Salvador Dalí: cartas inéditas del genio surrealista

El Mnac guarda un epistolario del pintor con el crítico de arte Magí A. Cassanyes

Sobre de una de las cartas de Salvador Dalí a Magí A. Cassanyes
Sobre de una de las cartas de Salvador Dalí a Magí A. CassanyesMuseu Nacional d'Art de Catalunya

Desde hace años, el Museu Nacional d’Art de Catalunya (Mnac) está creando un imprescindible archivo para entender mejor el arte catalán, especialmente vinculado con el siglo pasado. Es allí donde se conservan los legados de Joaquim Folch i Torres, Juan Eduardo Cirlot o Alexandre de Riquer. Todos ellos contienen información valiosísima. Un buen ejemplo es el fondo de Magí A. Cassanyes en el que hay una serie importante de cartas inéditas del joven Salvador Dalí. Pero ¿quién era Cassanyes?

Nacido en Sitges en 1893, fue un crítico de arte y promotor artístico, muy vinculado con las vanguardias hasta el punto de promoverlas con la Exposición logicofobista de 1936, con obras de Remedios Varo, Maruja Mallo o Àngel Ferrant. Fallecido en 1956, Cassanyes mantuvo amistad con Federico García Lorca, Joan Miró o Salvador Dalí. Las cartas con este último depositadas en el Mnac arrojan nueva luz sobre el pintor ampurdanés en los años veinte y treinta. Es un pequeño conjunto de seis postales y cartas en las que vemos los intereses del artista, así como la gran confianza que deposita en Cassanyes.

Pese a que no tienen fecha, podemos hacernos alguna idea del momento en el que fueron redactadas gracias a su contenido. Una de ellas contiene comentarios sobre el «Modern Style» al que Dalí dedicó un artículo en enero de 1933 en la revista «Minotaure». Una referencia a los antiguos vanguardistas catalanes parece una mención a Sebastià Gasch, el crítico de arte y antiguo amigo con quien el pintor había roto de manera sonora en una carta encabezada con las palabras «Imbécil Gasch». Reproducimos un fragmento de la misiva a Cassanyes respetando la muy peculiar ortografía daliniana: «Apreciat amic - molt content de totes les “noves indígenes” que em doneu, les cuals per sòrdides que siguin sempre em fan una mica de gràcia -molt content també que vos intereseu per el “Modern Estyl”, caldria que escriguessiu qu’elcom, sobre aquest tema, ja sabeu que a par jo, no i ha cap contemporani que s’agi pres això em seriu, malgrat esser sens duote el moment mes poetic i ecomicionant de tota la historia de l’art – vos podriu tractar la cuestio d’una manera ben alemanya ben metodica i ben seriosa, podria fer un gran efecte i baldria la pena encara que nomes fos per fer desberiejarx els antics abangordistes catalans, entregats avui al periodisme mes abjecta conformiste i trist».

En la época de esa carta, Dalí estaba inmerso en la creación de algunos objetos surrealistas realizados con la colaboración del fotógrafo Brassaï y que verían la luz en el citado número de la revista «Minotaure». Por eso, no es extraña que en esta misma carta, el genio de Figueres le haga la siguiente sugerencia a Cassanyes, por entonces una de las firmas de «La Publicitat»: «Per que no parleu també dels objectes surrealistes? Sem pre es agradable d’escriure sobre coses que no enten absolutament ningu».

Existe otra extensa misiva que podría estar redactada en 1935, momento en el que Cassanyes presentó un texto especialmente agresivo con motivo de la primera exposición de Eudald Serra, Jaume Sans yRamon Marinel·lo, organizada por ADLAN en la Llibreria Catalònia de Barcelona. Es posible que Dalí haga referencia a este texto en su carta donde también menciona la tela de 1933 «El enigma de Guillermo Tell» y al arquitecto Emilio Terry, al que retrató en 1934. Dejemos otra vez, con se personal ortografía, que sea Dalí quien hable con Cassanyes: «Amic Cassanyes: Agrait de la vostra extrema amabilitat, mínteresaria molt coneixer el text que llegireu a Catalònia podriu enviarmel? Car podria reproduirlo probablement a Minotaure - Reberu finalment aquesta revista? Car vaix donar l’ordre, rebereu aviat el nº 3 i 4 que son molt importants i aon i a l’article sobre Modern Estyl i algunes de les fotos de man Ray. Estaré content que m’escrigueu, i em digueu lo que penseu de l’enigma de Guillaume Tell? Vos enviu una de les photos de man Ray i on sou vos - Saludeu als amics de l’art nou de la meva part».

En la misma misiva también hay una referencia a uno de los libros más importantes del Dalí ensayista, «El mito trágico del Ángelus de Millet» que, pese a los buenos deseos de su autor, no se publicaría hasta 1963 después de que el manuscrito estuviera perdido durante muchos años. «El llibre sobre l’angelus que a estat encara augmentat d’una conclusió i apendix sortira finalment d’aquí dos mesos peroa ara es segur».

Todo este material, y algunas otras cartas y postales dentro del fondo custodiados en el Mnac, son una puerta abierta al Dalí surrealista que encontró en Cassanyes a uno de los principales portavoces para dar a conocer su creatividad.