Emilio de Justo impone su ley con interesante corrida de Rehuelga en Illescas

Cuatro orejas fue el rotundo balance artístico de Emilio de Justo en el mano a mano que dirimió hoy en Illescas (Toledo) con Miguel Ángel Perera, que se fue de vacío en una interesante corrida de Rehuelga, con un sexto toro de vuelta al ruedo.

Illescas (Toledo), 29-08-2021-. corrida de toros en un cartel en el que se anuncian Miguel Ángel Perera y Emilio de Justo (toreando) frente a toros de la ganadería de Rehuelga. Segundo toro. EFE/Ismael Herrero
Illescas (Toledo), 29-08-2021-. corrida de toros en un cartel en el que se anuncian Miguel Ángel Perera y Emilio de Justo (toreando) frente a toros de la ganadería de Rehuelga. Segundo toro. EFE/Ismael Herrero EFE

La magnífica plaza de toros cubierta de Illescas volvió a ser escenario de un festejo de gran interés, algo que, a fuerza de repetirse, va camino de convertirse en un sello para el coso toledano.

El primero salió buscando a alguien por los tendidos después de embestir al capote de Miguel Ángel Perera. Sin embargo se centró después de ser banderilleado brillantemente por José Chacón, que saludó. Por el derecho, el de Rehuelga se venía pero acometía con desorden, mientras que por el izquierdo, dándole su tiempo, había más concierto.

La faena tuvo momentos de cierto relieve pero nunca alcanzó verdadera altura; unas veces por enganchones, otras por desarmes, algún tirón... Además, con la espada no anduvo acertado el diestro extremeño.

El tercero tuvo un pitón izquierdo espléndido, y después de varias correctas series por el derecho, la faena rompió cuando Perera lo condujo al natural. Hubo templanza, ajuste y, sobre todo, largura en el trazo. Lamentablemente, mientras alguien pedía el indulto aislada y ruidosamente, Perera se enfrontilaba para entrar a matar, que no fue a tal, sino a pinchar, por tres veces, antes de dejar una entera arriba.

No se encontró cómodo Perera frente al precioso quinto. El toro miraba no sólo a los engaños sino también al torero, aunque no fue algo exagerado, y tal circunstancia, unida a alguna otra que no se sabe bien cuál, impidió que la confianza en las embestidas se materializara en decisión torera.

El extremeño se justificó sin mayor brillo, volviendo a pinchar en el mismo sitio que en sus otros toros antes de dejar casi entera habilidosa.

Emilio de Justo ya es gente. Sin duda. Y así lo demuestra tarde a tarde. Hoy desde el comienzo en el magnífico toreo a la verónica al segundo. El de Rehuelga se dejó aunque le faltó profundidad y entrega. Embistió, pero punteando y sin humillar, si bien nada de ello impidió a De Justo hilvanarle una faena con momentos de brillantez (bastantes) por ambos pitones, destacando el magnífico cierre de faena por ayudados y trincheras.

Como la estocada cayó algo trasera y tendida y el toro tardó en doblar, necesitó del uso del descabello, llegando a escuchar un aviso, tras el cual paseó una oreja.

Su segundo fue protestado por flojo, y es cierto que no le sobraban las fuerzas, pero tuvo las suficientes para construirle un trasteo en dos partes; una primera por el pitón derecho que iba a más, con algunos carteles de toros por ajuste y conjunción de Emilio con la embestida del de Rehuelga (en otros el ajuste fue menor), y una segunda mitad de menor acople por el izquierdo, pitón por el que el toro no tuvo la misma calidad que por el diestro.

A esta circunstancia se unió un derrumbe del toro que hizo desistir al torero de Torrejoncillo, que volvió a recibir un trofeo tras matar con acierto.

El sexto embistió como un tejón a capotes y muletas, y De Justo, que ya había calibrado tal ímpetu en un quite por chicuelinas (el recibo de capote no resultó lucido) le dio fiesta desde el principio, cimbreando la cintura y rompiéndose con la encastada embestida de Arlequín, que así se llamaba el de Rehuelga.

El trasteo fue un recital, aunque con mayor acople por el pitón derecho, por donde hubo rotundidad, garra y emoción a raudales, porque el cárdeno embestía encastado, pero había que torearlo, y Emilio de Justo lo hizo.

A pesar de las voces que pedían el indulto del toro el extremeño se tiró a matar, y lo mató; por arriba. Consecuencia: dos orejas para el torero y, a falta de indulto, vuelta para el toro. Cabe señalar que el ganadero dio la vuelta al ruedo con el torero después de haber echado una corrida sumamente interesante.

FICHA DEL FESTEJO.- Seis toros de Rehuelga, muy bien presentados. Primero encastado. Segundo encastado aunque falto de entrega. Tercero bravo, ovacionado en el arrastre. Cuarto noble y justo de fuerza. Quinto manejable. El sexto, número 7, de nombre Arlequín fue premiado con la vuelta al ruedo.

Miguel Ángel Perera (blanco y plata): ovación con saludos, vuelta al ruedo y ovación con saludos.

Emilio de Justo (catafalco y oro): oreja tras aviso, oreja y dos orejas.

En cuadrillas, José Chacón saludó tras parear al primero. Javier Ambel hizo lo propio en el tercero, al igual que Curro Javier en el quinto y Abraham Neiro en el sexto.

La plaza registró tres cuartos de entrada, lleno total sobre el aforo permitido.