de rombos y eso es preocupante”, añade. Todo esto pone también de manifiesto la línea “tan fina y tan compleja” que existe a la hora de estas censuras “privadas”.

“Las redes establecen los códigos que ellos consideran en los contenidos que publican, y son organismos privados los que establecen el límite del discurso y no la ley. En este sentido hay que recordar que los toros son un espectáculo legal, patrimonio inmaterial cultural, de ahí que lo ocurrido haya sido una grave lesión a la libertad de expresión y cultural de un país”, concluye.

El problema de la tauromaquia y las redes sociales no es nuevo. Este último episodio ocurrido en Twitter es uno más de un sinfín de actuaciones por parte de otras plataformas que vienen también evitando y hasta eliminando todo el contenido multimedia relacionado con los toros.

Facebook no permite imágenes de toros, TikTok tampoco, Youtube también ha eliminado muchísimo vídeos taurinos y Vimeo, plataforma de vídeos que usaban numerosos toreros, aficionados y hasta portales de informaciones especializada, ha cerrado todos estos canales, borrando una década de contenidos audiovisuales vinculados por el toreo. EFE