Carlos Bertomeu: “Prohibir los vuelos cortos en España es pegarnos un tiro en el pie”

El CEO y presidente de Air Nostrum recuerda que el 80 por ciento de los turistas llegan en avión

El CEO y presidente de Air Nostrum, Carlos Bertomeu
El CEO y presidente de Air Nostrum, Carlos Bertomeu FOTO: @jc_barbera La Razón

La prohibición de los vuelos cortos -menos de 500 kilómetros que cuenten con una alternativa en ferrocarril- dentro de España, supondría “un tiro en el pie” para el sector turístico del país, donde el 80 por ciento de los turistas llegan en avión. Así lo ha asegurado esta mañana el CEO y presidente de la compañía aérea regional Air Nostrum, Carlos Bertomeu, durante la celebración en Valencia del Foro sobre Aviación Regional Sostenible.

La posible prohibición de los vuelos regionales en España, que afectaría a cinco rutas, ha centrado la primera parte de este encuentro, organizado por la compañía, y a este respecto Bertomeu ha indicado que esta supresión afectaría a rutas con gran densidad de pasajeros, como Madrid-Valencia, Madrid-Alicante o Madrid-Málaga, que utilizan estos vuelos para realizar conexiones internacionales. “Si se eliminan dichas rutas, otras compañías aéreas extranjeras como Lufthansa, aprovecharán para crear una ruta Valencia-Franckfurt, y cubrir ese hueco de mercado, con lo que al final tendremos vuelos que contaminarán más que los regionales”.

Además, el CEO de Air Nostrum ha recordado que muchas de estas conexiones se han “descarbonizado de manera natural”, puesto que al existir línea de ferrocarril, muchos pasajeros ya no utilizan el avión -como es el caso de la trayectoria Madrid-Valencia, donde ha habido un trasvase de un millón de pasajeros al AVE- por lo que muchas de estas rutas desaparecen de forma orgánica. “El efecto de reducción de las emisiones ya ha ocurrido”, asegura.

Bertomeu ha puesto de relevancia que, además, España se juega mucho más que cualquier otro país europeo en la eliminación de vuelos regionales, puesto que más del 80 por ciento de los turistas llega en avión. “Si prohíbes esas rutas en un país como España, nos pegamos un tiro en el pie, con cero resultados en emisiones. Es pura demagogia para la galería”.

En la inauguración de este foro, en el que han participado los principales representantes del sector de la aviación en España y en Europa, tanto a nivel corporativo como institucional, el presidente de la aerolínea ha subrayado que aunque el sector de la aviación es una pequeña parte del problema de las emisiones de CO2, “tenemos la desgracia de que la gente no nos percibe como pequeña, nos percibe como ‘trending topic’ del problema y eso hay que dimensionarlo. Pero ya que nos perciben como una gran parte del problema vamos a ser una gran parte de la solución”.

En este sentido, Bertomeu ha recordado que en España la aviación regional produce únicamente el dos por ciento de las emisiones de CO2, frente a los coches que suponen el 28 por ciento, la producción de energía eléctrica, que supone el 17 por ciento y las residencias de particulares, que equivalen al 9 por ciento.

Por su parte, la directora general de la Asociación de Aerolíneas Regionales Europeas (ERA), Montserrat Barriga, ha asegurado que, “en el debate de la sustitución del avión por el ferrocarril, hay una serie de variantes que hacen que pueden hacer que no tenga sentido”. Se ha referido a un estudio realizado por Oxera con la intención de conocer el impacto medioambiental del sector de la aviación.

Además, ha explicado, el cambio modal ha de ser caso por caso, “hay casos en los que tiene sentido y otros en los que no. Por otro lado, hay que ofrecer alternativas, hay casos en los que si se sustituye del todo no va a haber alternativa, es necesario que el tren y el avión compitan”.

Ha indicado que algunos aspectos a tener en cuneta cuando hablamos de emisiones en aviación son, la duración del viaje, el punto de origen y destino, la posibilidad de acceso al aeropuerto, la polución, biodiversidad y ruidos. Ha recordado además que el 34 por ciento de todas las rutas intraeuropeas son regionales.

También hay que tener en cuenta, ha recordado, que el avión va más lleno que un tren, el ciclo completo de vida de un tren y de un avión, la cadena de producción completa para fabricar trenes y vías, las infraestructuras, los vehículos auxiliares...

En conclusión, ha dicho Barriga, el máximo ahorro posible de emisiones en aviación regional está entre el 3 y el 5 por ciento de las emisiones intracomunitarias y entre el 1 y el 2 por ciento de las europeas, en España solo 0,9 por ciento. “Vamos a dejar al 50 por ciento de los pasajeros sin servicio, porque el actual sistema ferroviario no puede absorber a todo el mundo, por lo que habrá que realizar inversiones significativas en nuevas vías y trenes. Se tardaría 15 años en amortizar la inversión, y en otros casos 60 años”.

La solución es el SAF

Otra de las medidas que se estudia desde la Comisión Europea para reducir las emisiones de CO2 en el sector aeronáutico, es la introducción de un impuesto al queroseno -combustible para los aviones- una medida que desde el sector no se ve con buenos ojos, y apuestan por el desarrollo e introducción de los biocombustibles como el SAF o el hidrógeno.

Además, tal y como ha explicado el jefe de División de Calidad y Medio Ambiente, Air Nostrum, José Antonio Aznar, existen otras maneras de reducir las emisiones desde las compañías aéreas, como mejorar la eficiencia en vuelo. En este sentido, ha señalado que en la fase de ruta se producen el 78 por ciento de las emisiones, durante el ascenso y el descenso el 18 por ciento, mientras que el 4 por ciento restante es movimiento en superficie en el aeropuerto.

Aznar ha avanzado que una de las herramientas para mejorar la eficiencia en vuelo es la mejora de la red de rutas, aprovechando por ejemplo el espacio aéreo militar mientras no se esté utilizando. Además, realizar ascensos y descensos más limpios puede contribuir también a un descenso de las emisiones en vuelo.