Cataluña, tierra de presidentes

Con toda razón me podrían llamar inconsciente o irresponsable, pero no lo puedo evitar, a mí hay cosas de la causa “indepe” que me hacen una gracia tremenda. Soy consciente de que la fractura social es una tragedia, que no están las cosas para tomárselas a pitorreo, pero hay que reconocer que originales, lo que se dice originales, lo son un rato.

Verán, si nada lo evita aquí tendremos tres Presidentes: “el legitimo”, en Waterloo; “el tapadera”, que no sabemos donde se quedará; y, “el nuevo” que no sabemos qué hará si queda definitivamente inhabilitado “el tapadera”.

Por si esto fuera poco, todos los ex Presidentes de la Generalitat tienen oficina, chofer, secretaria, escolta y sueldo que pagamos nosotros, y a todos, en los medios públicos catalanes, les siguen llamando “Presidente”.

Me contaba un día el gran Miguel Ángel Revilla, que él, cuando dejó la presidencia de Cantabria, seguía haciendo lo mismo que antes y lo mismo que ahora que la ha recuperado. Es decir, ir al trabajo en su coche, no tenia oficina, ni chófer, ni secretaria, ni escolta, y cobraba el sueldo como diputado que es lo que era. Y eso que no me negarán ustedes que Revilla ha hecho mucho más por Cantabria que “el legitimo” y “el tapadera” juntos por Cataluña.

Aquí somos muy chulos y tenemos Presidentes para montar un equipo si no de fútbol, sí de balonmano, y además cuatro canales públicos de televisión para retransmitirles sus hazañas.

Estoy convencido que nunca conseguirán la independencia, pero si un día la consiguieran y montaran la República Catalana y no la dejan sin efecto a los ocho segundos, al venir aquí algún diplomático como pusiese en “Google Maps”; “Presidente de la Generalitat”, iba a hacer mas kilómetros que el farolillo rojo del Tour de Francia.