Salud

Vall d'Hebron amplia su programa de oncogeriatría a nuevos tipos de cáncer

Esta iniciativa, ya en marcha en la consulta de cáncer de mama, se extiende ahora a tumores de pulmón, colon y recto, próstata y vejiga y cánceres hematológicos para abordar la enfermedad de forma personalizada atendiendo a las especificidades de los pacientes de avanzada edad

En el contexto de este programa, tras el diagnóstico un médico geriatra y una enfermera del Servicio de Oncología especializada en geriatría valoran al paciente para determinar su grado de fragilidad
En el contexto de este programa, tras el diagnóstico un médico geriatra y una enfermera del Servicio de Oncología especializada en geriatría valoran al paciente para determinar su grado de fragilidad Vall d'Hebron

El envejecimiento progresivo de la población y la creciente incidencia del cáncer en personas de edad avanzada, que ya representan la mitad de los diagnósticos de cáncer y se espera que esta cifra vaya en aumento en los próximos años, obliga a repensar el abordaje de la enfermedad oncológica en estos pacientes, que, por su potencial fragilidad, pueden presentan una complejidad añadida en lo que se refiere a su manejo.

Esa fragilidad, las posibles enfermedades asociadas que éstos puedan presentar, así como su contexto social y familiar son factores que pueden condicionar la evolución y pronóstico de estos pacientes, por ello es necesario valorarlos para personalizar el tratamiento oncológico, ajustar su toxicidad y mejorar su eficacia, tolerancia y adherencia.

Ante esta realidad, en abril 2021, el Hospital de la Vall d'Hebron ya puso en marcha la consulta de oncogeriatría para pacientes con cáncer de mama, que hasta el mes de marzo ya había atendido a 332 mujeres; posteriormente, a finales del año pasado, hizo lo propio en cáncer de colon y recto, de pulmón y en mieloma y linfoma, y ahora ha hecho extensivo ese modelo a otros tipos de cáncer, concretamente de vejiga urinaria y próstata.

Al respecto, cabe indicar que en 2021, el hospital diagnóstico 203 nuevos casos de cáncer de colon y recto, 156 de cáncer de pulmón, 22 de mielomas y 25 de linfomas en pacientes pacientes mayores de 70 años.

Un abordaje personalizado

Así pues, en el marco del Programa de Oncohematogeriatría, se contempla una valoración geriátrica por parte de una enfermera del Servicio de Oncología especializada en geriatría y un médico geriatra a todos los pacientes de 80 años en adelante con cáncer de colon y recto, pulmón, mama, vejiga urinaria y próstata y cánceres hematológicos, así como a quienes se encuentran en la franja de los 70 a los 79 años y dan positivo en un test de cribaje de fragilidad o bien la enfermera gestora de casos del tipo de tumor en cuestión lo considera conveniente o el facultativo responsable del paciente así lo indica.

Pero el papel del equipo de geriatría no se limita simplemente a una valoración del paciente previa al inicio del tratamiento, sino que además éste pasa a formar parte de los comités de cada uno de los tumores incluidos en el programa, de manera que puede participar de forma activa en la toma de decisiones acerca del manejo del paciente y el tipo de terapia más adecuada a seguir durante todo el proceso.

En este sentido, en su valoración, el equipo geriátrico tiene en cuenta diversas dimensiones, como el grado de fragilidad del paciente, sus comorbilidades, su nivel funcional, la situación cognitiva y emocional del mismo, así como el aspecto nutricional, social e incluso espiritual y su expectativa de vida sin cáncer y el riesgo de complicaciones debido a los tratamientos oncológicos.

Y en función de esa evaluación, el comité decidirá si es adecuado administrar el tratamiento estándar para ese caso o bien es necesario actuar sobre los déficits reversibles y hacer prehabilitación para preparar al paciente antes de iniciar la terapia o lo más adecuado es simplemente un tratamiento sintomático.

En esta línea, en el marco del programa, que prevé la intervención en consulta de un profesional de enfermería del Servicio de Oncología Médica, así como de facultativos del Servicio de Geriatría y de cada especialidad oncológica, el equipo de oncogeriatría cuenta con el apoyo de profesionales de otros servicios, como Trabajo Social, Psicooncología, Apoyo Nutricional o Rehabilitación, a quienes pueden recurrir en caso de detectar necesidades en el pacientes que no pueden ser cubiertas desde sus consultas.

Se trata de integrar la mirada geriátrica en el maneja de estos pacientes, a quienes hacemos una aproximación basada en su edad biológica, no en la cronológica”, explica el doctor Antonio San José, coordinador de Oncogeriatría de la Vall d'Hebron, quien al respecto comenta que “orientar un tratamiento en función de la edad cronológica está obsoleto”. “Dos pacientes de la misma edad pueden tener grados de fragilidad muy diferentes y cada década que pasa hay más diferencia entre personas de la misma edad cronológica”, comenta.

En cualquier caso, tal y como pone de relieve el doctor San José, “existe evidencia acerca de los beneficios que aporta la incorporación de la visión geriátrica en la valoración y seguimiento de los pacientes de avanzada edad que debutan con cáncer. “Se han observados dos beneficios principales: por un lado, en los tratamientos quimioterápicos sistémicos se reduce la toxicidad y el porcentaje de tratamientos que se finalizan es mayor, y, por el otro, los pacientes presentan mejor calidad de vida”, concluye. Por ello, el objetivo del hospital es ir expandiendo progresivamente el programa hasta abarcar todos los tipos de cáncer, "sobre todo, aquellos que son más prevalentes entre las personas mayores".