Teatro en directo desde el ordenador

Ante las adversidades, La Abadía le da una vuelta a la actuación y propone funciones para veinte espectadores a través de la webcam

El Teatro de La Abadía no se ha conformado con sumarse a la iniciativa de otras salas y plataformas que están permitiendo a los espectadores, mientras dure el estado de alarma, disfrutar por internet de las grabaciones de algunos espectáculos. Para no renunciar a la dimensión de “espectáculo en vivo” que, en cierto modo, es inherente a la propia naturaleza del teatro, la institución dirigida por Carlos Aladro ha querido dar un paso más allá y ha puesto en funcionamiento, bajo el título Teatro Confinado, una propuesta que consiste, precisamente, en “hacer” teatro, y no solo en “reproducirlo”, a través de videoconferencia. Esto quiere decir que, a la hora correspondiente a cada función, los espectadores que hayan sacado previamente su entrada, en la web del teatro, se conectarán desde su ordenador o desde su móvil, a través de la aplicación Zoom, a una sesión compartida para ver la obra programada, que será representada, desde sus respectivas casas, por los distintos actores o creadores implicados. Obviamente, el formato tiene sus limitaciones y, por eso, el monólogo y la performance priman sobre otro tipo de géneros. Las entradas tienen un precio de 5 euros que van íntegramente destinados a la iniciativa #YoMeCorono, para apoyar la lucha contra el coronavirus. Eso no quiere decir que los actores y demás profesionales implicados no cobren por su trabajo: de hecho, la iniciativa nace precisamente con el propósito de ayudar a este colectivo profesional, que se han visto, igual que otros, drásticamente afectado por la crisis. Si bien es verdad que muchas compañías están donando también sus ingresos a esa mismo proyecto solidario.

La programación se ha iniciado con “See Wall” y “Esto es agua”. El primero espectáculo, interpretado por Nacho Aldeguer bajo la dirección de Carlos Tuñón, aborda de manera muy intimista los miedos que todo ser humano ha de combatir para seguir navegando en las procelosas aguas de la vida. La obra, de Simon Stephens, cosechó un extraordinario éxito en Reino Unido y se ha representado en el National Theatre, el Old Vic y en festivales como los de Edimburgo o Dublín. Por su parte, Esto es agua es la adaptación de la conferencia que el brillante y malogrado escritor David Foster Wallace pronunció en 2005 ante los alumnos que se graduaban ese año en la Universidad de Kenyon.

No obstante, la cartelera del Teatro Confinado de La Abadía sigue creciendo y renovándose paulatinamente. Estos próximos días de Semana Santa podrán verse otros dos espectáculos: la performance “Visita guiada a una sesión de BDMS nº26”, del colectivo Vladimir Tzekov, y la pieza de teatro documental “Tras los pasos de Augusto Madeira Mendes”, de la compañía Los Bárbaros.

El sexo, o la vida misma

Una de las propuestas más llamativas es “Visita guiada a una sesión de BDSM nº26”. Esta atípica performance reflexiona sobre algunas prácticas o conductas sexuales -que siguen hoy siendo socialmente estigmatizadas y censuradas- equiparándolas a cualquier relación de poder asimétrico que se establece, siempre e inevitablemente, en todo tipo de organizaciones y encuentros humanos. La propuesta, en la que el público es invitado a participar en un inocuo y sencillo juego de dominación, constituye una defensa de cualquier práctica voluntaria y consentida por más que se aleje de lo natural, ya que ese alejamiento, dicen ellos mismos, “nos hace más libres”.