Sociedad

El Centro Social La Molinera no acatará la orden judicial de desalojo para preservar “un pulmón democrático que aporta muchísimo a Valladolid”

Los representantes de la asamblea afean al Ayuntamiento y la Diputación que no hayan comprado “a precio de ganga” el edificio, catalogado como BIC industrial

Responsables del Centro Social La Molinera de Valladolid analizan la decisión sobre el desalojo de las instalaciones
Responsables del Centro Social La Molinera de Valladolid analizan la decisión sobre el desalojo de las instalacionesEduardo MargaretoAgencia ICAL

Los representantes de la asamblea del Centro Social La Molinera anunciaron hoy su decisión de no acatar la resolución judicial dictada el pasado lunes por el Juzgado de Instrucción Nº1 de Valladolid, por el cual el magistrado les solicita que en el plazo de cinco días desalojen el edificio. “No nos genera ninguna satisfacción tener que desobedecer las resoluciones de un juez. Nuestra moral y nuestras concepciones sociales nos impiden, en esta ocasión, obedecer la resolución judicial, que además de antisocial e inmoral creemos que en absoluto está ajustada a derecho”, señalaron adelantando que defenderán “un pulmón democrático que aporta muchísimo a Valladolid”.

Alejandra Nieto fue quien dio inicio a la lectura del comunicado acordado por la asamblea, que esta misma tarde se reunirá para valorar los siguientes pasos que pueden dar ante el anunciado lanzamiento forzoso. “Utilizaremos todos los recursos legales y sociales a nuestro alcance para impedir el desalojo”, defendió, tras lamentar que según se ha publicado en algunos medios, se vaya a realizar para el desalojo “una operación policial más propia de una cuestión militar que civil”.

Javier Lázaro, quien prosiguió con la lectura del comunicado, aludió directamente al magistrado José María Crespo, como titular del Juzgado de Instrucción Nº1, para subrayar que “tuvo responsabilidad muy directa para que buena parte de los encausados por la construcción irregular de este hotel salieran impunes”, y “ahora dicta una resolución en esa misma línea de amparo a la especulación en la ciudad, que camina por sendas opuestas a lo ético y justo”.

En su intervención, recogida por Ical, Lázaro recordó que los activistas decidieron ocupar hace cuatro años y medio la antigua Fábrica de Harinas La Perla, catalogada como BIC en la categoría industrial en 1991, que reabrió sus puertas en 2008 como el hotel de cinco estrellas Marqués de la Ensenada, que cerró sus puertas en 2016. “Creamos el centro social en el verano de 2018 para dar solución a la necesidad de espacios autogestionados al servicio de la juventud comprometida”.

Además, denunció que el edificio, con protección patrimonial, “sufrió un brutal proceso especulativo y de vandalización, en el cual estuvieron involucrados políticos y empresarios”. “En cuatro años y medio ha vivido un proceso de rehabilitación tremendo, en un periodo que ha estado lleno de vida, asambleas, talleres, encuentros, charlas y eventos, con miles de personas disfrutando de actos artísticos, sindicales, políticos y culturales, sin repercutir jamás en ningún beneficio económico personal”.

Repasando la situación del edificio, denunció que el proyecto de reconversión de la antigua harinera en hotel se financió parcialmente con Fondos Feder, por lo cual están estudiando un “posible recurso ante los tribunales europeos”. Además, señaló que la empresa que adquirió el inmueble por tres millones de euros ahora se lo ha vendido al fondo zamorano Zangano Inversiones por un millón de euros, ante lo cual preguntó al Ayuntamiento y a la Diputación “por qué no han adquirido a precio de ganga un BIC como este”. “Molinera hay una, edificios abandonados o en manos de especuladores hay miles en Valladolid. Que los buitres y zánganos hayan decidido mangonear este no es casualidad”, denunció.

Que el espacio prevalezca

También intervino en el encuentro con los medios Jorge López, en nombre de la asamblea, que censuró que el colectivo no haya recibido “ningún apoyo, sino todo lo contrario”, por parte del Consistorio local. “Desde el principio solicitamos un contenedor de basuras y acceder a la red de aguas de la ciudad, y todo han sido trabas. Desde el Ayuntamiento no han querido mojarse en nada que tuviera que ver con La Molinera”, lamentó.

Según explicó, los dos activistas condenados en la sentencia a día de ayer jueves aún no habían recibido la notificación judicial anunciándoles la sentencia, y la asamblea, cuyos miembros son cambiantes, por el momento tampoco ha recibido notificación formal alguna del inicio del procedimiento de desalojo, algo de lo cual se han enterado “por la prensa”.

“El plan de la A a la Z es que haya Molinera por mucho más tiempo. Nos estamos centrando en eso y pondremos toda nuestra capacidad y tiempo en mantener el espacio. Las actividades programadas continúan en el calendario siempre que nos permitan hacerlo. Nuestra voluntad es hacer que el espacio prevalezca, ya veremos qué nos encontramos. No sabemos qué puede pasar”, señaló López.

Según adelantó, en la asamblea que tendrá lugar en la tarde de hoy asumirán “que hay que hacer lo que se debe hacer, eso nunca es erróneo”. “Infinidad de veces lo legal no es lo legítimo, ni lo justo, ni lo ético. Actuaremos en función de los principios que tenemos, que no son individuales ni particulares”, advirtió.

En ese sentido, explicó que “sería legítimo preguntar a la empresa qué hará con patrimonio industrial de la ciudad, ¿otro hotel de cinco estrellas? ¿apartamentos de lujo? Es mejor que exista este lugar, un pulmón democrático que aporta muchísimo a la ciudad y no ceder ante las presiones de un fondo de inversión que nunca ha manifestado lo que quieren para un BIC de la ciudad”, remató.