Ana Belén, Premio Corral de Comedias de Almagro

El Festival manchego entregará el reconocimiento a la actriz y cantante el 14 de julio en el Palacio de los Oviedo

Con el cartel del Festival de Almagro anunciado, solo faltaba una pieza del puzle: saber el ganador, o ganadora, del XX Premio Corral de Comedias. Un reconocimiento que en este año tan extraño ha sido otorgado a Ana Belén “por su trabajo teatral, tan conocido, tan importante, tan transversal [de textos contemporáneos a la antigua Grecia], pero haciendo hincapié al importantísimo trabajo que ha hecho en muchos momentos de su carrera con los textos clásicos hispánicos de teatro en verso”, reconocía esta misma mañana la organización.

Recuerda la actriz los tiempos en los que conoció la localidad manchega, “cuando no había ni hoteles”. Almagro todavía tiene en el imaginario de sus gentes la “legendaria” pieza que Ana Belén presentó junto a Lluís Pasqual: “La hija del aire”, de Calderón. Aunque también son otros muchos los trabajos que reivindicaban el verso, “su impecable capacidad de decirlo, su elocuencia, su inteligencia como actriz, su luz en el escenario... Son tantos los motivos que justifican este premio que cualquier cosa que podamos decir se queda corta”, en palabras de un Patronato que ha concedido el galardón por unanimidad y que será entregado físicamente el 14 de julio a las 21 horas en el Palacio de los Oviedo. Cita que, como es norma, inaugurará la quincena teatral.

Actriz y cantante, Ana Belén (Madrid, 1951) ha sabido compatibilizar desde el comienzo de su carrera profesional la música, el teatro, la televisión y el cine. Cuenta en su haber con más de cuarenta películas; treinta y cinco trabajos musicales; y una treintena de obras de teatro. Su debut sobre las tablas fue de la mano de Miguel Narros con un texto del Siglo de Oro español, “Numancia”, de Miguel de Cervantes, en el Teatro Español a mediados de los años 60. “Hicimos dos Shakespeare y, todo lo demás, Siglo de Oro. Entonces todo mi aprendizaje en el teatro viene de ahí, de esa raíz del teatro clásico”, confiesa la artista del que considera su “segundo padre": "Ha sido vital para mí porque podía haber seguido un camino sin salida y con él se me abrió un camino que ni sabía que existía”.

Apunta Ana Belén que nunca las cosas le han salido de una forma fácil, “todo cuesta”, y que la clave es saber hacia dónde quieres ir. En ese camino se topó con unos textos clásicos que no pasan de moda: “Nos hablan de cosas que ahora entendemos perfectamente. Siempre han estado ahí, intocables, y nos siguen interpelando, nos siguen contando cómo somos, cómo somos en este momento y nos podemos acercar de infinitas formas”, asegura la actriz que a lo largo de su carrera ha interpretado numerosos personajes en textos como “El burlador de Sevilla”, de Tirso de Molina; “El rey Lear”, de William Shakespeare; “Las mujeres sabias”, de Molière; “El rufián castrucho”, de Lope de Vega; “Don Juan Tenorio”, de José Zorrilla...