Ávila abre un rincón en su cementerio para los bebés que no llegaron a nacer

“Que los padres tengan un lugar donde pasar el duelo y las familias sepan donde están sus hijos enterrados creo que es algo digno y justo”, señala Sánchez Cabrera, el alcalde

Coincidiendo con el Día del recuerdo", el Ayuntamiento de Ávila colocaba este sábado la primera piedra de un nuevo espacio en el cementerio abulense dedicado a los bebés que no llegaron a nacer, para que sus padres puedan llevar a cabo el necesario duelo de sus hijos, a los que se no se reconoce en la sociedad, y para que las familias sepan también donde se encuentran sus restos enterrados.

Denominado “Rincón Blanco”, este lugar del camposanto municipal de la capital amurallada está destinado a la inhumación de los restos de estos pequeños

Se trata de una iniciativa impulsada por la Red “El hueco de mi vientre”, cuya representante en Ávila, Teresa Sánchez, agradece al Ayuntamiento de la capital la colaboración para sacar adelante un proyecto que el alcalde, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, ha calificado como “digno y justo”.

Desde su punto de vista, es un espacio que se va a recuperar para que “los padres y madres puedan pasar el duelo”, de manera que las familias también “sepan dónde están sus hijos enterrados”. "Es un rincón donde papás y mamás puedan acudir cuando han tenido una pérdida temprana”, apunta Sánchez, mientras recuerda que para los padres el bebé que no nación "es un hijo” y es preciso pasar “un duelo que no está nada reconocido”.

Por su parte, Carlos Espí, que junto a su pareja perdió el niño que esperaban seis semanas antes de nacer, señala en declaraciones recogidas por Efe que “hasta que no le ocurre a uno -algo así-, prácticamente no se sabe que existe”, ya que “mucho queda en el silencio”. "Es una necesidad para las familias y la sociedad y creo que no deben de quedar estas cuestiones tan ocultas, afirma. Y es que para este joven "es importante un sitio al que venir para acercarte a este hijo que has perdido”.

Ávila acogía este sábado un emotivo acto en el que participaba medio centenar de personas en el cementerio abulense quienes depositaban flores en una cuna, junto a piedras pintadas en recuerdo a los niños fallecidos antes de nacer o al poco tiempo de hacerlo. Además, varios padres y madres leían poesías y mensajes dirigidos a estos pequeños para “dar mayor visibilidad” a este “duelo invisible”.