Entrevista

José María Fuster-Fabra: “El peor enemigo de los Mossos es su politización desde la Generalitat”

El abogado publica su novela policíaca “Tu refugio en el infierno”

José María Fuster-Fabra, en su despacho
José María Fuster-Fabra, en su despachoMiquel GonzalezShooting

El libro «Tu refugio en el infierno» (Espasa) se nota que está escrito con pasión y experiencia. El más que prestigioso abogado José María Fuster-Fabra lleva años defendiendo a centenares de policías en sus momentos más difíciles.

-Llama la atención lo ágil que es la lectura del libro, la narración.

-Quería algo entretenido, de mucha acción, divertido, fácil de leer.

- ¿De dónde sale la idea y el libro?

- Aquí lo tienes, todo escrito a pluma (enseña centenares de páginas escritas a mano). Soy intelectualmente inquieto. Durante la pandemia me puse a escribir una novela, a pluma. A golpe de memoria. El título es un homenaje a Loquillo, que tiene una canción, «Hermanos de Sangre», que es un himno particular mío. Un canto a la lealtad, libertad, lucha, compromiso...Hablé con él hace poco.

- ¿Faltan estos valores en la sociedad actual?

- La tecnología tiene cosas buenas, pero falta amistad en las distancias cortas, el valor de la lucha el compromiso. Es muy bonito compartir una lucha.

- ¿Cómo se le ocurrió la trama?

-Arranca cuando empecé a defender policías a ejercer, en 1987. Habré defendido a unos 600 policías, generales de la Guardia Civil, mossos, humildes policías locales...Hay de todo tipo, y los he conocido de todo tipo. Me visitó uno con pinta poco policial, de aristócrata, muy educado..De ahí sale el protagonista, Francisco Borja Alba de Lauria y Monforte....está inspirado en él. Pasa con todos los personajes, están inspirados en alguien real.

-¿La Policía, en general, sale bien parada en el libro?

-Sí, es un homenaje a todos los cuerpos de seguridad. No me gano la vida defendiendo policías, hago otras cosas, pero tengo la vocación de defender a los que nos defienden. En la medida de las posibilidades, hemos ayudado a todos los policías que han venido. Esta experiencia me ha permitido conocer bien a los distintos cuerpos. Cada agente es diferente, pero cada cuerpo tiene unas características que les definen. De la Policía Nacional digo que «nadie como un policía nacional sabe como se dobla una esquina», le gusta, porque huelen a cemento, hormigón, calle, confidentes...La Guardia Civil es la constancia, la tenacidad, la distancia. Tener como enemigo a un guardia civil es un mal negocio. En la novela se entrecruzan ambos cuerpos.

-¿Y los Mossos d’Esquadra?

-Son grandísimos profesionales, es la policía que tiene más mérito en Cataluña. En muchas ocasiones, tienen el enemigo dentro, y lo digo categóricamente.

-¿ Por la politización del cuerpo?

-Efectivamente. Es un cuerpo que se intenta politizar de forma permanente. A nivel de bases, no tienen absolutamente nada que envidiar a ninguna policía. Y su trabajo es difícil, por esta politización. Tienen sindicatos muy fuertes. Al no verse respaldados por el poder político, se encierran en si mismos, en estos sindicatos, son espectaculares. Colaboro con el el Sindicat de Policies de Catalunya (SPC).

- ¿Cómo ve la percepción de la ciudadania de la Policía en general, del concepto?

- Dicen que un conocido político preguntó a un militar para que sirve el Ejército. El militar respondio que «para nada hasta que lo necesitas». Puede servir este símil. La parte que ve la gente es la que sale en los medios de comunicación, que son los momentos conflictivos en los que interviene la Policía. Pero cada vez más la gente ve que los policías con capaces de obsesionarse con resolver un crimen. La auténtica vocación de resolver el crimen, como se ve en el libro. En este caso es una prostituta de Bogotá. Les rindo este tributo, tengo el cariño de todos los cuerpos, y es una parte maravillosa de mi vida. Y juegan con inferioridad, porque tienen reglas, y los delincuentes no.

-¿ Ha mejorado la percepción pública sobre los cuerpos policiales?

- Mucho! La prueba está en las encuestas, salen en los primeros puestos de las cosas que mejor funcionan, desde luego salen por encima de los políticos, que son quienes les mandan. Una de las notas más altas para entrar en la universidad es para ser oficial de la Guardia Civil. Ganará menos que los cargos de las carreras de élite, hay un componente vocacional.

- Entiendo que es lo que ha querido reflejar en la novela.

- Hay un elemento canalla, de jugar al límite, de moverse al límite, no nos engañemos, está ahí. Cada policía y guardia civil se lleva secretos a la tumba. Hay una cosa que quiero añadir, el contrapunto al policía protagonista , aristócrata, del libro es Irene Serrano. He querido rendir homenaje a las mujeres que están en el mundo del Derecho Penal. Sacan la mayoría de plazas, pero en los casos importantes la mayoría son hombres, y eso que competimos en condiciones de igualdad. En la universidad casi son mayoría. En los delitos de cuello blanco sigue siendo difícil que se confíe en una mujer, pero va cambiando. En Barcelona, hay pocas abogadas así muy conocidos, y en Madrid más de lo mismo. Este personaje ha nacido en Colombia, ha tenido que abrirse paso. Algo triste es otro personaje, el de Felipa Avendaño. Basado en la mujer boliviana que cuidó de mis hijos hasta que murió, este verano. Mi homenaje también fue convertir a Irene en la aficionada en el fútbol en el libro. Es un pequeño guiño, aunque esté en las antípodas del llamado «feminismo oficial».