Barcelona

La Sagrada Familia no aclara su final

Las obras de la basílica avanzan con la instalación de las dos esculturas de los evangelistas Juan y Mateo y anuncia la creación de un fondo de un fondo social con una dotación de 2,3 millones de euros

La Sagrada Familia culminará las torres evangelistas de Juan y Mateo con la colocación de las escultura del águila y el ángel respectivamente DAVID ZORRAKINO / EUROPA PRESS 19/09/2023
La Sagrada Familia con las esculturas destinadas a las torres de Juan y MateoDAVID ZORRAKINO / EUROPA PRESSEuropa Press

La Sagrada Familia sigue creciendo en verticalidad, rascando el cielo de Barcelona. Ayer, los responsables de la eterna obra iniciada por Antoni Gaudí, presentaron los avances de la misma, las últimas novedades de un edificio del que se sigue sin concretar su fecha de conclusión. Lo único seguro, tal y como avanzaron Xavier Martínez, director general de la Junta Constructora de la Sagrada Familia, y Jordi Faulí, el arquitecto director del templo, es que la estrella de Jesús, la que coronará la torre del mismo nombre y que será la principal del edificio, estará instalada en 2026, coincidiendo con el centenario de la muerte del artista modernista. A partir de ahí, el resto solamente cabe en el terreno de la especulación. Faulí concretó que «no podemos poner una fecha ahora porque con la pandemia cambiaron los planes. Por ahora el objetivo principal es que la cruz y la capilla de la Asunción [en la calle Provença] estén concluidas en 2026».

Lo que sí está prácticamente cerrado es el trabajo que se está llevando a cabo en las torres de los evangelistas Juan y Mateo, con la inminente colocación de las dos esculturas que se instalarán allí coronándolas. Realizadas por el escultor Xavier Medina-Campeny, su presentación oficial al público llegará mediante una misa de bendición que se celebrará el próximo 12 de noviembre. Las torres, a la espera de la conclusión de la imponente dedicada a Jesucristo con sus 172 metros, contarán con una altura de 135 metros, lo que las convertirá en las terceras más altas de este templo barcelonés.

En este nivel arquitectónico, uno de los temas que quedan todavía por fijar es el relacionado con la fachada de la Gloria y que debe acoger, siempre y cuando se siga el plan trazado por Gaudí, una gran escalinata, algo imposible de materializar en la actualidad por el bloque de viviendas y el paso del tráfico en esta zona, en la calle Mallorca. Por ahora, los responsables de la Junta Constructora no se han reunido con el nuevo alcalde Jaume Collboni, aunque sí mostraron ayer su disposición a dialogar con todas las partes implicadas, desde el Consistorio a los vecinos. «Nuestra voluntad es encontrar una solución y escoger lo mejor para los vecinos y para la ciudad», dijo Xavier Martínez, aunque añadiendo un matiz importante a este discurso. «No renunciamos a la escalinata. Es algo que forma parte del proyecto original de Antoni Gaudí», aseguró.

Martínez también anunció la creación de un fondo de acción social que nace con una vocación, «la de servir a las personas», y que la primera convocatoria, prevista para el próximo diciembre, cuenta con una dotación de 2,3 millones de euros. El objetivo es poder colaborar con entidades del tercer sector social en proyectos dirigidos a colectivos vulnerables. La página web de la Sagrada Familia será donde podrán consultar las bases todos aquellos que quieran presentar iniciativas con las que optar a las ayudas del fondo de acción social. De esta manera se cumple uno de los objetivos fundacionales del templo.

A nivel económico, la Sagrada Familia se está recuperando a buena velocidad tras el parón provocado por la pandemia y que supuso un descenso muy importante de visitantes, algo que es su principal fuente de ingresos. El gran número de turistas que ha acogido Barcelona en los últimos meses hace que el templo pueda llegar a los niveles anteriores a la crisis sanitaria. Por ello, Xavier Martínez declaró que se alcanzarán con 4,5 millones de visitantes. El director general de la Junta Constructora apuntó que se siguen tomando medidas para que «no haya colas para entrar en el templo. Ya no tenemos taquillas. Sí disponemos de una dotación económica para mejorar el entorno de la Sagrada Familia», probablemente en la actualidad el lugar con más visitantes de la capital catalana.

La Sagrada Familia cuenta para el presente ejercicio con un presupuesto de 100 millones de euros, de los que 50 están destinados directamente a la construcción de la obra que sigue avanzando imparable.