Sanidad

La técnica que ha mejorado la calidad de vida de los pacientes con cánceres digestivos

Las investigaciones del equipo del Servicio de Digestivo del Hospital Río Hortega de Valladolid que lidera Manuel Pérez Miranda son de referencia mundial

Manuel Pérez Miranda, jefe del Servicio de Digetsivo del Hospital Río Hortega de Valladolid, durante la entrega de la Medalla de Oro de la Sociedad Española de Endoscopia Digestiva (SEED)
Manuel Pérez Miranda, jefe del Servicio de Digetsivo del Hospital Río Hortega de Valladolid, durante la entrega de la Medalla de Oro de la Sociedad Española de Endoscopia Digestiva (SEED)La RazónLa Razón

El Servicio de Digestivo del Hospìtal Universitario Río Hortega de Valladolid sigue dando buenas noticias gracias a su eficaz labor sanitaria pero también y sobre todo investigadora.

Y es que este servicio tiene en marcha varias investigaciones muy importantes, una de las cuales dirigida a mejorar la calidad de los pacientes oncológicos con obstrucción al paso del alimento a nivel del estómago, que ha tenido una gran repercusión por los esperanzadores resultados que ha arrojado, y que han sido publicados en el ámbito internacional por la prestigiosa revista GIE Journal. Se trata de un estudio sobre las ayudas paliativas y cuidados que se pueden ofrecer en estos casos y con los que se han obtenido mejores resultados.

"Es una línea de investigación en la que llevamos investigando más de diez años en la que por primera vez hemos medido el impacto que tiene sobre la calidad de vida delos pacientes el hecho de reestablecer la capacidad de alimentarse por boca o vía oral cuando tienen enfermedades tumorales que afectan al tubo digestivo y hay una obstrucción", explica a LA RAZÓN Manuel Pérez Miranda, jefe del Servicio de Digestivo del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid, quien destaca la "agradable sorpresa" que se han llevado al comprobar la mejoría que han visto en los pacientes, con menos náuseas y vómitos, pero también menos dolor o menos estreñimiento.

"La mejoría ha sido superior a lo esperado y coincide con lo que han visto también nuestros colegas oncólogos que ven a los pacientes en las consultas, que dicen comer mejor y que se encuentran mejor", afirma el doctor.

Cuenta el jefe del Servicio de Digestivo que este tipo de obstrucción en el estómgao se solucionaba de forma quirúrgica mediante un bypass o derivación, una operación que se aplica también a enfermos sin cáncer, por ejemplo para la obesidad. Pero, en este caso tumoral, según explica, lo que se hace es rodear el punto de obstrucción en el duodeno y conectar el estómago con el intestino delgado. "Esto es de toda la vida, se lleva haciendo más de cien años", señala el doctor, mientras que apunta que la novedad de las últimas tres décadas han sido los stent digestivos, una sonda hueca que se se introduce por la boca y se coloca en la región del tumor para mantenerla abierta, que en el esófago funcionan muy bien.

Si bien, Pérez Miranda señala que en el dudodeno no tanto, aunque sí a corto plazo, ya que puede permitir a los pacientes concológicos vivir más tiempo. "Hoy en día para estos enfermos que tienen una esperanza de vida de entre 3,4 o 5 meses se ha pasado a una expectativa de dos o tres años", apunta el jefe del servicio de Digestivo del Río Hortega, para quien ser capaces de que el paciente s epueda alimentar todo este tiempo sin riesgo a una cirugía que no es curativa es una "ventaja".

Un equipo excepcional

Pero lo que se comenzó a hacer hace diez años en esta Unidad con unas prótesis que forman como un bypass en diferentes órganos y el tubo digestivo está dando resultados. En este caso la conexión se forma entre el estómago y el intestino delgado y, según el doctor, se logra lo mismo que con la cirugía.

"Es una técnica que ha ido mejorando y a la que nuestro grupo de investigación ha hecho importantes aportaciones en colaboración con otros centros, ya que hemos demostrado que esta técnica es viable y, además, que el aprendizaje y la enseñanza de esta técnica es reproducible también y se puede medir el impacto sobre la calidad de vida los pacientes", destaca.

Una vez conseguido este avance, el siguiente paso es definir los pasos y características de olos pacientes y de las intervenciones para que la técnica pueda usarse y se convierta en un patrón el tratamiento elegido, no sólo entre varios posibles sino entre qué pacientes. En este sentido, Pérez Miranda asegura que hay que seguir investigando porque demostrar que esta técnica sea mejor que la cirugía aún no está claro en aquellos pacientes jóvenes que tienen una expectativa de vida más prolongada.

