El PSC estalla ante la posible suspensión de las elecciones: “La democracia tiene una fecha y es el 14-F”

Los socialistas se quedan solos en la defensa política de los comicios tras el nombramiento sorpresa de Salvador Illa

El lider del PSC, Miquel Iceta (d), conversa con los diputados de ERC, Sergi Sabrià (i) y Josep Maria Jové (2d), y el de la CUP, Vidal Aragonés (2i), durante la sesión de la Diputación Permanente del Parlament
El lider del PSC, Miquel Iceta (d), conversa con los diputados de ERC, Sergi Sabrià (i) y Josep Maria Jové (2d), y el de la CUP, Vidal Aragonés (2i), durante la sesión de la Diputación Permanente del ParlamentQuique GarcíaEFE

Los comicios catalanes del 14-F penden de un hilo y gana enteros la opción de aplazarlas hasta primavera, una posibilidad que se terminará de definir el viernes en una reunión entre el Govern y los partidos. Sin embargo y conforme van pasando las horas, cada vez son más las voces partidarias de la suspensión de la cita electoral por la evolución de la tercera oleada del coronavirus y la saturación de los hospitales. En el lado contrario se sitúa prácticamente en solitario el PSC, firme defensor de mantener la convocatoria actual tras el nombramiento sorpresa de Salvador Illa como candidato a la Generalitat. “La democracia tiene una fecha y es el 14-F”, ha asegurado tajante la portavoz del partido, Eva Granados.

Los socialistas defienden que sin un confinamiento domiciliario decretado no hay motivos para aplazar los comicios y añaden además otro argumento: “Quien no ha convocado las elecciones no las puede aplazar”, ha criticado Granados sobre la convocatoria automática tras la inhabilitación de Torra, quien se negó a fijar una fecha antes.

“La democracia en este país tiene una fecha y es el 14 de febrero (...) Lo que queremos saber es si la democracia y las urnas en Cataluña no se pondrán el 14 de febrero porque el Govern prefiere continuar siendo gobierno cuando no le toca”, ha remachado la dirigente socialista sobre la situación del Ejecutivo, en funciones desde hace meses. En el pleno de hoy en el Parlament, Granados ha recordado que en más de 60 países se han celebrado elecciones desde septiembre -según sus datos- y que en Portugal está previsto celebrar elecciones presidenciales el próximo 24 de enero: “Hay lugares donde la pandemia no ha suspendido la democracia”.

Los otros partidos se han mantenido más al margen -es el caso de JxCat y ERC, que conforman el Ejecutivo- o se han posicionado en contra de la fecha del 14-F y a favor de posponer los comicios a la espera de la reunión de pasado mañana. La líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha dicho en una entrevista a TV3 que “lo razonable y lo que dice el corazón y la cabeza es que deben celebrarse las elecciones catalanas cuando pase la tercera ola”, pues “lo importante es la salud”, y pese a que “nadie tiene más ganas” que ellos de un cambio de Govern.

Los “comunes” también son partidarios del aplazamiento -”veo muy difícil que la gente vaya a votar con la presión que hay en las ucis”, igual que la CUP. Una posición más moderada mantiene el PP, que reclama que la decisión se tome en base a criterios epidemiológicos y no electoralistas. De hecho, Alejandro Fernández ha centrado su intervención en criticar la gestión del Govern de la crisis y ha instado al Ejecutivo a “no meter cizaña” sobre la cuestión independentista en Cataluña y priorizar la gestión de la crisis derivada de la pandemia de la Covid-19. “No son momentos de meter cizaña con el debate identitario, son momentos de unir a todos los catalanes, piensen lo que piensen sobre la cuestión de la independencia”, ha defendido en su comparecencia en la Diputación Permanente del Parlament sobre la gestión de la pandemia.

Por otro lado, ha criticado el “ensañamiento sistemático con todo el sector” del ocio y la restauración por parte del Govern, y ha asegurado que en otras comunidades autónomas con datos epidemiológicos similares a Cataluña se han decretado medidas menos restrictivas en esos sectores y están registrando mejores datos económicos.