Sociedad

Narcotráfico

Fentanilo, la droga marginal que se abre paso por el Estrecho

El Gobierno insiste en rebajar el riesgo de entrada de este opiáceo, pero los sindicatos policiales y el Tercer Sector miran hacia los puertos con conexión a Suramérica

El fentanilo es un potente opiáceo 50 veces más fuerte que la heroína
El fentanilo es un potente opiáceo 50 veces más fuerte que la heroínaEP

«Estamos a la expectativa, porque lo que sucede en Estados Unidos, con el tiempo, se acaba replicando aquí». Esta advertencia hecha por el presidente de la Federación de Coordinadoras contra la Droga en el Estrecho de Gibraltar, Paco Mena, pretende despertar conciencias sobre el peligro del fentanilo –un fuerte analgésico similar a la morfina, pero entre 50 y 100 veces más potente– para evitar una crisis de Salud Pública como la que se está viviendo al otro lado del charco.

Desde el Ministerio del Interior afean a la prensa difundir «noticias alarmantes» sobre la aparición de este opiáceo en España, pero lo cierto es que los que trabajan a pie de calle en las asociaciones antidroga ya notan un incremento del consumo, ya sea prescrito o a través del mercado negro. Un reciente informe de la Comisaría General de Policía Judicial de la Policía Nacional incide en la escasa incidencia hasta ahora de esta droga en nuestro país, cuyas aprehensiones tilda de «irrelevantes». «Las cifras objetivas muestran, de momento, un panorama alejado de las noticias alarmantes que en los últimos tiempos aparecen en los medios de comunicación sobre el peligro que supone el fentanilo y su aparición en España», destaca este documento, que también critica que en informaciones periodísticas se haya empezado a hablar de la venta de fentanilo mezclado con otras sustancias como la cocaína.

«Pero nosotros sí lo hemos constatado», reprocha Paco Mena, presidente de la Coordinadora Alternativas que trabaja codo a codo con multitud de asociaciones del Tercer Sector en la zona del Estrecho. «Es cierto que todavía el fentanilo no está en las calles de manera masiva, pero hemos comprobado que ya tiene cierta presencia, sobre todo, porque se está empezando a cortar la cocaína con este opiáceo. Hay gente que no sabe que lo está consumiendo, así que el que antes hacía un consumo moderado de cocaína, terminará muy enganchado», advierte Mena.

Desde el Gobierno, no obstante, alejan la posibilidad de escenarios apocalípticos como los que vive Estados Unidos, donde solo en 2022 murieron más de 100.000 personas por el consumo de opioides, un tercio de ellos a causa del fentanilo. Según los datos del Ministerio del Interior, en los últimos seis años, las fuerzas de seguridad han intervenido tan solo 379 gramos de esta sustancia. De esta cantidad, tres cuartas partes (291 gramos) corresponden a una única actuación, de 2018, en el puerto de Ceuta, donde se le requisó a una persona de origen extranjero, detallan fuentes de este organismo. Desde entonces, las cantidades localizadas rozan la insignificancia. Así, en 2019 fueron nueve gramos; al año siguiente, 15; en 2021, la cifra subió ligeramente hasta los 21; el año pasado se situó en 40 y, en los nueve primeros meses de este año, tres gramos, aunque un reciente informe policial apunta a que la cifra puede haber subido hasta los 15 gramos. No obstante, la última incautación hecha a un narco en la Línea de la Concepción (Cádiz) en noviembre ha hecho sonar de nuevo las alarmas.

La Policía halló en un registro ocho comprimidos de fentanilo listos para ser distribuidos en la vivienda de un camello que repartía cocaína a domicilio . Lo común es que el fentanilo se saque a través de los cauces legales, mediante recetas para enfermos graves, y se lleve al mercado negro. Pero la reciente incautación a un narco la Línea pone el foco en una vía de entrada más peligrosa aún.

Paco Mena, que lleva más de 30 años a pie de calle luchando contra las drogas, pone el foco en la ruta de Sudamérica como vía de entrada del fentanilo en España. «Si el mayor productor es México, hay que estar pendientes de los puertos de Algeciras, Valencia y Barcelona, por donde también entra la cocaína, ya que hay una estructura creada». No obstante, desde el puerto de Algeciras consideran que habría que mirar hacia los puertos del norte de Europa, los de Amberes y Rótermdam «puesto que concentran los grandes volúmenes de exportación de productos de América del Sur y el nivel de inspecciones en puerto es inferior, ya que se hacen en almacén de destino».

Por otro lado, Francisco Mena también pide estar pendientes a la «proliferación de laboratorios clandestinos, ya que es una droga fácil de producir», con el añadido, de que «es muy barato». Una dosis cuesta alrededor de 8 euros, a diferencia de la cocaína –un gramo cuesta unos 60 euros–, «por lo que pueda causar grandes estragos sobre todo en los estratos sociales más bajos».

Grandes urbes

En este sentido coincide con el portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP) en Cádiz, Antonio Flores, quien cree que, en todo caso, el consumo de fentanilo en España quedará relegado a poblaciones marginales de las grandes urbes. Flores reconoce que ya se ha iniciado un ligero aumento del consumo de este opiáceo, pero que, en todo caso, no es ni de lejos una droga predominante, a años luz del hachís o la cocaína.

«Estamos a la expectativa, pero de momento no hay nada fuera de lo normal», insiste este portavoz de SUP y asegura que desde la Policía Nacional están «preparados» para hacer frente a la distribución de esta nueva droga ya que «conocemos las organizaciones».

En todo caso desde el SUP aseguran que no se han recibido directrices concretas en la actuación contra el fentanilo «más allá de las genéricas» con la documentación de muestras y su remisión a Sanidad. Lo que sí se demandó desde el sindicato policial al Ministerio del Interior fue que se dictasen protocolos de actuación e intervención para los agentes ante la peligrosidad en la manipulación de esta droga, ya que hay riesgo para los policías de sufrir una sobredosis por inhalación, exposición dérmica, ingestión accidental o exposición percutánea.

«Desde el SUP lo que queremos que se articule un procedimiento de actuación frente al fentanilo como ha pasado cuando ha entrado una droga nueva. Ya lo hemos vivido más veces. Es lo normal», aclara Flores.