"Lo que sí está claro -señala- es que en pacientes muy debilitados o con el cáncer muy avanzado la cirugía era demasiado pero queda otro grupo de pacientes con expectativa de años con los que comparar si un dispositivo como una prótesis puede ofrecer resultados duraderos, por ejemplo a muy largo plazo".

Al respecto, el doctor cuenta que trabajan en otro proyecto colaborativo europeo en el que comparan ese grupo de pacientes en los que se sigue usando lo cirugía con otros en los que se utiliza una anastomosis, procedimiento que se usa para conectar las secciones sanas de una estructura tubular del cuerpo, después de haber extirpado quirúrgicamente las partes enfermas, ofrece los mismos resultados a largo plazo que la cirugía.

De la misma forma, esta Unidad colabora en otro proyecto con la Universidad Hong Kong en el que se ha demostrado que esto mismo para los pacientes oncológicos con obstrucción del estómago funciona mejor que las prótesis tradicionales del duodeno, que hacen bypass o anastomosis. Un hallazgo que, según avanza el doctor Manuel Pérez Miranda se va a publicar en los próximos días.

"Queda mucho por investigar y por aclarar aún", advierte pese a los avances, debido a la variedad de pacentes por la edad o problemas asociados a los que una misma técnica de tratamiento oncológico puede tener un impacto distinto.

De todas formas, el Servicio de Digestivo del Hospital Río Hortega de Valladolid puede presumir de ser uno de los más importantes y no solo de España. De hecho, son referencia en el área de trasplante hepático pero también en el área de endoscopia compleja, gracias a lo cual les ha permitido poder concentrar experiencias de casos muy complejos.

"Tenemos un grupo excepcional con jóvenes investigadores como el doctor García Alonso, que inició esta última investigación, donde hay un ambiente muy favorable y mucho apoyo a la unidad de investigación", asegura, orgulloso, mientras destaca también los vínculos y sinergias que han establecido con otros hospitales por todo el mundo, algo que considera vital para poder seguir investigando ya que para avanzar se requieren muchos pacientes parecidos de muchos hospitales.

La formación de los médicos jóvenes es otro de los beneficios "colaterales" que se consiguen con la investigación, señala el doctor que lleva once años al frente de este Servicio de Digestivo del Río Hortega con las mismas ganas e ilusiones que el primer día por seguir mejorando, tanto en la investigación como en las demoras en las consultas o en las pruebas diagnósticas. En este sentido, apunta que han mejorado bastante en las consultas monográficas y en la asistencia ambulatoria de procesos que antes requerían ingreso hospitalario. "La gente, si no tiene por qué estar ingresada, es mejor que esté en su casa y para eso es vital gestionar bien la asistencia ambulatoria", apunta.

Enfermedades más comunes y retos

Las enfermedades más comunes en el aparato digestivo o las más prevalentes en las consultas externas son aquellas que no tienen una causa orgánica como es por ejemplo una mala digestión o dispepsia además de cambios del ritmo intestinal, lo que viene a ser el colon irritable. Estas patologías tienen porcentajes muy altos y son el motivo más frecuente de consulta "que provocan sufrimiento en el paciente aunque se pueden tratar y controlar con medicación", señala el doctor, quien, sin embargo, llama la atención sobre la importancia de diagnosticarlas y distinguirlas de otras enfermedades como los cánceres del tubo digestivo, con el colorrectal como protagonista.

"Solo en la provincia de Valladolid se diagnostican cada año en torno a los 400 casos de este tumor", apunta Pérez Miranda, que en su opinión son muchos en una población de de medio millón de habitantes. Las hepatopatías crónicas, ya sea por enfermedad grasa típica de occidente debido a una vida sedentaria y exceso de carbohidratos, son otras de las enfermedades al alza ya que están superando ya a las patologías del hígado tradicionales por virus o por el alcohol, además de las enfermedades de tipo autoinmune, alérgicas o inflamatorias crónicas.

Mejorar la gestión de los miles de pacientes que cada año pasan por el Servicio de Digestivo y hacerlo bien desde el punto de vista científico y humano; armonizar la formación de los médicos jóvenes con el cambio de sociedad y en las nuevas generaciones; construir desde la experiencia docente que llevan desde 1996; y apostar por una mejora continua, son otros de los retos de futuro y que afronta y que Manuel Pérez Miranda asume de forma personal. "Nunca tenemos que darnos por satisfechos", finaliza.