Torra usa el Parlament para tildar de “golpe de Estado” su inhabilitación e insiste en las elecciones “plebiscitarias”

Apenas 48 horas después, protagoniza un discurso breve en la cámara y pide elegir entre “Monarquía española o república catalana". El PSC no asiste al pleno

El ya expresident Quim Torra ha vuelto a la tribuna del Parlament apenas 48 horas después de su inhabilitación y ha esbozado un discurso muy parecido al del lunes en el que ha cargado con dureza contra el Gobierno y la Justicia, ha tildado su inhabilitación de “golpe de Estado contra las instituciones catalanas”, ha vuelto a hablar de “minorías nacionales” y de “persecución sistemática" hacia el indepenentismo y ha repetido su última consigna política: convertir las próximas elecciones “en un plebliscito” del 1-O, de la independencia.

“Tenemos unas elecciones por delante para demostrarlo. De nosotros y de todos los catalanes depende de que sea un plebiscito de ratificación del mandato del 1-O o que sea otra cosa”, ha remarcado en clara alusión a los partidos independentistas, en especial a Esquerra.

En un discurso que no se ha alargado ni media hora -el tiempo previsto en el orden del día-, Torra ha repetido que no acepta, ni abandona ni se resigna ante su inhabilitación y ha remarcado que “será Europa quien juzgue al Estado español” en referencia a la estrategia de sus abogados de llevar el caso al Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Y es que el dirigente ha basado gran parte de su mensaje en lanzar una ristra de reproches al Estado y al Supremo -"la soberanía del pueblo de Cataluña fue pisoteada y menospreciada por un tribunal de parte a 600 kilómetros"-, ha calificado su inhabilitación de “escándalo colosal de dimensiones internacionales” y ha incidido en que los comicios se conviertan también en una votación sobre la Monarquía. “Que el próximo Parlament que surja de las urnas sea fiel al mandato: O Monarquía española o república catalana”.

Eso si, Torra también ha lanzado alguna que otra pulla al presidente del Parlament, Roger Torrent (Esquerra) -"en enero se me quitó el escaño"- y ha reclamado defender “con uñas y dientes” la soberanía que “debería ser ejercida” por la cámara, en otro dardo directo hacia el republicano.

El expresident ha aprovechado la sesión para repasar el recorrido de la legislatura y ha reivindicado la gestión del Govern ante la pandemia entre críticas al “retraso” de las medidas aplicadas por La Moncloa, con mensajes a PSC y “comunes”, en una despedida de marcado tono preelectoral.

Y es que Torra ha regresado hoy al Parlament de la mano de JxCat y ERC. Ambas fuerzas se acogieron al artículo 201.2 del reglamento de la cámara, que establece que “se puede invitar a comparecer e intervenir en el Pleno personalidades relevantes por su significación institucional, política, social, científica o cultural” si así lo acuerda la Junta de Portavoces a petición de dos grupos, para ofrecer al ya expresident un nuevo altavoz apenas 48 horas después de ser inhabilitado.

De hecho, el independentismo ha brindado un recibimiento a Torra con todos los honores: ha llegado entre aplausos de diputados y funcionarios de la Cámara catalana y ha entrado acompañado de la consellera de Presidencia y portavoz del Govern, Meritxell Budó, el vicepresidente primero del Parlament, Josep Costa, el presidente de JxCat en el Parlament, Albert Batet, y la vicepresidenta de JxCat y concejal en Barcelona, Elsa Artadi. Luego, se ha reunido con los diputados de JxCat en la sala de grupos adyacente al hemiciclo en conexión directa con Carles Puigdemont en Waterloo, visible en una gran pantalla de la cámara. Al final de su discurso, Torra ha abandonado el edificio entre nuevos aplausos y vítores de “president” por parte de la bancada independentista.

La vuelta Torra a la cámara ha provocado las críticas de la oposición hasta el punto de que los socialistas no participan en la sesión. Es más, tanto el PSC como Cs han tratado de impedir la celebración del pleno con sendas peticiones a la Mesa que no han prosperado y han retrasado el inicio de la sesión.