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Los Mossos denuncian: “Hubo improvisación total en los dispositivos por los altercados”

Buch se salva de la quema de la tormenta política y social por la gestión del cuerpo tras la sentencia

Varios miles de personas se concentran ante Jefatura de Policía de Barcelona
GRAFCAT6931. BARCELONA, 26/10/2019.- Mossos d'esquadra dispersan a los miles de personas, convocadas por los denominados Comités de Defensa de la República (CDR), que se concentran ante la Jefatura de la Policía Nacional de la Via Laietana de Barcelona, en medio de un fuerte dispositivo policial, en la que llamaban a devolver las "pelotas" lanzadas en los últimos días por los antidisturbios de este cuerpo contra los manifestantes independentistas. EFE/Alejandro GarcíaAlejandro GarcíaEFE

Miquel Buch ha conseguido salir airoso de la tormenta política y social que desató la gestión de los Mossos d’Esquadra durante los disturbios causados tras la sentencia del «procés» –finalmente ha logrado salvarse de la destitución pese a las presiones de muchos sectores del independentismo, incluido Quim Torra–. Buch estuvo en la picota durante varios días y ahora, con el paso de las semanas, parece haber desterrado toda posibilidad de cese en la conselleria de Interior. Los buenos resultados de JxCat en las elecciones generales –mejoraron con respecto al 28 de abril y lograron 20.000 votos más y un escaño más– y el tiempo han diluido su protagonismo como blanco de todos los ataques.

El martes, en comisión parlamentaria, compareció para dar explicaciones por las actuaciones de los Mossos d’Esquadra (a los que siempre ha defendido a pesar de todas las presiones, una circunstancia que los agentes ensalzan) y tratar, así, de dar por cerrado ese pico de tensión que se dio en la calle tras la sentencia publicada el 14 de octubre. Buch, en esa comparecencia, anunció que se revisan ahora 33 actuaciones de los Mossos d’Esquadra por supuestas «malas praxis», frente a la quincena que se anunció anteriormente.

Pese a que en su comparecencia Buch aguantó el pulso político frente a los grupos de la oposición, pero parece que sigue sin ganarse del todo el apoyo del cuerpo policial. No obstante, y no es la primera vez, el conseller mostró su apoyo total a las actuaciones de los Mossos, aunque admitió que hubo «acciones incorrectas» durante las numerosas protestas. Sin embargo, y pese a este apoyo, el cuerpo sigue aún muy distante respecto a su superior. Concretamente, fuentes del sindicato mayoritario dentro de la Policía Autonómica, Uspac, criticaron a LA RAZÓN que, por ejemplo, el conseller dijera que las unidades ARRO «no realizan tareas de orden público en el territorio», cuando ellos consideran que si que lo hacen. «Nos toman por tontos, y nos parece una falta de respeto a las ARRO del territorio».

Además de que denunciaron que se «incumplen los decretos de los horarios» y, lo más, grave, criticaron que durante los días posteriores a la sentencia, en los que hubo numerosos disturbios y altercados provocados por los CDR, hubo una «improvisación total» por parte de sus cargos, lo que incluye a la conselleria de Interior. Las mismas fuentes criticaron buena parte de los dispositivos de esos días», y también denuncian la «falta de negociación colectiva». De momento, quedó evidente en la sesión parlamentaria que la formación de Buch, JxCat, cierra filas con el conseller, pese a que no pocas semanas hubo rumores de cese por parte del president de la Generalitat, Quim Torra.

Los socios de Govern, ERC, no ven con buenos ojos la actuación de los Mossos durante los altercados, y también criticaron la «falta de autocrítica» por parte de Interior. Desde las filas de PSC o Cs más o menos coinciden en denunciar la falta de efectivos en el cuerpo autonómico, lo que de hecho es un déficit crónico que se arrastra desde hace años.