Aragonès presiona a Sánchez con la mesa: “Habrá una reunión en las próximas semanas”

“No hay tiempo que perder”, advierte ante la intención del Gobierno de enfriar la convocatoria del foro y priorizar la gestión de la pandemia

El president Aragonès en una visita en la localidad de Granollers
El president Aragonès en una visita en la localidad de Granollers FOTO: RUBÉN MORENO

El president de la Generalitat ha descorchado 2022 con la intención de acelerar los tiempos, sacudirse de encima la presión de sus socios de Junts y redoblar las exigencias hacia el Gobierno de Pedro Sánchez, a quien reclama una nueva reunión de la mesa de diálogo en este inicio de curso político. “En las próximas semanas” ha asegurado este sábado el republicano dando por hecho el encuentro para poner la pelota en el tejado de la Moncloa.

“Al margen de la confianza que se tiene que dar en todo proceso de negociación, esta debe ir acompañada de concreciones en el calendario”, ha apremiado Aragonès sobre el foro después de que Sánchez haya enfriado una y otra vez la reunión de la mesa para este arranque de 2022.

“No hay tiempo que perder en la búsqueda de soluciones políticas al conflicto entre Cataluña y el Estado. No hay tiempo que perder para encontrar una solución democrática que permita a los catalanes decidir su futuro político con absoluta libertad”, ha avisado el president de la Generalitat.

Sea como fuere, lo cierto es que desde la Moncloa Sánchez ya ha abogado por esperar “unas semanas” para priorizar la lucha contra la sexta ola de la covid-19 y la recuperación económica por ser lo que “ahora mismo importa a la ciudadanía”. También está la estratégica cita electoral en Castilla y León el próximo 13 de febrero, clave en la hoja de ruta socialista.

Aragonès ha dado por hecho el encuentro y se ha referido a “las próximas semanas” sin concretar, aunque la estrategia de presión es clara sabedor de la posición clave de Esquerra en el Congreso para la estabilidad parlamentaria del Ejecutivo. Cabe recordar que en el mensaje navideño, el president ya advirtió de su hoja de ruta e introdujo un importante matiz en forma de aviso a Pedro Sánchez: alertó que el soberanismo debe empezar “a construir alternativas –actuando con realismo y con el máximo consenso– por si la negociación se encalla y no aporta resultados”. Y avisó en este sentido: “De la misma manera que no estamos dispuestos a renunciar a la resolución democrática del conflicto político, tampoco estamos dispuestos a renunciar a la independencia de Cataluña”.

Por otra parte, Aragonès ha insistido, como ya hizo en una entrevista a Efe el pasado 31 de diciembre, en su decisión de aparcar la cuestión de confianza que acordó con la CUP el año que viene, en 2023, después de que los anticapitalistas hayan votado en contra de los presupuestos de la Generalitat.