Vuelco

El PP impide que el independentismo consiga Barcelona: Collboni (PSC), nuevo alcalde

La alianza frena el gobierno independentista de Xavier Trias y Ernest Maragall

Final de infarto el que se vivió ayer en Barcelona con una insólita e histórica maniobra para evitar que el independentismo gobernara la ciudad y retomara el relato del «procés» en esta nueva etapa política. El PSC de Jaume Collboni recupera la alcaldía de la capital catalana 12 años después con los votos del partido de Ada Colau y del PP. Unos apoyos para la investidura necesarios e indispensables para evitar un frente de Junts y ERC en la capital catalana y que llevan a los socialistas a lograr su botín más preciado. Eso sí, Collboni gobernará en minoría y tendrá que llegar a acuerdos a lo largo de la legislatura.

En concreto, la candidatura socialista ha obtenido este 17-J 23 apoyos –los 10 del PSC, los 9 de los Comunes y los 4 del PP– por los 16 de Trias con Junts y ERC.

La capital catalana era la joya de la Corona para el PSC y también para el PSOE, la plaza a conquistar para afrontar con mejores perspectivas la campaña de las elecciones generales del 23 de julio. Y los socialistas han logrado «in extremis» la vara de mando con Jaume Collboni y gracias a los votos de los Comunes –facción integrada dentro de Sumar, de Yolanda Díaz– y del PP, una decisión que se materializó ayer en el último minuto.

La formación de Colau anunció además que no entrará en el gobierno del PSC y que pasan a «hacer oposición», uno de los grandes objetivos de los populares comandados por Daniel Sirera en la capital catalana. «Barcelona en Comú solo formará parte de un gobierno en la ciudad de Barcelona si puede sumar con las otras dos fuerzas progresistas –PSC y ERC– y desde la oposición hará todo lo necesario para conseguirlo», señala el texto difundido por los Comunes sobre un pacto con socialistas y republicanos imposible.

De hecho, el PP de Daniel Sirera dio los últimos votos necesarios a Jaume Collboni (PSC) al lograr sus dos máximos objetivos: evitar que Junts –el partido de Carles Puigdemont y Xavier Trias– gobernase la ciudad y levantase aquí el frente común independentista que reclama Pere Aragonès tras la fuerte caída de ERC en las municipales; y conseguir que ni Ada Colau ni los Comunes estén en el equipo de gobierno municipal. Es decir, ha dado carpetazo a la gestión de la ya exalcaldesa de Barcelona y posibilitó la investidura del candidato del PSC para evitar otro órdago independentista.

Según fuentes del PP, el coordinador general del PP, Elías Bendodo, se puso en contacto el jueves con el secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán para ofrecer los votos populares bajo una condición: que Ada Colau no entrara en el equipo de gobierno, como así ha terminado ocurriendo en Barcelona.

«No ha sido fácil dar apoyo a Collboni, principal adversario en el Gobierno de España. Pero siempre he dicho que priorizaríamos los intereses en Barcelona por encima de los de mi partido», admitió ayer Sirera sobre la posibilidad de que Puigdemont desde Waterloo y ERC desde la Generalitat usaran el Ayuntamiento de la capital catalana para sus intereses.

La magnitud del vuelco se evidenció con solo ver las caras y los gestos del independentismo. Trias negaba con la cabeza, mientras Ernest Maragall miraba serio a Oriol Junqueras en el Consistorio minutos antes de la investidura de Collboni. Y en el momento de los discursos, el posconvergente Xavier Trias cambió de tono e incluso llegó a perder los papeles. En concreto, acusó al resto de partidos de «hacer tonterías», enmarcando lo sucedido en una maniobra para frenar al independentismo y se fue con las siguientes palabras: «A mis 76 años, yo ya lo decía: Si no salgo alcalde, que les den a todos».

También está por ver qué ocurre con Ernest Maragall y ERC tras la debacle del partido en las municipales del 28-M y ante el 23-J.