La eterna obra que debería proteger Venecia de la emergencia climática

Gonzalo Sánchez / Efe

Desde hace más de quince años Italia se afana en completar un complejo sistema de diques para proteger Venecia de las cada vez más frecuentes inundaciones, las conocidas como "aguas altas", agravadas ahora por la crisis climática, según los expertos.

La obra es el "Módulo Experimental Electromecánico", el MOSE, un acrónimo de alusiones bíblicas ya que en italiano es el nombre de Moisés, el profeta que separó las aguas del mar Rojo.

Y es que ese es precisamente el objetivo del MOSE, aislar con sus tres barreras de diques móviles la ciudad de los canales, Patrimonio de la Humanidad, de las mareas que llegan desde el mar Adriático.

La necesidad de completar la obra ha quedado nuevamente patente con las inundaciones de las últimas horas, las más graves del último medio siglo, con un aumento del nivel del agua de 187 centímetros, lo que ha provocado graves daños en su delicado patrimonio.

Una obra eterna para salvar Venecia

El MOSE son tres barreras móviles que, una vez entre en acción, se elevarán en caso de que la marea aumente el nivel del mar por encima de los 110 centímetros para aislar la laguna veneciana del Adriático en sus tres salidas naturales: Malamocco, Lido y Chioggia.

Su construcción, con un coste de 5.500 millones de euros, comenzó en el año 2003 pero ha sufrido numerosos retrasos y el consorcio encargado de la obra tuvo fue intervenido después de que varios de sus miembros se vieran implicados en casos de corrupción.

Actualmente todos los diques han sido ya completamente instalados pero aún se encuentra en fase experimental y su inauguración está prevista para finales de 2021, explican a Efe fuentes del Consorcio Venecia Nueva, encargado de realizar la infraestructura.

En estos momentos los técnicos están comprobando si los diques se elevan correctamente, si hay problemas por resolver, y antes del próximo verano se deberían completar varios aspectos electrónicos, como el sistema antiincendio o los ascensores, entre otros.

Ya desde el otoño de 2020 se prevén las primeras pruebas con la llegada de las "aguas altas" y la intención es dotar a Venecia de esta barrera protectora desde 2021.

Las prisas de una ciudad

El alcalde veneciano, Luigi Brugnaro, no ha escondido sus prisas para que el MOSE sea terminado lo antes posible: "Si hubiera estado completado se había evitado esta marea excepcional", lamentó en la rueda de prensa que concedió tras el último desastre.

En su opinión las barreras "debe ser completadas" y para ello hacen falta "recursos e ideas claras". Criticó que no se haya construido ya el alcantarillado y que el sistema contra los incendios esté "a la mitad".

Además ha explicado que de la gestión del MOSE se ocupa solo el Estado y ha pedido que sea conjunta para actuar más rápidamente en caso de emergencia.

El cambio climático se cierne sobre Venecia

Venecia es una de las ciudades más bellas y delicadas del planeta, al estar construida literalmente sobre pilares de madera sobre el agua. Y por ello, su impresionante patrimonio arquitectónico y artístico se ve especialmente afectado por el cambio climático.

El Instituto de Ciencias Marinas del Consejo Nacional para las Investigaciones advirtió hoy de que el cambio climático hará que las inundaciones sean "cada vez más extremas y frecuentes".

"Con el cambio climático en curso, el aumento del nivel del mar y unas más frecuentes tempestades marinas, estos eventos extremos serán cada vez más frecuentes", insisten los expertos.

Un hecho confirmado por el propio regidor, quien visiblemente apesadumbrado en un vídeo en sus redes sociales pidió ayuda a Italia "para afrontar estos hechos que son evidentemente causados por el cambio del clima".

La marea de la pasada noche, que inundó hoteles, viviendas y hasta la cripta de la basílica de San Marcos, alcanzó unos niveles "excepcionales" solo superados por la catástrofe de 1966, cuando el nivel del mar aumentó hasta los 194 centímetros.

El responsable de Energía de Greenpeace Italia, Luca Iacoboni, ha exigido al Gobierno que deje la palabrería y se comprometa a combatir de una vez por todas la crisis climática "empezando por un rápido cambio de los planes energéticos nacionales".

Las advertencias de la Unesco

La Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) inscribió Venecia como Patrimonio de la Humanidad en 1987 pero en los últimos tiempos ha amenazado con incluir a la ciudad en su "lista negra" si no se toman medidas para su salvación.

El pasado julio finalmente se decidió mantener Venecia en la lista pero desde el organismo no dejan de expresar sus temores por los riesgos que encara su extraordinario acervo arquitectónico, con sus palacios bizantinos, góticos, renacentistas y barrocos.

La amenaza para la ciudad es doble, porque a los estragos del calentamiento global se suma además "el rápido aumento" del número de turistas que llegan, muchos en enormes cruceros que pasan muy cerca de su centro, algo denunciado por organizaciones vecinales.

"Los efectos del clima deben abordarse si el centro histórico de Venecia quiere sobrevivir. Y el turismo debe controlarse mejor si se quiere que la ciudad siga siendo una comunidad próspera", señala la UNESCO en su informe de 2016 sobre el patrimonio mundial.