La Guardia Civil salva a un bebé en la A-52, en Mombuey (Zamora)

El niño se encontraba en estado grave y requería asistencia sanitaria urgente

Un agente de la Guardia Civil, junto a un coche patrulla
Un agente de la Guardia Civil, junto a un coche patrullaGUARDIA CIVIL GUARDIA CIVIL

Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado volvieron a demostrar que siempre están cuando más se les necesita. Para muestra un botón. Una patrulla de la Guardia Civil ha auxiliado a un bebé que se encontraba en estado grave y requería asistencia sanitaria urgente cuando circulaba con su familia en un vehículo por la autovía A-52 Rías Bajas, a la altura del término municipal zamorano de Mombuey.

Cuando los agentes llegaron al lugar en el que se encontraba el vehículo, a la altura del kilómetro 54,500 de la A-52, comprobaron que el bebé de 18 meses tenía síntomas graves, estaba convulsionando y presentaba un delicado estado de salud.

Los agentes habían acudido al lugar después de que un familiar del bebé hubiera dado aviso al teléfono de Emergencias 1-1-2 de Castilla y León para solicitar auxilio por un problema médico grave, surgido cuando se encontraban de viaje.

El niño viajaba junto a su familia, de origen francés, en un vehículo por la A-52 cuando surgió el problema de salud. A su llegada, la patrulla de la Agrupación de Tráfico de Puebla de Sanabria que asistió a la familia puso en conocimiento del médico de urgencias de Sacyl los síntomas que presenta el bebé.

Este decidió que fuera trasladado de forma inmediata al centro de salud de Mombuey, por lo que los agentes lo trasladaron junto a su madre en el vehículo policial. Una vez en el centro de salud, el personal sanitario consiguió estabilizar al bebé y posteriormente fue trasladado al hospital Virgen de la Concha de Zamora.

Una unidad de Seguridad Ciudadana del puesto de la Guardia Civil de Mombuey se encargó de acompañar al resto de la familia hasta el centro de salud, informa Efe.

La historia se repite

La actuación de los agentes de la Guardia Civil de este martes 3 de agosto, por suerte, no es la primera vez que se ve en las carreteras de Castilla y León. Hace dos años la rápida actuación de dos guardias civiles permitió auxiliar a una mujer que estaba a punto de dar a luz cuando se encontraba conduciendo, lo que posibilitó el feliz nacimiento del bebé.

La conductora se puso de parto en la localidad de Medina de Rioseco, por lo que tuvo que parar su vehículo y pedir ayuda. La patrulla se acercó hasta el lugar donde estaba la mujer y su rápida atención permitió salvar la vida del niño, ya que le hicieron reaccionar al bebé con un pequeño masaje cardiaco.

Una nueva atención de agentes de la Benemérita con final feliz, ya que una vez que la madre y el niño estaban fuera de peligro fueron trasladados hasta el centro sanitario.

“Nerviosos, con miedo, emocionados y felices”, así se sintieron los dos guardias civiles, en unos minutos que les parecieron “interminables”.

La Guardia Civil recordó que su obligación es cumplir con el ordenamiento jurídico, velar por la seguridad de los ciudadanos, pero también prestar una ayuda humanitaria, que aseguró se ejerce “a diario”, aunque pasa “desapercibida”.