A subasta el frente marítimo de Barcelona: 70 millones

Las entidades vecinales emplazan a a Colau a frenar la operación del Ministerio de Hacienda

Hace años que el Ayuntamiento puso al frente marítimo de Barcelona en su punto de mira. Con la excusa del fin de las concesiones de muchos de los locales de ocio herederos de los Juegos Olímpicos, el gobierno municipal de Ada Colau vendió a los vecinos un litoral mucho más amable con los barrios vecinos. El problema es que no todos los locales son de concesión municipal. El próximo 19 de octubre, el Estado, a través del Ministerio de Hacienda, venderá mediante una subasta 26 lotes (piezas) del frente marítimo de Barcelona, en una operación que tiene un valor de salida de unos 70 millones de euros. La Confederación de asociaciones de Vecinos de Cataluña (CONFAVC), la Federación de Asociaciones de vecinos de Barcelona (FAVB) y las asociaciones de vecinos de la barceloneta y la Vila Olímpica han exigido al gobierno de la alcaldesa que “una de las operaciones especulativas más grandes de la historia de la ciudad”.

Los vecinos han expresado su preocupación ante la situación de los establecimientos de esta concesión y han criticado que es una operación “hecha a espaldas a los intereses de Barcelona, tanto económicos como sociales”, y aseguran que ni el gobierno municipal ni la Delegación del Gobierno en Barcelona ha querido hablar con los vecinos. No entienden que el Consistorio, a su juicio, “el único concesionario real durante toda la concesión de estos 30 años, el encargado dl mantenimiento y las inversiones en la zona, quede fuera de todo derecho para “recuperar” todo este legado olímpico. “Si no hace nada, el ayuntamiento estará renunciando de alguna manera a todo este patrimonio conquistado”, denuncian. El lote incluye varias discotecas, un restaurante de comida rápida e incluso una gasolinera.

Por eso piden al gobierno municipal de Colau que haga valer el derecho del Ayuntamiento como único concesionario real, que recupere la gestión de todo el espacio litoral y que haga uno que encaje con el plan litoral, además de recuperar los proyectos trabajados con anterioridad y que se ajusten al plan de acuerdo con los requerimientos de los vecinos y entidades.

“El importe de la subasta no se queda en Barcelona sino que irá a las arcas del Gbierno central” denuncian las entidades vecinales que añaden que esta operación está hecha de espaldas a los intereses de Barcelona tanto económicos como sociales y “no cumple con los compromisos adquiridos ya en el mandato anterior”. En su opinión, con la venta, en el frente marítimo se “continuará apostando por un modelo de ocio nocturno, que crea muchos conflictos y problemas en el vecindario de la Barceloneta, Vila Olímpica y, también no hay que olvidar, en el Hospital del Mar”.