El arco de la Macarena pasa del amarillo al ocre

Recupera su color original junto a cornisas y molduras almagro, prohibiéndose el tránsito de vehículos

El arco de la Macarena ha sido restaurado en una intervención que ha recuperado sus colores originales
El arco de la Macarena ha sido restaurado en una intervención que ha recuperado sus colores originales FOTO: AYUNTAMIENTO DE SEVILLA AYUNTAMIENTO DE SEVILLA

El Ayuntamiento de Sevilla ha concluido la restauración del Arco de la Macarena, que comenzó en agosto del pasado año. Los trabajos, dirigidos a mejorar el estado de conservación de este Bien de Interés Cultural (BIC) y a garantizar su conservación, han incluido los “tratamientos específicos necesarios” para “devolverlo a un perfecto estado de mantenimiento”, así como la recuperación de su color original ocre, de los pináculos de remate y la consolidación e impermeabilización de la cubierta. Una vez restaurado, no se permitirá más la circulación de vehículos a través del mismo, preservándose su interior solo para uso peatonal.

“Hace apenas tres meses, visitamos esta muralla para anunciar la finalización de la primera de las fases de la estrategia más ambiciosa de intervención sobre este bien patrimonial que se ha llevado a cabo en las últimas cinco décadas. Una estrategia que supone una inversión de más de tres millones de euros y a la que ahora se suma la finalización de la restauración del Arco de la Macarena”, ha destacado el alcalde de Sevilla, Antonio Muñoz (PSOE), que ha visitado este martes la zona. En este sentido, ha recordado que el pasado enero terminó la primera de las fases --relativa al tramo de la muralla intramuros-- y que, una vez finalizada la segunda en el Arco, “tal y como nos comprometimos, antes de Semana Santa”, se iniciará una tercera fase que supondrá la rehabilitación de la muralla extramuros, ha informado el Consistorio en una nota.

La intervención realizada en el Arco de la Macarena ha permitido descubrir elementos pertenecientes a distintas épocas de esta antigua puerta de la muralla de Sevilla que permanecían ocultos, desde muestras del almenado de la puerta medieval hasta elementos decorativos del siglo XVIII, como policromías y esgrafiados en tono ocre, rojo, almagro y negro. Todos estos testigos, que ayudan a conocer en “mayor profundidad” las etapas históricas de este monumento, han sido “recuperados e integrados” en la medida de lo posible en el proyecto de restauración realizado, lo que ha hecho necesario la tramitación de un proyecto modificado.

Uno de los hallazgos más notables ha sido el de una antigua cámara del cuerpo de guardia de la muralla hallada en el interior izquierdo del Arco, donde se mantienen “intactos” los elementos que servían a los guardias para hacer más cómoda su estancia, tales como un pequeño hogar que haría las veces de cocina, un banco corrido de piedra para el descanso, restos cerámicos, ganchos para colgar utensilios y hasta restos de animales.

Como resultado de estos trabajos de restauración, el Arco de la Macarena, además de consolidarse y rehabilitarse, ha recuperado sus colores originales. Esencialmente, en el grueso del monumento domina ahora el color ocre, en tanto que el almagro está presente en cornisas y molduras. Las obras han estado a cargo de la empresa Hermanos Campano S.L., y han supuesto una inversión global de 222.000 euros.