Carnero defiende una PAC “más agrarista y menos medioambientalista”

El consejero advierte de que esta no puede entrar en vigor el 1 de enero de 2023 en la situación actual tras la invasión rusa y llama a volver al origen para garantizar la rentabilidad y soberanía alimentaria

El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural en funciones, Jesús Julio Carnero, conversa con Donaciano Dujo, líder de Asaja, antes de la jornada sobre la PAC en Valladolid
El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural en funciones, Jesús Julio Carnero, conversa con Donaciano Dujo, líder de Asaja, antes de la jornada sobre la PAC en Valladolid FOTO: mir_ical Agencia ICAL

El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural en funciones, Jesús Julio Carnero, ha participado este martes en una jornada sobre la nueva Política Agraria Común (PAC) organizada por el Colegio de Ingenieros Agrónomos de Castilla y León y Cantabria, en la que ha reconocido que la situación del campo en estos momentos tras la invasión rusa es delicada y casi crítica, y que por ello requiere de medidas urgentes, tanto de la Unión Europea como de España en colaboración con las Comunidades Autónomas.

En su intervención, Carnero aseguraba que la nueva PAC, que entrará en vigor el 1 de enero de 2023 no pueda hacerlo en las actuales condiciones, ya que ante los problemas que ya venía arrastrando el campo de falta de rentabilidad al dispararse los costes de producción por la crisis de la materias primas, tras la agresión de Rusia a Ucrania se ha sumado ahora el peligro del desabastecimiento.

“Estamos en un momento muy complicado también para la sociedad porque nadie quiere un desabastecimiento de productos”, advertía el consejero, mientras apelaba a la necesidad de que la nueva PAC pueda modularse y flexibilizarse para poder garantizar la rentabilidad del agricultor y el ganadero y asegurar la soberanía alimentaria, que la guerra en Ucrania está poniendo en jaque.

“Tenemos que hacer una reflexión, mirar atrás y volver al origen de la PAC y de la Comunidad Económica Europea que no es otra cosa que garantizar una sostenibilidad económica, pero también social”, apuntaba, a la vez que defendía una Política Agraria Común más agrarista y menos medioambientalista.

“Algunos hablábamos de que el taburete de tres patas: medioambiental, económica y social; se debía convertir en silla con la entrada de la pandemia, con una cuarta pata que es la sostenibilidad alimentaria, y eso consiste en pasar de un taburete a una silla, en la cual el respaldo es la seguridad de todos los consumidores y tener los suministros”, explicaba.

En este sentido, el consejero avanzaba que en la Sectorial que se va a celebrar mañana miércoles con el ministro Luis Planas y el resto de consejeros autonómicos, va a reclamar que haya una condicionalidad reforzada, como por ejemplo que se permita cultivar en el 5 por ciento de las zonas de barbecho que exige el documento o que se pueda igualmente sembrar en los márgenes de los ríos.

El consejero de Agricultura en funciones, Jesús Julio Carnero, en el centro, en la jornada sobre el sector agrario de Castilla y León ante la nueva PAC (2023-2027), organizada por el  Colegio de Ingenieros Agrónomos de Castilla y León.
El consejero de Agricultura en funciones, Jesús Julio Carnero, en el centro, en la jornada sobre el sector agrario de Castilla y León ante la nueva PAC (2023-2027), organizada por el Colegio de Ingenieros Agrónomos de Castilla y León. FOTO: EUROPA PRESS EUROPA PRESS

“La UE tiene que darse cuenta de que estamos en otro escenario y que es necesario ser dúctiles tras lo ocurrido en Ucrania”, señalaba Carnero, que también veía con buenos ojos la posibilidad de poder importar cereales, y especialmente maíz de Argentina, Brasil, EEUU o Canadá para poder dar de comer al ganado y cubrir lo que se importa de Ucrania, que es en torno al 30 por ciento de maíz.

También participaba en este foro, el secretario general del Ministerio, Fernando Miranda, quien se mostraba confiado en que la UE será flexible y liberará superficie de barbecho para poder sembrar más y obtener más producción además de obtener materia prima de otros países,

Igualmente, Miranda aseguraba que siguen muy de cerca” las decisiones que tome Bruselas sobre la capacidad de aumentar la producción y abastecimiento de proteaginosas para poder aliviar los problemas de algunos sectores, en referencia a la ganadería, y especialmente, decía, sobre aquellos que tienen más dificultad para trasladar a la cadena alimentaria el incremento de los costes de producción.