El Parlament inicia el curso político con un calendario endiablado y la duda de las elecciones

El Govern pide fijar el debate de política general los días 16 y 18 de septiembre, justo entre medias de la vista de Quim Torra en el Supremo, prevista para el 17

Hace menos de un mes, el Parlament echó el cierre ante las vacaciones con un pleno extraordinario contra la Monarquía y la marcha anunciada de Juan Carlos I de España. Una sesión convulsa por la votación de varios puntos que colisionaban con el Tribunal Constitucional y que los letrados decidieron luego no publicar en el bolentín oficial, provocando el enfado de JxCat y del propio QuimTorra y el aval de ERC de la mano de Roger Torrent. La situación, además, ha marcado la actualidad de un verano condicionado por la pandemia y por la eterna provisionalidad de la política catalana desde que el president anunciara a finales de enero que el Govern estaba roto y que convocaría elecciones cuando se aprobaran los presupuestos. Hoy, y ante un nuevo inicio de curso, la cámara recupera la actividad con un calendario endiablado y pendiente de la llamada a las urnas, que comportaría su inmediata disolución para preparar las listas e iniciar la campaña.

A la espera de despejar esta incógnita, las próximas semanas serán de auténtico vértigo político, con varias citas marcadas en rojo que pueden acabar condicionando y precipitando el final de la legislatura. Veamos. La primera parada será para celebrar el 40 aniversario del Parlament desde que fuera restablecido, en 1980, con dos actos que se llevarán a cabo los días 7 y 10 de septiembre, en formato reducido y manteniendo las necesarias medidas de protección debido a la crisis sanitaria de la COVID-19.

El día 7 a las 18.00 horas, en el patio de las magnolias, se celebrará un acto “de reconocimiento” a antiguos diputados y diputadas de la cámara legislativa. El día 10, asimismo, se entregará como cada año la medalla de oro del Parlament, en este caso al colectivo de sanitarios catalán por su implicación en la lucha contra el virus. Justo entonces, los días 9 y 10, está previsto el primer pleno ordinario después de las vacaciones.

Tras superar la Diada, la siguiente cita puede ser de alto voltaje y con Quim Torra como protagonista: se trata del debate de política general, que el Ejecutivo ha pedido adelantar a los días 16 y 18 de septiembre con el argumento de que el president tiene que acudir a declarar ante el TSJC el día 23 por una nueva causa penal por desobediencia. Por tanto, la sesión más importante del año, la que marca las líneas maestras del calendario político, se celebrará coincidiendo con la vista de Torra en el Supremo, el día 17, para estudiar el recurso que interpuso contra su inhabilitación. Así, el president comparecerá ante la cámara antes y después de presentarse en el TS y con la duda que mantiene del posible anuncio electoral.

A partir de ahí se abre un escenario de incertidumbre a la espera de conocer si el Alto Tribunal ratifica la condena de Torra y cuando lo hace. Hoy mismo, el vicepresidente y coordinador de ERC, Pere Aragonès, ha defendido que el independentismo tiene que dar una “respuesta conjunta” si inhabilitan al líder del Ejecutivo catalán. Aragonès ha subrayado que, en caso de una inhabilitación, la Presidencia quedaría “vacante”, por mucho que sea el vicepresidente el que asuma de forma interina parte de las funciones del cargo, y que ERC no presentará ningún candidato a un debate de investidura.

“Es bueno que la fecha de las elecciones no venga provocada por un calendario automático que se abre a partir de una sentencia que pueda inhabilitar al presidente, sino que se debería elegir desde aquí, y sería mejor que este calendario estuviera decidido desde las instituciones catalanas y en concreto desde el presidente de la Generalitat”, ha señalado.